viernes, 26 de diciembre de 2008

La relocalización de trabajadores en la Comibol



En el Gobierno del Dr. Víctor Paz Estenssoro en la década 85 – 86; la Corporación Minera de Bolivia puso en ejecución el Plan de Relocalización de acuerdo con el D.S. 21060; para dar soluciones prácticas, precisas y de gran decisión. El gobierno lucha y ante el asombro de la opinión mundial logrando detener el derrumbe inflacionario.

Por la caída de las cotizaciones de minerales en el mercado mundial, varias empresas deficitarias fueron cerradas para convertirse en cooperativas especialmente los yacimientos de estaño, las únicas minas destinadas a sobrevivir fueron las polimetálicas de Zinc, Plomo y Plata.

El fenómeno de la relocalización consistió en la liquidación de beneficios sociales en masa ofreciéndose para el efecto una serie de bonificaciones extralegales, que en su momento incentivaban al personal, para tomar la decisión de dejar sus fuentes de trabajo tradicionales, con la esperanza de buscar nuevos medios de supervivencia, la mayoría de los trabajadores recibieron entre 5 a 25 mil dólares americanos, pero como siempre los más beneficiados fueron los dirigentes sindicales que debido a tratos muy especiales, consiguieron liquidaciones mayores con los artificios del aumento de años de servicio y del promedio ganado, llegándose en algunos casos a la suma de 40 mil dólares.

La Comibol, fuertemente criticada y presionada por el Banco Mundial por su inoperancia se vio obligada a emitir una circular invitando a sus trabajadores al retiro voluntario, para lo cual ofrecía el pago de una gratificación extraordinaria, equivalente a un 80% mas de los beneficios de Ley. Muchos trabajadores se fueron acogiendo a dicho beneficio.

En el grupo Quechisla, recibieron como una nueva fuente de trabajo, las minas que la empresa había dejado, para continuar su laboreo por el sistema de cooperativa. Esta nueva alternativa creo problemas serios; porque los nuevos cooperativistas, exigieron el traspaso de todas las herramientas, materiales de trabajo, maquinarias, equipos y movilidades, cuyo valor ascendía a un monto imposible de pagar a la Empresa.

Los trabajadores de la mina San José, cansados de mantener una condición latente, sin realizar ninguna labor productiva y recibiendo solamente su haber básico, hicieron su representación ante el Ministerio de Minería, solicitando una gratificación extralegal de 1.500 dólares por año de trabajo a cambio de presentar su retiro voluntario; entonces el Gobierno que debía planificar el futuro de Comibol ACEPTO EL RETO, haciendo una contraoferta de otorgar 1.000 $us. por año trabajado, que incluían los beneficios legales y la permanencia de 10 años en las viviendas que ocupaban en el campamento.

No se conoce si fue una decisión bien meditada, o se trato de un error, pero lo cierto es que causó un verdadero movimiento laboral hasta nuestros días como (huelgas de hambre de ex trabajadores, varias demandas judiciales a Comibol para solicitar el pago de extralegales de 1.000 $us por año trabajado) todos los sindicatos se trasladaron a la ciudad de La Paz para pedir idénticas condiciones.

Luego de la relocalización; inmensas cantidades de maquinaria, equipo y Materiales quedaron atrapadas en las empresas cerradas; sin poder ser transferidas a los almacenes de Oruro y La Paz, por oposición de los cooperativistas, comités cívicos y comunales, quienes exigieron condiciones preferenciales para negociar la salida de algunos materiales, en otros casos como Catavi las instalaciones están condenadas a desaparecer por efecto corrosivo del tiempo. Por instrucciones superiores se procedió al desarme total del ingenio de Mina Matilde, para ser transferidos a mina Bolívar; pero se depositaron una parte en Mina Bolívar, otra en servicios técnicos de Oruro y en los almacenes generales de El Alto – La Paz.

Finalmente los movimientos sociales promovidos por los relocalizados mostraron una situación desesperante en la que habían quedado luego de varios años, la mayoría de los ex trabajadores perdieron sus recursos económicos en negocios mal empleados como las famosas inmobiliarias que los estafaron y por último el despilfarro mal orientado. El Ejecutivo debe hacer propuestas que puedan constituir las bases para una estrategia de soporte a las bajas cotizaciones de los minerales, no solamente para los industriales mineros sino para el país en su conjunto.

El sector cooperativo, minería mediana y chica tienen la llave para el crecimiento, la inversión de este sector debe ser tomado en cuenta para impulsar la economía en el país.

Los bajos niveles de producción y rendimiento tienen sus raíces en la desactualización y obsolescencia tecnológica. Si revisamos el concepto de tecnología, éste se refiere a un conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento. Para salir de la pobreza necesitamos la caña de pescar y la pesca; es decir que se requieren dos condiciones esenciales:

INVERSION Y PRODUCCION.
La situación de la minería es muy delicada por el costo social que implica el cierre de operaciones de las minas, sin embargo es necesario encarar alternativas para generar fuentes de empleo, también se debe reorientar la actividad minera hacia la producción de los no metálicos. Los minerales que contienen boro han sido catalogados en Europa y otros países del mundo como materiales estratégicos para el desarrollo industrial y científico. La reserva importante es el gigantesco yacimiento del Salara de Uyuni que contienen en sus salmueras elementos preciosos como el Litio, Potasio y Boro en concentraciones muy altas.

(*) INGENIERO DE MINAS – SIB – RNI 11379
MIEMBRO DE ARENPROM - ORURO

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada