El mayor problema del sector minero nacional es la carencia de una verdadera política que sea el resultado de coincidencias entre los protagonistas de ésta actividad, tanto de la minería privada, la estatal y la cooperativizada, que tengan las facilidades para encarar nuevos planes cuyo emprendimiento cuente con suficiente respaldo de normativas apropiadas para atraer inversiones y no ahuyentarlas como está sucediendo en el presente.
Los expertos en la materia coinciden en señalar que es bastante el tiempo transcurrido sin que se hubiera aprobado un nuevo diseño de actividad minera, tomando en cuenta las opciones del presente, como la existencia de varios yacimientos mineros, pero que deben ser verificados y cuantificados para disponer inversiones y concretar su vigencia productiva. Es mínimo el intento en ésta materia de la prospección y exploración, siendo que constituye la base para desarrollar emprendimientos de futura productividad con beneficios asegurados, lo que implica además creación de fuentes de empleo, generación de divisas para el Estado, de regalías para distritos y municipios y un avance significativo hacia la industrialización de nuestra minería.
Cuestión de decisión
Pero falta la decisión de autoridades para dar pasos seguros en el cambio que necesita la política minera, renovada y competitiva, con la suficiente garantía y seguridad jurídica para inversionistas, de modo que se multipliquen los proyectos y aumenten los beneficios para miles de bolivianos que tendrán efectivos réditos de la minería.
Lo que se observa en el panorama exterior con países vecinos de alta competencia en la actividad minera, es la frecuencia en el cierre de millonarios acuerdos con importantes inversionistas traduciéndose esa actividad en un crecimiento envidiable de la producción minera. No otra cosa significa que los vecinos ocupen lugares preponderantes en la producción minera, Chile el primer lugar en producción de cobre; el Brasil es tercer productor mundial de hierro, el Perú entre los primeros productores de plata, cobre, oro y plomo. En nuestro caso el informe de "portafolios mineros" nos menciona como el cuarto productor de estaño y el sexto de plata, sigue Colombia como el séptimo de níquel, aunque tiene el galardón de ser primer productor de esmeraldas y décimo de carbón. En todos esos países, menos en el nuestro, las inversiones suman millones, como también las utilidades y los beneficios para miles de trabajadores y sus familias.
Inversión estatal
La situación reinante es contraria a la que muestran algunos ex funcionarios de la administración minera del país, cuando aseguran que el Estado invertirá en el desarrollo de la minería. La realidad es que las normativas mineras del país son poco atractivas para las inversiones en el sector, pues no hay definiciones concretas y prevalecen algunas condiciones por las que comunaríos originarios de algunas localidades, se oponen a las actividades mineras y actúan supuestamente en defensa de sus intereses, ahuyentando capitales, pero además avasallando la propiedad privada y dejando fuera de servicio proyectos de indudable interés minero, que coordinadamente surtirían efectos positivos.
El tema es preocupante, porque la realidad presente nos muestra un atraso considerable en el desarrollo de la minería nacional en su conjunto. No hay reglas claras para inversión privada, en el plano estatal no se dinamiza el trabajo de una estática Comibol que necesita una urgente reestructuración y en el sector cooperativo, falta orientación y asistencia técnica además de soluciones a problemas internos de orden socio-laboral.
Por lo expuesto, la inversión estatal es poco efectiva en el caso de la minería, tanto así que en muchos años no se ha concretado ningún emprendimiento minero que signifique alentar la diversificación del sistema para reemplazar en algún tiempo más a los distritos tradicionales.
Los mega proyectos mineros como el litio en los salares de Uyuni y Coipasa avanzan con alguna demora, en relación a logros que anuncian Chile y la Argentina, en tanto que la explotación de hierro en el Mutún y la producción de fierro y acero demorarán todavía un tiempo considerable.
Normativas de la ley
Lo evidente es que en tanto y cuanto no se defina el cumplimiento de ciertas disposiciones y algunas regulaciones para reactivar la minería, la situación actual de alto grado discursivo y poco efecto productivo para transformar la minería, las cosas se mantendrán inalterables, como sucede desde el 2007 cuando se aplicó la ley 3720 para restituir la capacidad operativa de la Comibol y convertirla en institución productiva, lo que hubiera significado un cambio en su manejo interno hasta ahora, burocrático, rentista y meramente administrativo que está fuera de toda proyección de eficiencia y solvencia. Por lo mismo al margen de aquella ley.
Más adelante ya en el año 2014 se promulgó la Ley 535 de Minería y Metalurgia, derogando las anteriores y fijando objetivos muy concretos para hacer de la Comibol, una empresa productora que propugne el desarrollo nacional, avanzando hacia la industrialización del sector. Demás está decir que en más de cuatro años, la Ley 535, ni siquiera ha sido reglamentada, se la aplica parcialmente cuando se necesitan algunos ajustes administrativos, pero en realidad la nueva Ley no funciona, además que le falta regular el sistema impositivo minero y en ese margen, establecer las condiciones de seguridad y garantías para los inversionistas.
Varios presidentes pasaron por la Comibol, muchos directivos cumplen funciones de dirección, lamentablemente sin alcanzar el objetivo prioritario de establecer una política minera renovada, que remueve y sacuda a la pesada Comibol, que al ser reestructurada tendrá la responsabilidad de activar la minería nacional con sentido práctico y el cumplimiento de metas, que hasta ahora siguen siendo parte del rezago oratorio de autoridades del ramo.
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sábado, 20 de abril de 2019
lunes, 10 de diciembre de 2018
Minería boliviana rezagada en inversiones privadas
La normativa minera del país es poco atractiva para las inversiones en el sector, mientras países de la región anuncian la llegada de capitales privados por el orden de los más de 15.000 millones de dólares. Sin embargo, en Bolivia el Estado programa grandes inversiones, pero no pueden ser ejecutados, de acuerdo con un análisis realizado por el experto en minería Dionisio Garzón.
El análisis está en su estudio Inversiones y Portafolios Mineros, presentado en el ciclo de foro-debates: informe sobre la situación del país, realizado en julio de la presente gestión.
"La conclusión obvia es que los inversionistas deberán operar con recursos propios o asociarse con el Estado y aceptar la coparticipación de utilidades", señala el experto al preguntarse si ¿se animará alguno de ellos (empresarios) a llegar al país y financiar una aventura de este tipo?
Entretanto la investigación “Bolivia minera de mitos y verdades” de Alfredo Zaconeta Torrico señala que en Fraser 2015 se dice que la seguridad política y jurídica de Bolivia es una las peores de la región.
Entre las observaciones que tiene el país para ser poco atractivo están las regulaciones ambientales, el sistema legal, el régimen impositivo, la incertidumbre respecto a demandas sobre tierras en disputa, barreras comerciales, fala de datos geológicos.
Zaconeta menciona que otra de las falencias que tiene el sector está en el avance de la carta geológica, que al 2016 sólo llegó a 45,7 por ciento, mientras que Perú y Chile alcanzaron el 100 por ciento.
Una de los frenos que por el momento tiene la minería estatal está en el retraso de la reestructuración de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). En declaraciones de autoridades del sector, el poco avance en el tema se debe a la decisión de los trabajadores.
En enero de 2017 el entonces presidente de Comibol, Pimentel Castillo, dijo que el principal desafío de su gestión apuntaba a la reestructuración, pero no lo logró y fue reemplazado por Zelmar Andia, en agosto.
En esa fecha decía que "este gobierno ha buscado diferentes maneras de reactivar la minería, ya en el 2007 lanzó la ley 3720 que restituye la capacidad productiva de la Corporación Minera de Bolivia, pero el marco esencial de aquella corporación rentista que había dejado el neoliberalismo no fue sustituido, sino por la ley 535 de Minería de mayo del 2014 y con la ley 466 de la Empresa Pública promulgada en el 2013 para hacer de la Corporación Minera una empresa productora, una empresa que propugna el desarrollo nacional, que vaya hacia la industrialización; lamentablemente muchas razones han llevado a que esta ley no se la cumpla al presente y Comibol sea una suma de empresas autónomas y no la Corporación que dice la Ley de Minería".
MINERÍA
De acuerdo con el reporte de las industrias extractivas en Bolivia de la Fundación Jubileo, se observa que la actividad es una de las más importantes generadoras de empleo. Se calcula que en el subsector cooperativo da trabajo a unas 200.000 personas.
En el ámbito económico, a pesar de que la renta minera que captura el Estado es baja, la actividad genera entre 2.500 a 3.600 millones de dólares por año, de los cuales apenas 300 millones de dólares ingresan a las arcas públicas, quedando el resto en manos privadas, como dinamizador de otros sectores, en particular de la construcción y el comercio, señala el estudio realizado por Héctor Córdova.
Respecto a los operadores, el sector privado está a cargo del 60 % de la producción minera, la estatal Comibol 8%, y los cooperativistas tienen aproximadamente 30 % de la producción.
MATERIAS PRIMAS
América Latina y el Caribe es rica en recursos naturales, y una muestra de ello es que Chile es el primer productor mundial de cobre; Brasil tercer productor mundial de hierro; México primero en plata, quinto en molibibdeno y de plomo de mina; Perú entre los primeros productores de plata, cobre, oro y plomo; Bolivia cuarto productor de estaño de mina y sexto de plata; Colombia séptimo de niquel refinado, primero de esmeraldas y décimo de carbón; Cuba octavo productor de niquel de mina; y Jamaica séptimo productor de bauxita.
La información se encuentra en la presentación de la Gobernanza de los recursos naturales en América Latina y el Caribe para el desarrollo sostenible, presentado por la directora de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, en el seminario la minería en América Latina y el Caribe: interdependencias, desafíos y oportunidades para el desarrollo sostenible, realizado en Lima, Perú, en noviembre.
El análisis está en su estudio Inversiones y Portafolios Mineros, presentado en el ciclo de foro-debates: informe sobre la situación del país, realizado en julio de la presente gestión.
"La conclusión obvia es que los inversionistas deberán operar con recursos propios o asociarse con el Estado y aceptar la coparticipación de utilidades", señala el experto al preguntarse si ¿se animará alguno de ellos (empresarios) a llegar al país y financiar una aventura de este tipo?
Entretanto la investigación “Bolivia minera de mitos y verdades” de Alfredo Zaconeta Torrico señala que en Fraser 2015 se dice que la seguridad política y jurídica de Bolivia es una las peores de la región.
Entre las observaciones que tiene el país para ser poco atractivo están las regulaciones ambientales, el sistema legal, el régimen impositivo, la incertidumbre respecto a demandas sobre tierras en disputa, barreras comerciales, fala de datos geológicos.
Zaconeta menciona que otra de las falencias que tiene el sector está en el avance de la carta geológica, que al 2016 sólo llegó a 45,7 por ciento, mientras que Perú y Chile alcanzaron el 100 por ciento.
Una de los frenos que por el momento tiene la minería estatal está en el retraso de la reestructuración de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). En declaraciones de autoridades del sector, el poco avance en el tema se debe a la decisión de los trabajadores.
En enero de 2017 el entonces presidente de Comibol, Pimentel Castillo, dijo que el principal desafío de su gestión apuntaba a la reestructuración, pero no lo logró y fue reemplazado por Zelmar Andia, en agosto.
En esa fecha decía que "este gobierno ha buscado diferentes maneras de reactivar la minería, ya en el 2007 lanzó la ley 3720 que restituye la capacidad productiva de la Corporación Minera de Bolivia, pero el marco esencial de aquella corporación rentista que había dejado el neoliberalismo no fue sustituido, sino por la ley 535 de Minería de mayo del 2014 y con la ley 466 de la Empresa Pública promulgada en el 2013 para hacer de la Corporación Minera una empresa productora, una empresa que propugna el desarrollo nacional, que vaya hacia la industrialización; lamentablemente muchas razones han llevado a que esta ley no se la cumpla al presente y Comibol sea una suma de empresas autónomas y no la Corporación que dice la Ley de Minería".
MINERÍA
De acuerdo con el reporte de las industrias extractivas en Bolivia de la Fundación Jubileo, se observa que la actividad es una de las más importantes generadoras de empleo. Se calcula que en el subsector cooperativo da trabajo a unas 200.000 personas.
En el ámbito económico, a pesar de que la renta minera que captura el Estado es baja, la actividad genera entre 2.500 a 3.600 millones de dólares por año, de los cuales apenas 300 millones de dólares ingresan a las arcas públicas, quedando el resto en manos privadas, como dinamizador de otros sectores, en particular de la construcción y el comercio, señala el estudio realizado por Héctor Córdova.
Respecto a los operadores, el sector privado está a cargo del 60 % de la producción minera, la estatal Comibol 8%, y los cooperativistas tienen aproximadamente 30 % de la producción.
MATERIAS PRIMAS
América Latina y el Caribe es rica en recursos naturales, y una muestra de ello es que Chile es el primer productor mundial de cobre; Brasil tercer productor mundial de hierro; México primero en plata, quinto en molibibdeno y de plomo de mina; Perú entre los primeros productores de plata, cobre, oro y plomo; Bolivia cuarto productor de estaño de mina y sexto de plata; Colombia séptimo de niquel refinado, primero de esmeraldas y décimo de carbón; Cuba octavo productor de niquel de mina; y Jamaica séptimo productor de bauxita.
La información se encuentra en la presentación de la Gobernanza de los recursos naturales en América Latina y el Caribe para el desarrollo sostenible, presentado por la directora de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, en el seminario la minería en América Latina y el Caribe: interdependencias, desafíos y oportunidades para el desarrollo sostenible, realizado en Lima, Perú, en noviembre.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Perú programó millonaria inversión en minería
Durante la entrega de resultados del tercer trimestre de 2018, Southern Copper detalló que su programa total de inversión en Perú asciende a $us 8.200 millones y considera los proyectos Expansión Toquepala ($us 1.300), Tía María ($us 1.400) y los proyectos Michiquillay ($us 2.500 millones) y Los Chancas ($us 2.800 millones).
La empresa agrega que de esta cartera están aprobados por el directorio "un presupuesto de capital total de $us 2.900 millones de los cuales $us 1.900 millones han sido ya invertidos" sostiene el comunicado de Southern.
PROYECTOS: EXPANSIÓN TOQUEPALA Y TÍA MARÍA
Respecto a los proyectos, Southern comenta que actualmente está en construcción el proyecto Expansión Toquepala, con un presupuesto de $us 1.300 millones, alcanza un progreso del 98 % y se espera que inicie la etapa de producción durante el último trimestre del presente año.
Toquepala contempla una nueva concentradora con tecnología de última generación, con la cual se busca incrementar la producción anual de cobre en 100.000 toneladas, para alcanzar las 258.000 toneladas en el 2019. Esto significaría un alza en la producción de 74 % comparado con 2017.
Por su parte, el proyecto Tía María contempla la construcción de una mina a rajo abierto y el desarrollo de una operación con capacidad para procesar unas 100.000 TM diarias de mineral mediante un proceso de lixiviación; para producir 120.000 TM de cátodos de cobre al año, con electro obtención.
Los estudios realizados indican que hay 638 millones de toneladas de mineral con una ley promedio de cobre de 0,39 %.
La inversión total de Tía María alcanza los $us 1.400 millones, y desde la compañía han detallado que esperan obtener el permiso de construcción durante 2018.
La empresa agrega que de esta cartera están aprobados por el directorio "un presupuesto de capital total de $us 2.900 millones de los cuales $us 1.900 millones han sido ya invertidos" sostiene el comunicado de Southern.
PROYECTOS: EXPANSIÓN TOQUEPALA Y TÍA MARÍA
Respecto a los proyectos, Southern comenta que actualmente está en construcción el proyecto Expansión Toquepala, con un presupuesto de $us 1.300 millones, alcanza un progreso del 98 % y se espera que inicie la etapa de producción durante el último trimestre del presente año.
Toquepala contempla una nueva concentradora con tecnología de última generación, con la cual se busca incrementar la producción anual de cobre en 100.000 toneladas, para alcanzar las 258.000 toneladas en el 2019. Esto significaría un alza en la producción de 74 % comparado con 2017.
Por su parte, el proyecto Tía María contempla la construcción de una mina a rajo abierto y el desarrollo de una operación con capacidad para procesar unas 100.000 TM diarias de mineral mediante un proceso de lixiviación; para producir 120.000 TM de cátodos de cobre al año, con electro obtención.
Los estudios realizados indican que hay 638 millones de toneladas de mineral con una ley promedio de cobre de 0,39 %.
La inversión total de Tía María alcanza los $us 1.400 millones, y desde la compañía han detallado que esperan obtener el permiso de construcción durante 2018.
lunes, 17 de septiembre de 2018
No existen incentivos para atraer renovadas inversiones en minería
El problema data de hace muchos años atrás, tantos que en el sector estatal no se han hecho nuevas inversiones y las minas en explotación son las que siguen dando su riqueza desde el tiempo de los barones del estaño, por lo menos así lo establecen los datos que se confirman cuando se menciona a la Comibol, la estatal minera que desde 1952 no hizo ningún descubrimiento de nuevos yacimientos.
La señal importante es que, los ricos yacimientos, como en el caso de la plata en el Cerro Rico de Potosí, aún siguen en explotación, otro tanto sucede con el portentoso Posokoni en Huanuni que sigue siendo fuerte proveedor de materia prima para la Fundición de Vinto, lo mismo que Colquiri y otros distritos menores que datan de la década de los 50 o antes y todavía tienen "valiosas vetas"
La producción minera de nueva generación, por así llamar a la más moderna, ha sido implementada por el sector minero mediano privado, que opera varios proyectos en la jurisdicción de Potosí, sobresaliendo el último de esos emprendimientos, como San Cristóbal. En Oruro el último proyecto minero privado fue el de Inti Raymi con trabajos en La Joya y en Iroco, para la extracción de oro, después no hay ni atisbo de otro que tenga significación departamental.
Muchos son los anuncios que se han hecho de inversiones para la minería, pero en los hechos algunas concesiones de "urgencia" se cumplieron bajo la figura de fideicomisos para "salvar" contingencias en la minería estatal, particularmente en el caso de Huanuni, por lo demás no hay avances en proyectos de prospección y por lo mismo no hay actividad técnica de exploración debidamente planificada con posibilidades de concretarse en yacimientos renovados.
Concretamente, no existe una política minera que establezca prioridades y defina las mejores condiciones para atraer inversiones, reconociendo que no es la mejor opción confiar en las que pueda disponer el Estado, que en todo caso tiene puesta la mirada en los megaproyectos del litio, por una parte y del hierro más adelante.
En las condiciones actuales con una reducida acción separada del porcentaje que se dispone para gobernación o municipio, es prácticamente imposible encarar proyectos de exploración. Un ejemplo real, es el caso Mallku Khota que avanzó en parte de exploración con trabajos de una empresa privada, obligada a dejar sus operaciones ante la presión de comunarios de la región opuestos a la minería. Pese a los datos preliminares y una posibilidad de explotar un rico yacimiento, la Comibol no puede aún encaminar Mallku Khota hacia su producción que al efectivizarse será otra fuente de ingreso para Potosí.
Una encuesta del Instituto Fraser de Canadá que recoge y publica la Fundación Milenio refiere que "la inseguridad jurídica y los altos impuestos, no solo reducen la competitividad de la minería boliviana, sino que son barreras formidables para captar el interés de las compañías internacionales".
Nada más cierto y considerando que es un tema obviamente delicado, debería merecer un tratamiento especial para evitar que esos dos problemas sigan siendo un cuello de botella que perjudica al desarrollo de la minería nacional carente de incentivos claros, como ocurre con la abierta competencia que desarrollan países vecinos en materia de captar grandes inversiones y ejecutar iguales proyectos que debidamente respaldados permiten un abierto crecimiento económico, como ocurre en los casos del Perú, Chile, Argentina y un poco más al norte los casos de Ecuador, Colombia y México, países en los que se disponen de leyes apropiadas, disposiciones regulatorias que garantizan las inversiones con seguridad jurídica y además el cumplimiento recíproco de obligaciones por parte de los inversionistas.
Hay otros aspectos que ahuyentan posibles inversiones, el caso de avasallamiento a la propiedad privada, ocupación, retención y hasta incautación de equipos, maquinaria pesada y minerales obtenidos para su comercialización. La falta de aplicación de la Ley Minera que carece de reglamento y adolece de un sistema tributario definido y aplicado en condiciones acordadas por las partes interesadas.
Algo que debe tomarse en cuenta es que, si la Ley no funciona, difícilmente se podrá garantizar seguridades para inversionistas, porque la política tributaria seguirá ahuyentando capitales, ya que los empresarios mineros verán reducirse las opciones de rentabilidad en relación a sus aportes de capital y tecnología, además de mantenerse un proceso de marcada incertidumbre.
Lo que se menciona en la encuesta de minería 2017 del Instituto Fraser de Canadá es un hecho que no se desconoce y que al contrario de algunas otras opciones manejadas erróneamente en medios oficiales, estos representan una realidad inobjetable y por lo mismo bajo obligación de establecer modificaciones en la actual coyuntura, de modo que se trabaje seriamente en definir una verdadera política minera para encarar un proyecto minero de magnitud que comience por mostrar claras "reglas de juego", amparadas legalmente por normas prácticas de seguridad jurídica y programas tributarios reales que merezcan ciertos incentivos de atracción de capitales y no de presiones que ahuyenten capitales y tecnología, dos elementos que urge tener a mano una minería renovada, que se extienda en tiempo y espacio del tiempo inmediato.
La señal importante es que, los ricos yacimientos, como en el caso de la plata en el Cerro Rico de Potosí, aún siguen en explotación, otro tanto sucede con el portentoso Posokoni en Huanuni que sigue siendo fuerte proveedor de materia prima para la Fundición de Vinto, lo mismo que Colquiri y otros distritos menores que datan de la década de los 50 o antes y todavía tienen "valiosas vetas"
La producción minera de nueva generación, por así llamar a la más moderna, ha sido implementada por el sector minero mediano privado, que opera varios proyectos en la jurisdicción de Potosí, sobresaliendo el último de esos emprendimientos, como San Cristóbal. En Oruro el último proyecto minero privado fue el de Inti Raymi con trabajos en La Joya y en Iroco, para la extracción de oro, después no hay ni atisbo de otro que tenga significación departamental.
Muchos son los anuncios que se han hecho de inversiones para la minería, pero en los hechos algunas concesiones de "urgencia" se cumplieron bajo la figura de fideicomisos para "salvar" contingencias en la minería estatal, particularmente en el caso de Huanuni, por lo demás no hay avances en proyectos de prospección y por lo mismo no hay actividad técnica de exploración debidamente planificada con posibilidades de concretarse en yacimientos renovados.
Concretamente, no existe una política minera que establezca prioridades y defina las mejores condiciones para atraer inversiones, reconociendo que no es la mejor opción confiar en las que pueda disponer el Estado, que en todo caso tiene puesta la mirada en los megaproyectos del litio, por una parte y del hierro más adelante.
En las condiciones actuales con una reducida acción separada del porcentaje que se dispone para gobernación o municipio, es prácticamente imposible encarar proyectos de exploración. Un ejemplo real, es el caso Mallku Khota que avanzó en parte de exploración con trabajos de una empresa privada, obligada a dejar sus operaciones ante la presión de comunarios de la región opuestos a la minería. Pese a los datos preliminares y una posibilidad de explotar un rico yacimiento, la Comibol no puede aún encaminar Mallku Khota hacia su producción que al efectivizarse será otra fuente de ingreso para Potosí.
LOS IMPEDIMENTOS
Una encuesta del Instituto Fraser de Canadá que recoge y publica la Fundación Milenio refiere que "la inseguridad jurídica y los altos impuestos, no solo reducen la competitividad de la minería boliviana, sino que son barreras formidables para captar el interés de las compañías internacionales".
Nada más cierto y considerando que es un tema obviamente delicado, debería merecer un tratamiento especial para evitar que esos dos problemas sigan siendo un cuello de botella que perjudica al desarrollo de la minería nacional carente de incentivos claros, como ocurre con la abierta competencia que desarrollan países vecinos en materia de captar grandes inversiones y ejecutar iguales proyectos que debidamente respaldados permiten un abierto crecimiento económico, como ocurre en los casos del Perú, Chile, Argentina y un poco más al norte los casos de Ecuador, Colombia y México, países en los que se disponen de leyes apropiadas, disposiciones regulatorias que garantizan las inversiones con seguridad jurídica y además el cumplimiento recíproco de obligaciones por parte de los inversionistas.
Hay otros aspectos que ahuyentan posibles inversiones, el caso de avasallamiento a la propiedad privada, ocupación, retención y hasta incautación de equipos, maquinaria pesada y minerales obtenidos para su comercialización. La falta de aplicación de la Ley Minera que carece de reglamento y adolece de un sistema tributario definido y aplicado en condiciones acordadas por las partes interesadas.
Algo que debe tomarse en cuenta es que, si la Ley no funciona, difícilmente se podrá garantizar seguridades para inversionistas, porque la política tributaria seguirá ahuyentando capitales, ya que los empresarios mineros verán reducirse las opciones de rentabilidad en relación a sus aportes de capital y tecnología, además de mantenerse un proceso de marcada incertidumbre.
Lo que se menciona en la encuesta de minería 2017 del Instituto Fraser de Canadá es un hecho que no se desconoce y que al contrario de algunas otras opciones manejadas erróneamente en medios oficiales, estos representan una realidad inobjetable y por lo mismo bajo obligación de establecer modificaciones en la actual coyuntura, de modo que se trabaje seriamente en definir una verdadera política minera para encarar un proyecto minero de magnitud que comience por mostrar claras "reglas de juego", amparadas legalmente por normas prácticas de seguridad jurídica y programas tributarios reales que merezcan ciertos incentivos de atracción de capitales y no de presiones que ahuyenten capitales y tecnología, dos elementos que urge tener a mano una minería renovada, que se extienda en tiempo y espacio del tiempo inmediato.
martes, 1 de mayo de 2018
Inversiones de $us 5.000 MM a 2022 en minería
"El costo de producción de El Teniente se dispararía hasta 24 % en cinco años". Así lo señaló el gerente general de El Teniente, André Sougarret. Esto, en el período en el cual se espera que la ley de mineral retroceda hasta un 14%.
Ante este escenario, Sougarret recalcó que "si no hacemos nada, efectivamente los costos se van a incrementar, porque hay menor contenido de cobre y necesitamos aumentar la actividad para poder suplir esa baja en la ley".
Actualmente, El Teniente se encuentra desarrollando una serie de planes que buscan aumentar la productividad, lo que involucra mejoras en el área de gestión, el uso del tiempo y los procesos de automatización. Esto involucra una inversión de más de $us 5.000 millones hasta 2022.
Cabe recordar que hace algunos días, la actual administración de Codelco adelantó que las proyecciones apuntan a que el costo de caja (C1) de la corporación subiría 2 % para ubicarse en $us 1,39 la libra durante este ejercicio.
Este incremento se dará con mayor fuerza en la división El Teniente, principal faena de la minera estatal, que durante los últimos doce meses fue responsable de un tercio de los $us 2.800 millones en excedentes que presentó la firma.
Con todos estos antecedentes en la mano cobra especial relevancia la entrada en operación del proyecto Nuevo Nivel Mina, que se encuentra en un 44% de avances y con el que la empresa busca mantener los niveles de producción.
Según el cronograma de la Estatal, a Nuevo Nivel Mina aún le restan cinco años para su entrada en operación.
viernes, 19 de enero de 2018
Faltan inversiones y proyectos para impulsar el rubro extractivo minero
Si hay algo que mantiene vivas las esperanzas en una próxima gestión de la minería nacional, es que los estudios realizados por algunas organizaciones internacionales, algunas vía satélite, aseguraron la existencia de importantes reservorios mineralizados, ubicados en varias zonas del país, especialmente en el sector occidental entre los departamentos de Oruro, Potosí y La Paz, también en la zona oriental de Santa Cruz, por lo mismo hay evidencias de tales estudios, aunque los mismos no han sido "profundizados técnicamente" y en los sitios predeterminados, salvo algunos intentos más próximos a la casualidad de la evidencia geológica correspondiente.
Al no tener un organismo técnicamente estructurado responsable del desarrollo de la política minera y metalúrgica del país, todos los intentos de encontrar nuevos yacimientos estarán librados a la "suerte" del antiguo minero, que en los buenos tiempos acudía a formas tradicionales de "escarbar terrenos" y poner en funcionamiento un poco de olfato, el conocimiento de suelos y sitios mineralizados, donde el golpe de la Providencia podía depararle el premio a su instinto y perseverancia para encontrar un gran filón mineralizado, en el otro extremo significaba directamente la pérdida de mucho tiempo y mucha plata.
El hecho es que transcurren varios años sin que se hubiera definido una política minera que determine la aplicación de programas especiales, empezando por la prospección y exploración de nuevos yacimientos, luego asumiendo lineamientos técnicamente definidos para proceder a la extracción de la riqueza minera en función a programas de inversión debidamente solventados, por un lado desde el Gobierno si se trata de emprendimientos para el sector estatal o abriendo todas las posibilidades del caso para atraer inversionistas nacionales o extranjeros, si es de interés de empresarios mineros privados.
Se trata de un tiempo especial que debería ser aprovechado con proyectos especiales, particularmente en la minería estatal, en la que es urgente adoptar medidas de previsión generando recursos especiales para poner en marcha el movimiento de un "Fondo Estratégico" utilizable en el futuro, no sólo en periodos de "vacas flacas", sino también como alternativa para impulsar proyectos cuando falten recursos en montos deseables para mejorar la minería y metalurgia nacional
Hay aspectos de orden "gestionario" como lo mencionan dirigentes y analistas de la actividad minera, por ejemplo no se avanzó desde mayo del 2014 cuando se promulgó la Ley 535 de Minería y Metalurgia, para que la misma pueda contar con un reglamento apropiado que permita su aplicación estableciendo reglas de juego para encarar el desarrollo de la minería atrayendo inversiones, lo que permitirá una mayor cantidad de fuentes de empleo, generación de utilidades reales, un activo movimiento tributario, percepción de regalías mineras para distritos y municipios, pero además abriendo la posibilidad efectiva de dar el gran salto a la industrialización de la minería.
DIVERSIFICACIÓN INDUSTRIAL
Cuando se habla de industrializar la minería, la idea se dirige al proceso de fundir la mayoría de nuestros concentrados, de manera que con valor agregado tengan mejor precio en su comercialización externa, gracias a la recuperación de los segmentos minerales diversos para beneficio directo y ya no para los compradores que al fundir nuestros minerales lograban utilidades extraordinarias.
El ideal primario del proceso de industrialización tiene que ver en cierto orden de necesidades, en completar el ciclo de modernización del Complejo Metalúrgico de Vinto con un funcionamiento pleno del horno Ausmelt, mejorar la fundición de antimonio y hacer realidad la instalación de la primera fundición de zinc como se tiene prometido a Oruro, incluyendo un financiamiento superior a los 300 mil $us.
Está en la proyección industrial la metalúrgica de Karachipampa, para producir lingotes de plomo y plata, además del tratamiento de otros complejos con lo que una buena cantidad de nuestros concentrados se convertirán en producto metálico para su exportación y la respuesta del negocio que nos permitirá mejores ingresos para seguir fortaleciendo tal proceso industrial.
Pero la diversificación del proceso industrial tiene que consolidarse en el fortalecimiento de industrias nacionales, que utilizando nuestra materia prima metálica comiencen a producir una serie de artefactos y productos que en la actualidad importamos de países vecinos, en algunos casos por cuestión de calidad lo hacemos de mercados norteamericanos o europeos. El proyecto en criterio de expertos es que nuestra industria minera se convierta en proveedora de materia prima para el funcionamiento de múltiples industrias, generando empleos y activando un comercio hasta ahora dependiente de la oferta extranjera, especialmente en la línea de artículos de ferretería (quincallería).
Poseedores de riqueza minera, alentando y concretando inversiones para realizar proyectos mineros de envergadura, garantizando el movimiento metalúrgico y la exportación de concentrados mineros, se dispondrán de las condiciones más apropiadas para diversificar la industria nacional y pasar al nivel de ser poseedores de condiciones de alto rendimiento productivo, eliminando factores de nuestra dependencia a ciertas importaciones y apuntando a que luego de cubrir la demanda interna podamos entrar en la lista de competitividad productiva.
DE LOS SUEÑOS A LA REALIDAD
El enfoque presente que es resultado de recibir y recoger sugerencias y opiniones coinciden en marcar un antes con nuestra minería tradicional, un presente con algunas innovaciones que deben consolidarse como necesidad urgente de dar a la minería y metalurgia un lugar preponderante en el proceso del desarrollo nacional, asegurando empleos, bienestar social, y lo más importante, añadiendo muchos eslabones a la cadena industrial del país hasta ahora restringida a una producción primaria de artefactos industriales "Made in Bolivia".
Para los pesimistas se trata de un sueño que todavía puede ser largo, especialmente si no se saca de su modorra a los altos ejecutivos de la minería para que en ésta nueva gestión asuman responsablemente sus obligaciones, entre las que sobresale con prioridad la necesidad de fomentar los proyectos y la inversión minera, asegurar el funcionamiento de la metalurgia, exportar metálicos y ampliar el rendimiento nacional para dar el gran salto a la diversificación de nuestra industria, basada en el rendimiento minero metalúrgico, desde la extracción minera, su transformación metálica y su futura provisión a la nueva industria boliviana.
Para los optimistas es un sueño muy próximo a la realidad, siempre y cuando no se siga perdiendo el tiempo en muchos anuncios y pocas obras. Los minerales están esperando salir a superficie, faltan decisiones y una reestructuración eficiente de la estatal minera para encarar un renovado proyecto minero nacional.
Al no tener un organismo técnicamente estructurado responsable del desarrollo de la política minera y metalúrgica del país, todos los intentos de encontrar nuevos yacimientos estarán librados a la "suerte" del antiguo minero, que en los buenos tiempos acudía a formas tradicionales de "escarbar terrenos" y poner en funcionamiento un poco de olfato, el conocimiento de suelos y sitios mineralizados, donde el golpe de la Providencia podía depararle el premio a su instinto y perseverancia para encontrar un gran filón mineralizado, en el otro extremo significaba directamente la pérdida de mucho tiempo y mucha plata.
El hecho es que transcurren varios años sin que se hubiera definido una política minera que determine la aplicación de programas especiales, empezando por la prospección y exploración de nuevos yacimientos, luego asumiendo lineamientos técnicamente definidos para proceder a la extracción de la riqueza minera en función a programas de inversión debidamente solventados, por un lado desde el Gobierno si se trata de emprendimientos para el sector estatal o abriendo todas las posibilidades del caso para atraer inversionistas nacionales o extranjeros, si es de interés de empresarios mineros privados.
Se trata de un tiempo especial que debería ser aprovechado con proyectos especiales, particularmente en la minería estatal, en la que es urgente adoptar medidas de previsión generando recursos especiales para poner en marcha el movimiento de un "Fondo Estratégico" utilizable en el futuro, no sólo en periodos de "vacas flacas", sino también como alternativa para impulsar proyectos cuando falten recursos en montos deseables para mejorar la minería y metalurgia nacional
Hay aspectos de orden "gestionario" como lo mencionan dirigentes y analistas de la actividad minera, por ejemplo no se avanzó desde mayo del 2014 cuando se promulgó la Ley 535 de Minería y Metalurgia, para que la misma pueda contar con un reglamento apropiado que permita su aplicación estableciendo reglas de juego para encarar el desarrollo de la minería atrayendo inversiones, lo que permitirá una mayor cantidad de fuentes de empleo, generación de utilidades reales, un activo movimiento tributario, percepción de regalías mineras para distritos y municipios, pero además abriendo la posibilidad efectiva de dar el gran salto a la industrialización de la minería.
DIVERSIFICACIÓN INDUSTRIAL
Cuando se habla de industrializar la minería, la idea se dirige al proceso de fundir la mayoría de nuestros concentrados, de manera que con valor agregado tengan mejor precio en su comercialización externa, gracias a la recuperación de los segmentos minerales diversos para beneficio directo y ya no para los compradores que al fundir nuestros minerales lograban utilidades extraordinarias.
El ideal primario del proceso de industrialización tiene que ver en cierto orden de necesidades, en completar el ciclo de modernización del Complejo Metalúrgico de Vinto con un funcionamiento pleno del horno Ausmelt, mejorar la fundición de antimonio y hacer realidad la instalación de la primera fundición de zinc como se tiene prometido a Oruro, incluyendo un financiamiento superior a los 300 mil $us.
Está en la proyección industrial la metalúrgica de Karachipampa, para producir lingotes de plomo y plata, además del tratamiento de otros complejos con lo que una buena cantidad de nuestros concentrados se convertirán en producto metálico para su exportación y la respuesta del negocio que nos permitirá mejores ingresos para seguir fortaleciendo tal proceso industrial.
Pero la diversificación del proceso industrial tiene que consolidarse en el fortalecimiento de industrias nacionales, que utilizando nuestra materia prima metálica comiencen a producir una serie de artefactos y productos que en la actualidad importamos de países vecinos, en algunos casos por cuestión de calidad lo hacemos de mercados norteamericanos o europeos. El proyecto en criterio de expertos es que nuestra industria minera se convierta en proveedora de materia prima para el funcionamiento de múltiples industrias, generando empleos y activando un comercio hasta ahora dependiente de la oferta extranjera, especialmente en la línea de artículos de ferretería (quincallería).
Poseedores de riqueza minera, alentando y concretando inversiones para realizar proyectos mineros de envergadura, garantizando el movimiento metalúrgico y la exportación de concentrados mineros, se dispondrán de las condiciones más apropiadas para diversificar la industria nacional y pasar al nivel de ser poseedores de condiciones de alto rendimiento productivo, eliminando factores de nuestra dependencia a ciertas importaciones y apuntando a que luego de cubrir la demanda interna podamos entrar en la lista de competitividad productiva.
DE LOS SUEÑOS A LA REALIDAD
El enfoque presente que es resultado de recibir y recoger sugerencias y opiniones coinciden en marcar un antes con nuestra minería tradicional, un presente con algunas innovaciones que deben consolidarse como necesidad urgente de dar a la minería y metalurgia un lugar preponderante en el proceso del desarrollo nacional, asegurando empleos, bienestar social, y lo más importante, añadiendo muchos eslabones a la cadena industrial del país hasta ahora restringida a una producción primaria de artefactos industriales "Made in Bolivia".
Para los pesimistas se trata de un sueño que todavía puede ser largo, especialmente si no se saca de su modorra a los altos ejecutivos de la minería para que en ésta nueva gestión asuman responsablemente sus obligaciones, entre las que sobresale con prioridad la necesidad de fomentar los proyectos y la inversión minera, asegurar el funcionamiento de la metalurgia, exportar metálicos y ampliar el rendimiento nacional para dar el gran salto a la diversificación de nuestra industria, basada en el rendimiento minero metalúrgico, desde la extracción minera, su transformación metálica y su futura provisión a la nueva industria boliviana.
Para los optimistas es un sueño muy próximo a la realidad, siempre y cuando no se siga perdiendo el tiempo en muchos anuncios y pocas obras. Los minerales están esperando salir a superficie, faltan decisiones y una reestructuración eficiente de la estatal minera para encarar un renovado proyecto minero nacional.
domingo, 19 de noviembre de 2017
Perú: Empresa canadiense hará fuerte inversión minera
A través de un comunicado, la canadiense PPX Mining Corp. anunció que se están solicitando los permisos para desarrollar una planta de procesamiento de lixiviación en pilas de oro y plata para el Proyecto Igor.
La planta tendría capacidad suficiente para procesar cerca de 350 toneladas métricas por día.
La compañía además señaló que están preparando un Estudio de Impacto Ambiental Semi Detallado y un Estudio de Prefactibilidad, que esperan concluir durante el primer trimestre de 2018.
El Proyecto Igor se ubica en la Región La Libertad, en el norte de Perú y durante esta etapa contempla una inversión de $us 9 millones.
La planta tendría capacidad suficiente para procesar cerca de 350 toneladas métricas por día.
La compañía además señaló que están preparando un Estudio de Impacto Ambiental Semi Detallado y un Estudio de Prefactibilidad, que esperan concluir durante el primer trimestre de 2018.
El Proyecto Igor se ubica en la Región La Libertad, en el norte de Perú y durante esta etapa contempla una inversión de $us 9 millones.
domingo, 1 de octubre de 2017
Inversiones mineras son necesarias pero se dejan esperar en nuestro país
Muchos artículos se han publicado sobre el tema, varios expertos han opinado en materia de financiamiento para nuestra minería coincidiendo en la necesidad de atraer capitales externos para fomentar los planes de prospección y exploración de nuevos yacimientos, precisamente en áreas en las que preliminarmente se han dado ciertas condiciones propicias para implementar prospectos mineros de largo plazo y alta rentabilidad.
Sin embargo, por una serie de detalles, más de orden interno que algunas condiciones presumiblemente de presión externa, varios inversionistas extranjeros no han podido consolidar sus ofertas y poner en práctica sus actividades de orden financiero ante la ausencia de normas legales para tales emprendimientos. Eso resulta una de las causas más visibles, en ciertos procesos ya avanzados incluso con visitas y entrevistas de empresarios extranjeros.
UNA LEY INOPERABLE
El 28 de mayo del 2014, en un acto cumplido en la Gobernación de Oruro, el Presidente en ejercicio en esa fecha, Álvaro García Linera, promulgó la Ley Nº 535 de Minería y Metalurgia, anticipando que "con este instrumento trabajaremos en el país para proyectar la minería, hacia nuevos derroteros", lo que no sucedió porque sencillamente en más de tres años, no se elaboró su reglamentación y tampoco se logró "actualizar", por así decirlo, un nuevo sistema tributario minero, cuya responsabilidad se atribuyó el ministerio de finanzas, pero incumplió totalmente ese importante detalle que debe ir conexo a la Ley y que definirá las condiciones en que se desenvolverán los inversionistas, en función a las reglas de juego que sean propiciadas por el Gobierno para impulsar la minería y la metalurgia en nuestro país.
Algo que se considera importante, es actualizar la otorgación porcentual del ingreso de regalías a favor de las gobernaciones, de modo que el ínfimo porcentaje destinado a fines de exploración sea elevado en las condiciones que hagan factible desarrollar proyectos importantes para habilitar nuevos yacimientos, a través del Sergeomín que contando con personal especializado y las mejores posibilidades técnicas, está impedido de realizar actividades porque simplemente no existe la normativa que facilite el movimiento de recursos y cuentas de manera legalmente operable. Algo increíble, pero evidente.
Mientras no existan estas condiciones elementales, es muy difícil atraer inversiones, cuando los interesados no saben, desconocen las condiciones de operabilidad para introducir sus capitales y para emprender planes de exploración y explotación minera, complementadas con transferencia de tecnología y el uso de nuevos equipos y maquinaria pesada, que ya son parte de gigantes planes, por ejemplo en el caso del Perú, también en Chile y la Argentina, donde sube la competencia y se amplían las áreas de producción minera, pero no en el caso boliviano, donde se carecen de normativas apropiadas para dar seguridad a los inversionistas.
ESTAMOS EN EL VAGÓN DE COLA
Lo que preocupa es que en el ministerio del ramo y en la burocrática empresa estatal minera, no se avanza en soluciones concretas sobre el tema, es decir más apropiadamente en la búsqueda de completar la ley 535 con todos los elementos que le faltan y algunos otros que según se dejó traslucir, deben ser actualizados y modificados en función a las exigencias de una minería más emprendedora y competitiva, de lo contrario la minería nacional seguirá en el último vagón del tren productivo.
Una ex autoridad del ministerio de minas, opinando sobre la materia, lamentó que el Gobierno no tenga proyectos atractivos en minería o metalurgia, fuera de los que se arrastran desde periodos anteriores y que no pueden consolidarse por falta de políticas y decisiones concretas que están ausentes en los lineamientos del sistema productivo nacional, pese a ser reconocido el potencial mineralógico esparcido a lo largo y ancho del país.
Cuando se toman ejemplos del avance minero en otros países, hay casos que realmente sorprenden, como el de Argentina que cambiando su tradicional fuente de divisas por la exportación de carne, incursionó en la minería y ahora este rubro productivo se perfila como el más importante para ese país, tomando en cuenta sus reservas de litio que lo ubican en un lugar preponderante entre los productores mundiales del "oro blanco".
Hay otros casos, como los de Ecuador y Colombia, en el primer caso sosteniendo mínimos programas productivos, hasta que inversionistas especializados mostraron las condiciones favorables de entrar en la minería de alta rentabilidad. El caso de Colombia, que también pasó de la extracción de piedras preciosas a la otra minería diversificada con hallazgos de importantes yacimientos que ya están en los planes de exploración y otros en fase de explotación incorporándose ese país en la competencia aurífera mundial.
Hay que mencionar necesariamente al Perú, cuyo gobierno desde el inicio de su gestión, dispuso atención especial a la actividad minera, implementando políticas abiertas para la atracción de capitales y el desarrollo de grandes proyectos, uno de los principales y con resultados alentadores es que elevó su rendimiento productivo de cobre hasta situarse en el mismo nivel del tradicional exportador de cobre, Chile, que ahora se ocupa de ampliar sus planes de exploración para seguir liderando la venta de ese mineral en el mundo.
LAS RESERVAS MINERALES
En la actualidad se consideran importantes los centros de la minería tradicional porque los mismos pese a su intensa extracción de concentrados aún poseen grandes cantidades de estaño, es el caso de Huanuni y Colquiri, pero también de otros centros como Japo, Bolívar, Chorolque y otros, que de acuerdo al Sergeomím, tienen perspectivas de seguir nutriendo, en este caso las necesidades de la Metalúrgica de Vinto ( Cuadro adjunto).
En cuanto a otras reservas minerales, aún se trabaja en definir cantidades y los estudios que demanda ese objetivo implican también ciertas inversiones que deben aprobarse para tener más adelante una cuantificación real de lo que tiene la minería estatal en los yacimientos de esas minas que comenzaron a ser explotadas por los barones del estaño.
Sin embargo, por una serie de detalles, más de orden interno que algunas condiciones presumiblemente de presión externa, varios inversionistas extranjeros no han podido consolidar sus ofertas y poner en práctica sus actividades de orden financiero ante la ausencia de normas legales para tales emprendimientos. Eso resulta una de las causas más visibles, en ciertos procesos ya avanzados incluso con visitas y entrevistas de empresarios extranjeros.
UNA LEY INOPERABLE
El 28 de mayo del 2014, en un acto cumplido en la Gobernación de Oruro, el Presidente en ejercicio en esa fecha, Álvaro García Linera, promulgó la Ley Nº 535 de Minería y Metalurgia, anticipando que "con este instrumento trabajaremos en el país para proyectar la minería, hacia nuevos derroteros", lo que no sucedió porque sencillamente en más de tres años, no se elaboró su reglamentación y tampoco se logró "actualizar", por así decirlo, un nuevo sistema tributario minero, cuya responsabilidad se atribuyó el ministerio de finanzas, pero incumplió totalmente ese importante detalle que debe ir conexo a la Ley y que definirá las condiciones en que se desenvolverán los inversionistas, en función a las reglas de juego que sean propiciadas por el Gobierno para impulsar la minería y la metalurgia en nuestro país.
Algo que se considera importante, es actualizar la otorgación porcentual del ingreso de regalías a favor de las gobernaciones, de modo que el ínfimo porcentaje destinado a fines de exploración sea elevado en las condiciones que hagan factible desarrollar proyectos importantes para habilitar nuevos yacimientos, a través del Sergeomín que contando con personal especializado y las mejores posibilidades técnicas, está impedido de realizar actividades porque simplemente no existe la normativa que facilite el movimiento de recursos y cuentas de manera legalmente operable. Algo increíble, pero evidente.
Mientras no existan estas condiciones elementales, es muy difícil atraer inversiones, cuando los interesados no saben, desconocen las condiciones de operabilidad para introducir sus capitales y para emprender planes de exploración y explotación minera, complementadas con transferencia de tecnología y el uso de nuevos equipos y maquinaria pesada, que ya son parte de gigantes planes, por ejemplo en el caso del Perú, también en Chile y la Argentina, donde sube la competencia y se amplían las áreas de producción minera, pero no en el caso boliviano, donde se carecen de normativas apropiadas para dar seguridad a los inversionistas.
ESTAMOS EN EL VAGÓN DE COLA
Lo que preocupa es que en el ministerio del ramo y en la burocrática empresa estatal minera, no se avanza en soluciones concretas sobre el tema, es decir más apropiadamente en la búsqueda de completar la ley 535 con todos los elementos que le faltan y algunos otros que según se dejó traslucir, deben ser actualizados y modificados en función a las exigencias de una minería más emprendedora y competitiva, de lo contrario la minería nacional seguirá en el último vagón del tren productivo.
Una ex autoridad del ministerio de minas, opinando sobre la materia, lamentó que el Gobierno no tenga proyectos atractivos en minería o metalurgia, fuera de los que se arrastran desde periodos anteriores y que no pueden consolidarse por falta de políticas y decisiones concretas que están ausentes en los lineamientos del sistema productivo nacional, pese a ser reconocido el potencial mineralógico esparcido a lo largo y ancho del país.
Cuando se toman ejemplos del avance minero en otros países, hay casos que realmente sorprenden, como el de Argentina que cambiando su tradicional fuente de divisas por la exportación de carne, incursionó en la minería y ahora este rubro productivo se perfila como el más importante para ese país, tomando en cuenta sus reservas de litio que lo ubican en un lugar preponderante entre los productores mundiales del "oro blanco".
Hay otros casos, como los de Ecuador y Colombia, en el primer caso sosteniendo mínimos programas productivos, hasta que inversionistas especializados mostraron las condiciones favorables de entrar en la minería de alta rentabilidad. El caso de Colombia, que también pasó de la extracción de piedras preciosas a la otra minería diversificada con hallazgos de importantes yacimientos que ya están en los planes de exploración y otros en fase de explotación incorporándose ese país en la competencia aurífera mundial.
Hay que mencionar necesariamente al Perú, cuyo gobierno desde el inicio de su gestión, dispuso atención especial a la actividad minera, implementando políticas abiertas para la atracción de capitales y el desarrollo de grandes proyectos, uno de los principales y con resultados alentadores es que elevó su rendimiento productivo de cobre hasta situarse en el mismo nivel del tradicional exportador de cobre, Chile, que ahora se ocupa de ampliar sus planes de exploración para seguir liderando la venta de ese mineral en el mundo.
LAS RESERVAS MINERALES
En la actualidad se consideran importantes los centros de la minería tradicional porque los mismos pese a su intensa extracción de concentrados aún poseen grandes cantidades de estaño, es el caso de Huanuni y Colquiri, pero también de otros centros como Japo, Bolívar, Chorolque y otros, que de acuerdo al Sergeomím, tienen perspectivas de seguir nutriendo, en este caso las necesidades de la Metalúrgica de Vinto ( Cuadro adjunto).
En cuanto a otras reservas minerales, aún se trabaja en definir cantidades y los estudios que demanda ese objetivo implican también ciertas inversiones que deben aprobarse para tener más adelante una cuantificación real de lo que tiene la minería estatal en los yacimientos de esas minas que comenzaron a ser explotadas por los barones del estaño.
martes, 12 de septiembre de 2017
Perú: Convocatoria pública en pos de inversión minera
ProInversión abrió la convocatoria para el Concurso Público Internacional para la promoción de la inversión privada del Proyecto "Yacimientos Cupríferos de Michiquillay". Ubicado en el departamento de Cajamarca, el yacimiento se ubica en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, a una altitud aproximada de 3 950 metros sobre el nivel del mar.
El proyecto, que contempla una inversión por unos $us 2000 millones, es un yacimiento tipo pórfido de cobre, con contenidos de oro, plata y molibdeno, con una producción calculada de unas 300.000 toneladas anuales de cobre en concentrados.
Además se prevé la producción de 7.000 tpa de molibdeno, 230.000 onzas de oro y 2,3 millones de onzas de plata, como subproductos.
El proceso de convocatoria, difusión y consulta de bases ya se encuentra disponible y estará abierto hasta el 12 de octubre de este 2017. La adjudicación del proyecto tendría como fecha tentativa el 15 de noviembre de este año. La iniciativa comenzaría sus operaciones para 2021.
El proyecto, que contempla una inversión por unos $us 2000 millones, es un yacimiento tipo pórfido de cobre, con contenidos de oro, plata y molibdeno, con una producción calculada de unas 300.000 toneladas anuales de cobre en concentrados.
Además se prevé la producción de 7.000 tpa de molibdeno, 230.000 onzas de oro y 2,3 millones de onzas de plata, como subproductos.
El proceso de convocatoria, difusión y consulta de bases ya se encuentra disponible y estará abierto hasta el 12 de octubre de este 2017. La adjudicación del proyecto tendría como fecha tentativa el 15 de noviembre de este año. La iniciativa comenzaría sus operaciones para 2021.
viernes, 8 de septiembre de 2017
¿Inversiones de Comibol para el 2018?
Durante la presente gestión, a poco más de tres meses para su conclusión, la Comibol no puede arrancar con un esquema renovado que sea producto de su total reestructuración, todavía en su nivel superior se espera una contrapropuesta de los mineros asalariados, al plan que elaboró el Ministerio de Minería y Metalurgia (MMM), para "refundar" la empresa, alternativa que ha sido rechazada precisamente por la federación sindical minera, que considera la propuesta como "un maquillaje, un retoque de pintura y pare de contar".
En realidad cambiarle la razón social a la empresa y mantener su esquema de administración con algunos ajustes de poca relevancia, no tiene sentido, si hay que pensar en una empresa que se haga cargo y con visión de futuro de todo un proceso de cambio, a partir de su directorio ejecutivo, en el que deben incluirse profesionales de alto nivel y capacidad, para desarrollar un proyecto que comience en la aprobación de una política minera, incluyendo los pasos necesarios para establecer nuevos programas de prospección y exploración, encarar las fases de producción y comercialización, avanzando hacia el fortalecimiento de la industria minera, pero con unidades de garantizada producción, mejorando el actual rendimiento metalúrgico, con las fundiciones de zinc y concretando una planta siderúrgica para la transformación de nuestro hierro en acero y estableciendo la efectividad de las plantas de tratamiento del litio, para entrar en la competencia de la producción de baterías de ión litio.
No es todo, hay muchas otras cosas que deben cambiarse en Comibol, como la reducción de esquema burocrático, que debe ser reemplazado con equipos técnicos administrativos que operen con sentido profesional, al margen de cualquier posición sectaria política y sindical. Por supuesto todo el esquema planteado, es de conocimiento de los dirigentes y asalariados, sabiendo que la urgencia del tiempo presente, es asegurar el futuro de la minería boliviana.
En los hechos, el planteamiento de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), surgió inmediatamente de presentarse la crisis de los precios internacionales, precisamente como una alternativa de solución al bajón de ingresos que soportaría la minería en general. El caso es que ha pasado mucho tiempo y el pedido sindical, si fue tomado en cuenta, no cobró la importancia que mereció en su momento, ya que a más de dos años de ese hecho, la Comibol sigue siendo la burocrática administradora de contratos.
Dirigentes del sector minero asalariado, fueron los que acertadamente sugirieron al MMM, la restructuración del ente minero estatal, rechazando ya en ese tiempo la idea de una refundación de Comibol. Las cosas no han variado mucho, excepto que recién se observa la necesidad de tener "una empresa altamente productiva" para dirigirla hacia nuevos emprendimientos que devuelvan al sector el peso y la fuerza de sus mejores tiempos, en que la minería era "la carta" decisiva en el manejo de la economía boliviana.
ESPERAN PLAN DE
REFORMAS
Recientemente el ejecutivo de la Comibol reclamó a los mineros asalariados del país presenten su "contrapropuesta" para refundar esa institución tomando en cuenta que "ya rechazaron el plan inicial que elaboró el MMM". Eso tiene que ver con un reconocimiento de la autoridad sobre la decisión minera de "reestructurar" la Comibol y no refundarla, aunque el ministro del ramo, de manera directa poco tiempo atrás insistió en la posición de "cambiarle el nombre" a la minera estatal.
Según el ejecutivo de la Comibol hay un plazo que vence este mes de septiembre para presentar el Plan de Inversiones 2018, por lo que urge establecer lineamientos para refundar la institución y programarla en las finanzas de la próxima gestión. "Esperamos que esto sea a la brevedad posible porque estamos compelidos a presentar el Plan de Inversiones del próximo año el presente mes". La autoridad de Comibol insistió en la necesidad de tener una respuesta de los mineros asalariados, porque los plazos no se pueden alargar.
Se espera la determinación de la Fstmb que hace poco realizó un ampliado nacional, evento en el que debieron tomar decisiones sobre el particular para transmitir su posición a las autoridades de Gobierno. A propósito, se sabe que una mayoría de sindicatos mineros se inclinan por reestructurar Comibol, aunque manteniendo su participación en el directorio de la estatal minera y demandando medidas que garanticen estabilidad laboral en sus respectivas unidades productivas.
Por su parte, autoridades del MMM y de la Comibol aseguran que en el plan de refundación se toma en cuenta la seguridad de empleo, además que los trabajadores mineros estarán dentro del Código de Trabajo y no tendrán figura de "servidores públicos", una revelación especial que favorece a los mineros, pero desnuda a los funcionarios públicos, que trabajan sin legislación laboral.
Se cierra la propuesta del MMM, a propósito de la Comibol, señalando que el proyecto integra la cadena productiva minera del país, desde la exploración, fundición y comercialización, por lo que es la mejor oferta para encaminar la refundación de Comibol.
Una mirada sobre el tema por parte de expertos en la materia, determina una serie de dudas, en función a la verdadera estrategia de cambio que necesita la entidad minera, más allá de cambiarle denominativo y abrir condiciones poco favorables para su inmediata adecuación de servicio, con una supuesta estructura renovada.
Lo que se insiste como remedio al problema de Comibol, es definir un cambio general en su esquema administrativo, de modo que se convierta en una organización eminentemente técnica y administrativa de la que emerjan las políticas de trabajo futuro, empezando por donde corresponde, adelantar proyectos de prospección y exploración, asegurar la vigencia de nuevos yacimientos, establecer financiamientos y/o garantías para inmediatas inversiones, nacionales, extranjeras o mixtas que incluyan al Estado, pero aseguren la realización de nuevos emprendimientos mineros.
El hecho es que de momento la Comibol está entre la cruz y la espada, no tiene condiciones para reestructurarse, pero puede refundarse, aunque la opción no sea la mejor para recuperar una empresa que tiene que ver con el futuro económico del país, manejando la importante riqueza minera del país. ¿Mientras tanto qué presupuesto podría aprobar?
En realidad cambiarle la razón social a la empresa y mantener su esquema de administración con algunos ajustes de poca relevancia, no tiene sentido, si hay que pensar en una empresa que se haga cargo y con visión de futuro de todo un proceso de cambio, a partir de su directorio ejecutivo, en el que deben incluirse profesionales de alto nivel y capacidad, para desarrollar un proyecto que comience en la aprobación de una política minera, incluyendo los pasos necesarios para establecer nuevos programas de prospección y exploración, encarar las fases de producción y comercialización, avanzando hacia el fortalecimiento de la industria minera, pero con unidades de garantizada producción, mejorando el actual rendimiento metalúrgico, con las fundiciones de zinc y concretando una planta siderúrgica para la transformación de nuestro hierro en acero y estableciendo la efectividad de las plantas de tratamiento del litio, para entrar en la competencia de la producción de baterías de ión litio.
No es todo, hay muchas otras cosas que deben cambiarse en Comibol, como la reducción de esquema burocrático, que debe ser reemplazado con equipos técnicos administrativos que operen con sentido profesional, al margen de cualquier posición sectaria política y sindical. Por supuesto todo el esquema planteado, es de conocimiento de los dirigentes y asalariados, sabiendo que la urgencia del tiempo presente, es asegurar el futuro de la minería boliviana.
En los hechos, el planteamiento de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), surgió inmediatamente de presentarse la crisis de los precios internacionales, precisamente como una alternativa de solución al bajón de ingresos que soportaría la minería en general. El caso es que ha pasado mucho tiempo y el pedido sindical, si fue tomado en cuenta, no cobró la importancia que mereció en su momento, ya que a más de dos años de ese hecho, la Comibol sigue siendo la burocrática administradora de contratos.
Dirigentes del sector minero asalariado, fueron los que acertadamente sugirieron al MMM, la restructuración del ente minero estatal, rechazando ya en ese tiempo la idea de una refundación de Comibol. Las cosas no han variado mucho, excepto que recién se observa la necesidad de tener "una empresa altamente productiva" para dirigirla hacia nuevos emprendimientos que devuelvan al sector el peso y la fuerza de sus mejores tiempos, en que la minería era "la carta" decisiva en el manejo de la economía boliviana.
ESPERAN PLAN DE
REFORMAS
Recientemente el ejecutivo de la Comibol reclamó a los mineros asalariados del país presenten su "contrapropuesta" para refundar esa institución tomando en cuenta que "ya rechazaron el plan inicial que elaboró el MMM". Eso tiene que ver con un reconocimiento de la autoridad sobre la decisión minera de "reestructurar" la Comibol y no refundarla, aunque el ministro del ramo, de manera directa poco tiempo atrás insistió en la posición de "cambiarle el nombre" a la minera estatal.
Según el ejecutivo de la Comibol hay un plazo que vence este mes de septiembre para presentar el Plan de Inversiones 2018, por lo que urge establecer lineamientos para refundar la institución y programarla en las finanzas de la próxima gestión. "Esperamos que esto sea a la brevedad posible porque estamos compelidos a presentar el Plan de Inversiones del próximo año el presente mes". La autoridad de Comibol insistió en la necesidad de tener una respuesta de los mineros asalariados, porque los plazos no se pueden alargar.
Se espera la determinación de la Fstmb que hace poco realizó un ampliado nacional, evento en el que debieron tomar decisiones sobre el particular para transmitir su posición a las autoridades de Gobierno. A propósito, se sabe que una mayoría de sindicatos mineros se inclinan por reestructurar Comibol, aunque manteniendo su participación en el directorio de la estatal minera y demandando medidas que garanticen estabilidad laboral en sus respectivas unidades productivas.
Por su parte, autoridades del MMM y de la Comibol aseguran que en el plan de refundación se toma en cuenta la seguridad de empleo, además que los trabajadores mineros estarán dentro del Código de Trabajo y no tendrán figura de "servidores públicos", una revelación especial que favorece a los mineros, pero desnuda a los funcionarios públicos, que trabajan sin legislación laboral.
Se cierra la propuesta del MMM, a propósito de la Comibol, señalando que el proyecto integra la cadena productiva minera del país, desde la exploración, fundición y comercialización, por lo que es la mejor oferta para encaminar la refundación de Comibol.
Una mirada sobre el tema por parte de expertos en la materia, determina una serie de dudas, en función a la verdadera estrategia de cambio que necesita la entidad minera, más allá de cambiarle denominativo y abrir condiciones poco favorables para su inmediata adecuación de servicio, con una supuesta estructura renovada.
Lo que se insiste como remedio al problema de Comibol, es definir un cambio general en su esquema administrativo, de modo que se convierta en una organización eminentemente técnica y administrativa de la que emerjan las políticas de trabajo futuro, empezando por donde corresponde, adelantar proyectos de prospección y exploración, asegurar la vigencia de nuevos yacimientos, establecer financiamientos y/o garantías para inmediatas inversiones, nacionales, extranjeras o mixtas que incluyan al Estado, pero aseguren la realización de nuevos emprendimientos mineros.
El hecho es que de momento la Comibol está entre la cruz y la espada, no tiene condiciones para reestructurarse, pero puede refundarse, aunque la opción no sea la mejor para recuperar una empresa que tiene que ver con el futuro económico del país, manejando la importante riqueza minera del país. ¿Mientras tanto qué presupuesto podría aprobar?
martes, 1 de agosto de 2017
Gobernación propone invertir en refinación minera
El Gobierno Departamental de La Paz considera pertinente invertir en infraestructura para la explotación de oro y wolfran debido a que es el mayor productor de ambos metales del país indicó el secretario Departamental de Minería, Metalurgia e Hidrocarburos (Sdmmh), Edgar Hurtado.
Ante la necesidad de infraestructura para la instalación de refinerías y fundiciones que aportarían al desarrollo de la minería en La Paz, Hurtado, afirmó “lo único que podemos hacer es presentar proyectos, la incógnita es saber si darán curso, pues todo lo que está relacionado con la minería en el país es de exclusiva responsabilidad del nivel central del Estado”, señaló a tiempo de asegurar que la Gobernación se encuentra limitada en sus competencias según el art. 23 de la Ley de Minería N° 535.
Asimismo, indicó que en el marco del Plan de Desarrollo del 2015 – 2020 diseñado por el Gobierno Central, para el departamento de La Paz solo se proyectó la industrialización de cobre con la futura instalación de la fábrica de alambrón.
“Teniendo en cuenta que estamos entre los primeros lugares en la producción de algunos minerales como el oro y wólfram, me pregunto por qué no existe una refinería en La Paz, antes de hablar de industrialización se debe hablar de la posibilidad de instalar refinerías y fundidoras que produzcan metal para alimentar la industria”, indicó Hurtado.
En cuanto a las recaudaciones por regalías mineras, señaló que La Paz intenta consolidarse como el segundo departamento minero del país después de Potosí. En esa línea, Colquiri es el centro minero que más regalías deja a La Paz, mismas que ascienden a Bs. 66.7 millones en los últimos dos años, equivalentes al 16% de los ingresos destinados a la gobernación.
Durante el 2016 se llegó a generar Bs. 158 millones, superior en 12 Bs millones a lo recaudado el 2015 (146 millones), equivalente a 7,5%. En base a los datos del primer cuatrimestre de la gestión 2017, haciendo una proyección anual, el departamento de La Paz tendría un total recaudado de regalías mineras de Bs. 170 millones incrementando el monto en más de Bs. 12 millones.
Los municipios que más aportaron al departamento, durante las gestión 2015 fueron Tipuani, Mapiri y Colquiri, con un ingreso neto de Bs 62.017 millones. Durante el año 2016 Tipuani, Mapiri, Colquiri, Sorata y Guanay contribuyeron con Bs 85.458 millones.
En el primer trimestre del año 2017 los municipios con mayores aportes fueron Tacacoma, Guanay y Colquiri con 22.5 millones de bolivianos.
Ante la necesidad de infraestructura para la instalación de refinerías y fundiciones que aportarían al desarrollo de la minería en La Paz, Hurtado, afirmó “lo único que podemos hacer es presentar proyectos, la incógnita es saber si darán curso, pues todo lo que está relacionado con la minería en el país es de exclusiva responsabilidad del nivel central del Estado”, señaló a tiempo de asegurar que la Gobernación se encuentra limitada en sus competencias según el art. 23 de la Ley de Minería N° 535.
Asimismo, indicó que en el marco del Plan de Desarrollo del 2015 – 2020 diseñado por el Gobierno Central, para el departamento de La Paz solo se proyectó la industrialización de cobre con la futura instalación de la fábrica de alambrón.
“Teniendo en cuenta que estamos entre los primeros lugares en la producción de algunos minerales como el oro y wólfram, me pregunto por qué no existe una refinería en La Paz, antes de hablar de industrialización se debe hablar de la posibilidad de instalar refinerías y fundidoras que produzcan metal para alimentar la industria”, indicó Hurtado.
En cuanto a las recaudaciones por regalías mineras, señaló que La Paz intenta consolidarse como el segundo departamento minero del país después de Potosí. En esa línea, Colquiri es el centro minero que más regalías deja a La Paz, mismas que ascienden a Bs. 66.7 millones en los últimos dos años, equivalentes al 16% de los ingresos destinados a la gobernación.
Durante el 2016 se llegó a generar Bs. 158 millones, superior en 12 Bs millones a lo recaudado el 2015 (146 millones), equivalente a 7,5%. En base a los datos del primer cuatrimestre de la gestión 2017, haciendo una proyección anual, el departamento de La Paz tendría un total recaudado de regalías mineras de Bs. 170 millones incrementando el monto en más de Bs. 12 millones.
Los municipios que más aportaron al departamento, durante las gestión 2015 fueron Tipuani, Mapiri y Colquiri, con un ingreso neto de Bs 62.017 millones. Durante el año 2016 Tipuani, Mapiri, Colquiri, Sorata y Guanay contribuyeron con Bs 85.458 millones.
En el primer trimestre del año 2017 los municipios con mayores aportes fueron Tacacoma, Guanay y Colquiri con 22.5 millones de bolivianos.
$us 1.500 millones Anuncian inversiones en la minería estatal
El ministro de Minería, César Navarro, informó el lunes que hasta el 2019, el Gobierno invertirá al menos 1.500 millones de dólares para fortalecer la minería nacional, en la inyección de recursos más importante en la historia minera del país.
“Hasta finales de 2019 habrá la inversión más grande del Estado en materia minera, hasta el 2019 haremos una inversión aproximada de 1.500 millones de dólares”, informó a los periodistas.
A su juicio, esa importante inversión servirá para fortalecer la minería estatal a través de las empresas Colquiri, Huanuni, Vinto y Karachipampa, además de desarrollar la industria del litio en el Salar de Uyuni, en Potosí.
Sin embargo, no se conocen los resultados de los diversos viajes a países extranjeros de promoción de inversiones realizadas por el ministro Navarro.
MUTÚN
Explicó que se invertirán 450 millones de dólares para desarrollar el proyecto siderúrgico del Mutún, en Santa Cruz, donde se encuentra el yacimiento de hierro más grande del país.
“Nunca el Estado invirtió tanta plata en la minería como en nuestra gestión, estos 1.500 millones de dólares es la inversión más grande en la actividad minera en el país”, subrayó.
“Hasta finales de 2019 habrá la inversión más grande del Estado en materia minera, hasta el 2019 haremos una inversión aproximada de 1.500 millones de dólares”, informó a los periodistas.
A su juicio, esa importante inversión servirá para fortalecer la minería estatal a través de las empresas Colquiri, Huanuni, Vinto y Karachipampa, además de desarrollar la industria del litio en el Salar de Uyuni, en Potosí.
Sin embargo, no se conocen los resultados de los diversos viajes a países extranjeros de promoción de inversiones realizadas por el ministro Navarro.
MUTÚN
Explicó que se invertirán 450 millones de dólares para desarrollar el proyecto siderúrgico del Mutún, en Santa Cruz, donde se encuentra el yacimiento de hierro más grande del país.
“Nunca el Estado invirtió tanta plata en la minería como en nuestra gestión, estos 1.500 millones de dólares es la inversión más grande en la actividad minera en el país”, subrayó.
lunes, 31 de julio de 2017
Gobierno invertirá en minería $us 1.500 MM hasta 2019
El ministro de Minería, César Navarro, informó este lunes que hasta 2019 el gobierno invertirá al menos 1.500 millones de dólares para fortalecer la minería nacional, en la inyección de recursos más importante en la historia minera del país.
"Hasta finales de 2019 habrá la inversión más grande del Estado en materia minera, hasta el 2019 haremos una inversión aproximada de 1.500 millones de dólares", informó a los periodistas.
A su juicio, esa importante inversión servirá para fortalecer la minería estatal a través de las empresas Colquiri, Huanuni, Vinto y Karachipampa, además de desarrollar la industria del litio en el Salar de Uyuni, en Potosí.
Explicó que se invertirán 450 millones de dólares para desarrollar el proyecto siderúrgico del Mutún, en Santa Cruz, donde se encuentra el yacimiento de hierro más grande del país.
"Nunca el Estado invirtió tanta plata en la minería como en nuestra gestión, estos 1.500 millones de dólares es la inversión más grande en la actividad minera en el país", subrayó. (31/07/2017)
jueves, 27 de julio de 2017
Empresarios de Canadá inician inspección en mina de Potosí para concretar inversión
Empresarios vinculados a la canadiense Adventus Zinc Corp iniciaron los trabajos de inspección en la mina Santa Isabel, ubicado en el departamento de Potosí. Al final del trabajo se podrá establecer la inversión que se hará en el yacimiento.
El ministro de Minería, César Navarro, informó que el trabajo –que se desarrolla junto a la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) – se busca ampliar el desarrollo del complejo minero que se encarga de explotar plata, plomo y zinc.
“(Los empresarios) han expresado el interés y han mostrado la predisposición de desarrollar actividades conjuntamente con la Comibol”, remarcó Navarro.
En función a los informes y estudios geológicos que haga el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sergeomin) se definirá la inversión que hará Adventus Zinc Corp añadió Navarro.
En marzo de este año, se anunció que ejecutivos de Pan American Silver Corporation expresaron su intención en invertir en la Minera San Cristóbal S.A. (MSC) y San Vicente. Las negociaciones avanzan con la finalidad de ampliar la producción. (26/07/2017)
lunes, 24 de julio de 2017
Inversiones canadienses en minería chilena
"Para nosotros es muy importante mantener una estrecha relación bilateral con Canadá, país que -tal como el nuestro- está fuertemente ligado a la minería. De hecho, del total de las compañías exploradoras con prospectos en Chile, Canadá alcanza el primer lugar con 31,8% de participación", destacó el subsecretario de Minería, Erich Schnake.
La autoridad asistió al Día de Canadá, fecha que conmemora los 150 años de la Confederación Canadiense, y los 20 años del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, firmado en 1997.
"Destaco además que el año pasado celebramos 75 años de relaciones diplomáticas, tiempo en el que se ha cimentado un camino de cooperación y amistad que esperamos siga siendo fructífero para nuestros ciudadanos", destacó Schnake.
A la ceremonia, encabezada por el Embajador Marcel Lebleu, asistieron más de 350 invitados, entre ellos representantes de la comunidad empresarial, de la sociedad civil y de las Fuerzas Armadas, diplomáticos y académicos.
Lebleu valoró los amplios y estrechos lazos entre Canadá y Chile, y el mencionado TLC. "Nuestros amigos chilenos han acompañado a Canadá durante la mitad de su vida como nación. Gracias al tratado hemos visto triplicarse el comercio bilateral desde que entró en vigor hace 20 años, y Chile sigue siendo el principal destino de inversiones directas canadienses en América del Sur", resaltó.
Por otra parte, en el evento se entregaron tres premios "Canada150" por contribuir a la diversidad, al reencuentro con los pueblos indígenas y a la innovación en los jóvenes. Los ganadores fueron la jueza Karen Atala, miembro del directorio de Fundación Iguales; la directora de Responsabilidad Social de Teck Chile, Amparo Cornejo; y el presidente de la Red de Investigadores Chilenos en Canadá (Redicec), Fernando Valiente.
La autoridad asistió al Día de Canadá, fecha que conmemora los 150 años de la Confederación Canadiense, y los 20 años del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, firmado en 1997.
"Destaco además que el año pasado celebramos 75 años de relaciones diplomáticas, tiempo en el que se ha cimentado un camino de cooperación y amistad que esperamos siga siendo fructífero para nuestros ciudadanos", destacó Schnake.
A la ceremonia, encabezada por el Embajador Marcel Lebleu, asistieron más de 350 invitados, entre ellos representantes de la comunidad empresarial, de la sociedad civil y de las Fuerzas Armadas, diplomáticos y académicos.
Lebleu valoró los amplios y estrechos lazos entre Canadá y Chile, y el mencionado TLC. "Nuestros amigos chilenos han acompañado a Canadá durante la mitad de su vida como nación. Gracias al tratado hemos visto triplicarse el comercio bilateral desde que entró en vigor hace 20 años, y Chile sigue siendo el principal destino de inversiones directas canadienses en América del Sur", resaltó.
Por otra parte, en el evento se entregaron tres premios "Canada150" por contribuir a la diversidad, al reencuentro con los pueblos indígenas y a la innovación en los jóvenes. Los ganadores fueron la jueza Karen Atala, miembro del directorio de Fundación Iguales; la directora de Responsabilidad Social de Teck Chile, Amparo Cornejo; y el presidente de la Red de Investigadores Chilenos en Canadá (Redicec), Fernando Valiente.
jueves, 20 de julio de 2017
Firma canadiense ofrece invertir en minería
La empresa canadiense Adventus Zinc Corp. expresó el interés de desarrollar una iniciativa minera de gran magnitud en el proyecto Santa Isabel de Potosí.
El ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro, se reunió con el representante de la firma extranjera, David O´Connor. Ambos conversaron sobre la posibilidad de realizar inversiones en la actividad minera boliviana.
“Es gratificante saber que proyectos mineros despiertan el interés de empresas nacionales e internacionales que quieran invertir en el país”, manifestó Navarro, a través de un comunicado de la cartera de Minería.
El representante canadiense dijo que su empresa quiere desarrollar una mina “lo más grande posible” en el área minera Santa Isabel.
Las dos partes acordaron reunirse nuevamente en agosto con propuestas y contrapropuestas para ver la factibilidad y viabilidad del proyecto.
Los yacimientos de Santa Isabel cuentan con reservas de minerales de zinc, plomo, plata, cobre, galio, indio entre otros, según el Ministerio de Minería.
jueves, 6 de julio de 2017
Inversionistas en minería realzan estabilidad del país
Países y empresas extranjeras interesadas en la ejecución de proyectos mineros le otorgan un alto valor a la estabilidad económica y política de Bolivia, destacó a Cambio el ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro.
La autoridad acompañó en 2015 y 2016 a la delegación boliviana que participó en dos importantes foros económicos internacionales, en Nueva York (Estados Unidos) y Londres (Inglaterra). Además, en el período señalado tuvo muchas reuniones con representantes de varios países y empresas extranjeras interesadas en invertir en la cadena productiva minera nacional.
De acuerdo con Navarro, otro elemento valorado por los inversionistas internacionales fue la seguridad jurídica que existe en el país para la ejecución de nuevos emprendimientos mineros, que implica como principal requisito la aceptación de los pueblos indígenas originarios a través de la consulta previa.
Hasta el momento se hicieron más de 300 consultas en varias áreas del país, una vez aprobado el nuevo contrato es enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional para su aprobación mediante ley, precisó el Ministro de Minería.
“Esto es un paso muy importante que logramos dar en muchos escenarios, en las reuniones que sostuvimos en nuestro país, y un elemento sustantivo que no podemos dejar de lado: lo que le da certeza al país no solo es el procedimiento legislativo sino la estabilidad política y económica. Estos dos elementos son altamente valorables por los inversionistas en el largo plazo”, dijo Navarro.
Agregó que a la estabilidad boliviana, que además es reconocida por los organismos regionales, está vinculado “el alto nivel de popularidad que tiene el presidente (Evo Morales Ayma)” y que se constituye en una cualidad pocas veces vista en sistemas democráticos del mundo.
En criterio del Ministro, estos factores convierten al Estado boliviano en un espacio importante para realizar inversiones.
En los últimos meses, Navarro sostuvo reuniones con delegaciones de países y empresas de Brasil, Canadá, Perú, Venezuela, Irán, China, Ecuador, Australia, entre otros.
Países y empresas extranjeras interesadas en la ejecución de proyectos mineros le otorgan un alto valor a la estabilidad económica y política de Bolivia, destacó a Cambio el ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro. La autoridad acompañó en 2015 y 2016 a la delegación boliviana que participó en dos importantes foros económicos internacionales, en Nueva York (Estados Unidos) y Londres (Inglaterra). Además, en el período señalado tuvo muchas reuniones con representantes de varios países y empresas extranjeras interesadas en invertir en la cadena productiva minera nacional. De acuerdo con Navarro, otro elemento valorado por los inversionistas internacionales fue la seguridad jurídica que existe en el país para la ejecución de nuevos emprendimientos mineros, que implica como principal requisito la aceptación de los pueblos indígenas originarios a través de la consulta previa. Hasta el momento se hicieron más de 300 consultas en varias áreas del país, una vez aprobado el nuevo contrato es enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional para su aprobación mediante ley, precisó el Ministro de Minería. “Esto es un paso muy importante que logramos dar en muchos escenarios, en las reuniones que sostuvimos en nuestro país, y un elemento sustantivo que no podemos dejar de lado: lo que le da certeza al país no solo es el procedimiento legislativo sino la estabilidad política y económica. Estos dos elementos son altamente valorables por los inversionistas en el largo plazo”, dijo Navarro. Agregó que a la estabilidad boliviana, que además es reconocida por los organismos regionales, está vinculado “el alto nivel de popularidad que tiene el presidente (Evo Morales Ayma)” y que se constituye en una cualidad pocas veces vista en sistemas democráticos del mundo. En criterio del Ministro, estos factores convierten al Estado boliviano en un espacio importante para realizar inversiones. En los últimos meses, Navarro sostuvo reuniones con delegaciones de países y empresas de Brasil, Canadá, Perú, Venezuela, Irán, China, Ecuador, Australia, entre otros.
jueves, 29 de junio de 2017
Minería boliviana, una riqueza dormida por falta de incentivos a las inversiones
Destacados expertos en materia de minería exponen criterios coincidentes al señalar que en el país "hay que hacer leyes que permitan la atracción de capitales". Por otra parte lamentan que en un largo periodo se perjudique el avance de proyectos de prospección y exploración, precisamente por falta de políticas apropiadas que definan una adecuada provisión de recursos financieros.
Se admite que estamos en desventaja frente a la competencia de países sudamericanos, los vecinos y otros algo más alejados que desarrollan programas abiertos para captar millonarias inversiones que les han permitido grandes logros en el cumplimiento de mega proyectos minero metalúrgicos.
Sólo en nuestro país existe una posición supuestamente "conservadora" de las riquezas mineras, cuando para cuidarlas lo que se requiere son "claras reglas de juego" a las que deben atenerse los inversionistas, nacionales o extranjeros, de modo que cumplan objetivos concretos para encarar los proyectos que lograsen adjudicarse en alguna modalidad que también debe ser técnica y económicamente aceptable, bajo un estricto reglamento que otorgue garantías y la exigible seguridad legal para fines de mutua confianza, seguridad y beneficios.
Mientras persista esa condición de "extremo celo" sobre una de las riquezas naturales, caso de los minerales, no sucede lo mismo con los hidrocarburos, rubro en el que hay significativas inversiones y un apoyo más abierto de orden estatal generando incentivos naturales para impulsar nuevos emprendimientos, la minería seguirá siendo "furgón de cola", aunque muy cargado de riqueza minera.
Si en las condiciones actuales en que se desenvuelve nuestra minería, es capaz de sobreponerse - así sea coyunturalmente - a la exportación de gas, es fácil colegir que con una política definida, sustentada en parte por el Estado y al mismo tiempo abierta a las inversiones, puede convertirse en el sistema productivo más importante del país, cumpliendo la parte operativa de hacer funcionar "la cadena minera", que tiene muchos eslabones, algunos que deben anularse por obsoletos y reemplazados por otros tecnológicamente renovados, permitiendo recuperar la valía que Bolivia tenía desde su fundación, como país eminentemente minero.
En una entrevista concedida al suplemento "Inversión" el presidente de la Asociación Nacional de Ingenieros Metalúrgicos de Bolivia, Jorge Lema, sostiene que, a pesar del potencial del país en recursos mineros, Bolivia no está a la altura de los países vecinos en lo que respecta al sector de la minería, por lo que sugiere modernizar las leyes para hacer que la atracción de capitales en este sector sea mayor. Agrega el experto Lema que la falta de inversiones está matando a la minería. El Gobierno tiene que realizar una ley minera que permita atraer capital extranjero, y es que mientras los países vecinos desarrollan leyes para impulsar la minería, en Bolivia no hay avance en lo que respecta a la producción lo que ha hecho que el país pierda el liderazgo como primer productor de estaño.
Por otra parte, el experto y analista minero, Jorge Espinoza Morales, en un artículo de su autoría señala: "A pesar que nuestra minería marcha bien por la reactivación de precios y por el gran desempeño de empresas transnacionales, preocupa profundamente que no exista un solo proyecto en ciernes por la falta de adecuada exploración, lo que pone en duda su sostenibilidad". Espinoza Morales remarca que "la única alternativa es la inversión extranjera que va solo a países con seguridad jurídica y estabilidad tributaria entre otros factores. Todas las nuevas minas se debieron a la inversión privada", recalca. Es más, comenta que resulta sintomático que no se firmó ningún contrato con empresas extranjeras luego de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado (2009) que en su artículo 349, inc I indica que "los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano y corresponderá al Estado su administración en función del interés colectivo. El numeral II indica que el Estado otorgará derechos de uso y aprovechamiento de recursos mineros. El Art 320 - II dice que, toda inversión extranjera estará sometida a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas". Una clara alusión a la vigencia de una disposición que no garantiza inversiones, más aún si la Ley 535, no tiene un reglamente que aclare este panorama.
Otra valiosa opinión es la de Dionisio J. Garzón, especialista en geología y temas mineros que en una entrevista al suplemento El Financiero, realiza una evaluación de la política sectorial implementada por el Ejecutivo en 11 años de gestión, así como de la situación de los proyectos estatales iniciados en el rubro. Garzón, ex ministro de Minería, se refiere también al desarrollo de la actividad minera y recomienda a las autoridades tomar en cuenta a las empresas privadas, a las que el Gobierno dejó "solas", para lo cual propone revisar la Ley 535 de Minería y Metalurgia. Garzón es muy claro al señalar que "la gestión minera se reduce a buenas intenciones, pero mala planificación", en cuanto a proyecciones para el sector explica. "Aunque hay una leve mejora en los precios de los minerales, este año seguiremos con el mismo extractivismo puro con una quietud en cuanto en cuanto a generación de proyectos con muy poco avance de nuestros proyectos y con un muy bajo nivel de inversión. Las inversiones pública y la privada están entre $us 180 y 200 millones al año, de los cuáles más del 70% es estatal. Es decir estamos dependiendo de lo que hace el Estado en cuanto a este tema.
Dionisio Garzón plantea definir una política de atracción de inversiones para la empresa privada y para eso necesariamente hay que revisar algunos artículos de la nueva Ley de Minería, que entre otras cosas prohíbe tener concesiones, los privados solo pueden tener contratos de operación o asociación con el Estado. Los inversionistas así, no tienen acceso a fuentes de financiamiento al no poder anotar la concesión, la mina o las reservas en un banco o la bolsa de valores para obtener financiamiento para sus proyectos, la ley lo prohíbe. El experto asegura que en esas condiciones no habrá inversiones y en minería no se puede trabajar con plata al contado, eso no se hace en minería, es imposible…
Las coincidencias de los que saben sobre minerías, son irrebatibles y lo que observan es una realidad que preocupa frente al avance de este mismo rubro en países vecinos donde las millonarias inversiones externas han logrado mejorar las condiciones económicas de esos países de manera general.
Hay necesidad de hacer cambios en la Ley Minera 535, es importante que se otorguen garantías a los inversionistas a través de condiciones entre las que seguridad jurídica e incentivos sean factores de primer orden.
El potencial minero del país es altamente positivo, pero esa riqueza seguirá dormida en tanto no se disponga una política adecuada para prospectarla, explorarla y explotarla en condiciones razonablemente definidas y acordes a la atracción de capitales y tecnología.
Se asegura que el futuro de la economía boliviana está en sus minerales.
Se admite que estamos en desventaja frente a la competencia de países sudamericanos, los vecinos y otros algo más alejados que desarrollan programas abiertos para captar millonarias inversiones que les han permitido grandes logros en el cumplimiento de mega proyectos minero metalúrgicos.
Sólo en nuestro país existe una posición supuestamente "conservadora" de las riquezas mineras, cuando para cuidarlas lo que se requiere son "claras reglas de juego" a las que deben atenerse los inversionistas, nacionales o extranjeros, de modo que cumplan objetivos concretos para encarar los proyectos que lograsen adjudicarse en alguna modalidad que también debe ser técnica y económicamente aceptable, bajo un estricto reglamento que otorgue garantías y la exigible seguridad legal para fines de mutua confianza, seguridad y beneficios.
Mientras persista esa condición de "extremo celo" sobre una de las riquezas naturales, caso de los minerales, no sucede lo mismo con los hidrocarburos, rubro en el que hay significativas inversiones y un apoyo más abierto de orden estatal generando incentivos naturales para impulsar nuevos emprendimientos, la minería seguirá siendo "furgón de cola", aunque muy cargado de riqueza minera.
Si en las condiciones actuales en que se desenvuelve nuestra minería, es capaz de sobreponerse - así sea coyunturalmente - a la exportación de gas, es fácil colegir que con una política definida, sustentada en parte por el Estado y al mismo tiempo abierta a las inversiones, puede convertirse en el sistema productivo más importante del país, cumpliendo la parte operativa de hacer funcionar "la cadena minera", que tiene muchos eslabones, algunos que deben anularse por obsoletos y reemplazados por otros tecnológicamente renovados, permitiendo recuperar la valía que Bolivia tenía desde su fundación, como país eminentemente minero.
En una entrevista concedida al suplemento "Inversión" el presidente de la Asociación Nacional de Ingenieros Metalúrgicos de Bolivia, Jorge Lema, sostiene que, a pesar del potencial del país en recursos mineros, Bolivia no está a la altura de los países vecinos en lo que respecta al sector de la minería, por lo que sugiere modernizar las leyes para hacer que la atracción de capitales en este sector sea mayor. Agrega el experto Lema que la falta de inversiones está matando a la minería. El Gobierno tiene que realizar una ley minera que permita atraer capital extranjero, y es que mientras los países vecinos desarrollan leyes para impulsar la minería, en Bolivia no hay avance en lo que respecta a la producción lo que ha hecho que el país pierda el liderazgo como primer productor de estaño.
Por otra parte, el experto y analista minero, Jorge Espinoza Morales, en un artículo de su autoría señala: "A pesar que nuestra minería marcha bien por la reactivación de precios y por el gran desempeño de empresas transnacionales, preocupa profundamente que no exista un solo proyecto en ciernes por la falta de adecuada exploración, lo que pone en duda su sostenibilidad". Espinoza Morales remarca que "la única alternativa es la inversión extranjera que va solo a países con seguridad jurídica y estabilidad tributaria entre otros factores. Todas las nuevas minas se debieron a la inversión privada", recalca. Es más, comenta que resulta sintomático que no se firmó ningún contrato con empresas extranjeras luego de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado (2009) que en su artículo 349, inc I indica que "los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano y corresponderá al Estado su administración en función del interés colectivo. El numeral II indica que el Estado otorgará derechos de uso y aprovechamiento de recursos mineros. El Art 320 - II dice que, toda inversión extranjera estará sometida a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas". Una clara alusión a la vigencia de una disposición que no garantiza inversiones, más aún si la Ley 535, no tiene un reglamente que aclare este panorama.
Otra valiosa opinión es la de Dionisio J. Garzón, especialista en geología y temas mineros que en una entrevista al suplemento El Financiero, realiza una evaluación de la política sectorial implementada por el Ejecutivo en 11 años de gestión, así como de la situación de los proyectos estatales iniciados en el rubro. Garzón, ex ministro de Minería, se refiere también al desarrollo de la actividad minera y recomienda a las autoridades tomar en cuenta a las empresas privadas, a las que el Gobierno dejó "solas", para lo cual propone revisar la Ley 535 de Minería y Metalurgia. Garzón es muy claro al señalar que "la gestión minera se reduce a buenas intenciones, pero mala planificación", en cuanto a proyecciones para el sector explica. "Aunque hay una leve mejora en los precios de los minerales, este año seguiremos con el mismo extractivismo puro con una quietud en cuanto en cuanto a generación de proyectos con muy poco avance de nuestros proyectos y con un muy bajo nivel de inversión. Las inversiones pública y la privada están entre $us 180 y 200 millones al año, de los cuáles más del 70% es estatal. Es decir estamos dependiendo de lo que hace el Estado en cuanto a este tema.
Dionisio Garzón plantea definir una política de atracción de inversiones para la empresa privada y para eso necesariamente hay que revisar algunos artículos de la nueva Ley de Minería, que entre otras cosas prohíbe tener concesiones, los privados solo pueden tener contratos de operación o asociación con el Estado. Los inversionistas así, no tienen acceso a fuentes de financiamiento al no poder anotar la concesión, la mina o las reservas en un banco o la bolsa de valores para obtener financiamiento para sus proyectos, la ley lo prohíbe. El experto asegura que en esas condiciones no habrá inversiones y en minería no se puede trabajar con plata al contado, eso no se hace en minería, es imposible…
Las coincidencias de los que saben sobre minerías, son irrebatibles y lo que observan es una realidad que preocupa frente al avance de este mismo rubro en países vecinos donde las millonarias inversiones externas han logrado mejorar las condiciones económicas de esos países de manera general.
Hay necesidad de hacer cambios en la Ley Minera 535, es importante que se otorguen garantías a los inversionistas a través de condiciones entre las que seguridad jurídica e incentivos sean factores de primer orden.
El potencial minero del país es altamente positivo, pero esa riqueza seguirá dormida en tanto no se disponga una política adecuada para prospectarla, explorarla y explotarla en condiciones razonablemente definidas y acordes a la atracción de capitales y tecnología.
Se asegura que el futuro de la economía boliviana está en sus minerales.
martes, 20 de junio de 2017
Bolivia a la saga en atracción de inversiones
El exministro de Minería Dionisio Garzón dijo que Bolivia se queda atrás en inversiones, mientras que Colombia, Ecuador y Argentina tienen normas atractivas para atraer capitales foráneos, y buscan desarrollar su sector.
Lamentó que el Gobierno no tenga proyectos atractivos, mientras Ecuador está en proceso de poner en marcha “Fruto del Norte”, Colombia va por la misma línea, busca su desarrollo, mientras Bolivia, a pesar del potencial que tiene, no puede avanzar en esta materia.
Mientras los países de la región impulsan proyectos de exploración y explotación, Bolivia no tiene un proyecto claro y significativo para atraer inversiones, igual que las naciones vecinas, reflexionó la exautoridad de minería en contacto con EL DIARIO.
COMIBOL
Dijo que es importante definir el futuro de Comibol, ya que si bien no desarrolló nuevos proyectos, tiene en cartera algunos que vienen de algunos años que no fueron desarrollados por diversas circunstancias, como Mallku Kota y Pulacayo, entre otros, en la década de los años 90.
La norma minera no es atractiva para las inversiones, y no hay incentivos para los empresarios; “es por ello que las autoridades deben hacer lo posible para mejorar la ley”, advirtió.
LITIO
Como ejemplo, dijo que en el caso del litio, Chile y Argentina llevan la delantera, mientras que Bolivia se mantiene rezagada, y es por ello que se requiere de incentivos e inversiones privadas para desarrollar el proyecto.
Mientras tanto, ambos países ya empezaron a copar el mercado internacional de los autos eléctricos, seguidos de Australia, que también va en esta misma dirección, y al parecer Bolivia deja pasar la oportunidad por falta de una legislación y decisiones adecuadas.
Lamentó que el Gobierno no tenga proyectos atractivos, mientras Ecuador está en proceso de poner en marcha “Fruto del Norte”, Colombia va por la misma línea, busca su desarrollo, mientras Bolivia, a pesar del potencial que tiene, no puede avanzar en esta materia.
Mientras los países de la región impulsan proyectos de exploración y explotación, Bolivia no tiene un proyecto claro y significativo para atraer inversiones, igual que las naciones vecinas, reflexionó la exautoridad de minería en contacto con EL DIARIO.
COMIBOL
Dijo que es importante definir el futuro de Comibol, ya que si bien no desarrolló nuevos proyectos, tiene en cartera algunos que vienen de algunos años que no fueron desarrollados por diversas circunstancias, como Mallku Kota y Pulacayo, entre otros, en la década de los años 90.
La norma minera no es atractiva para las inversiones, y no hay incentivos para los empresarios; “es por ello que las autoridades deben hacer lo posible para mejorar la ley”, advirtió.
LITIO
Como ejemplo, dijo que en el caso del litio, Chile y Argentina llevan la delantera, mientras que Bolivia se mantiene rezagada, y es por ello que se requiere de incentivos e inversiones privadas para desarrollar el proyecto.
Mientras tanto, ambos países ya empezaron a copar el mercado internacional de los autos eléctricos, seguidos de Australia, que también va en esta misma dirección, y al parecer Bolivia deja pasar la oportunidad por falta de una legislación y decisiones adecuadas.
En tanto, demora “refundación” de Comibol Tres países de la región anuncian millonarias inversiones mineras
Argentina, Ecuador y Colombia anunciaron millonarias inversiones en la presente gestión y para el próximo quinquenio, cuyas suman bordean entre, $us 600 a $us 20.000 millones, mientras que en Bolivia la ausencia de una política minera la deja en la zaga al país, en comparación al resto de la región.
Perú también va en el mismo camino que los mencionados países, con anuncios de inversiones millonarias, al igual que Chile. A pesar de los problemas que tiene con Chuquicamata, también se subió al tren de los países atractivos para la inversión minera en el continente.
POLÍTICAS
Entretanto, Bolivia tiene un problema para correr con la misma suerte: la falta de políticas mineras, claras, y ahora más con el futuro incierto de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), que transcurre por un lento proceso de reestructuración, que no termina de anunciarse desde hace más de dos años, dijo el exministro de Minería, Dionisio Garzón.
Recordó que la estatal minera no encara operaciones mineras, sino que depende de las antiguas minas de Colquiri, Huanuni y Corocoro; así como de contratos con privados.
CARGA FISCAL
En suma, no hay anuncios millonarios de parte del Estado ni de los privados para reactivar la minería en el país, debido a que se carece de una política de incentivos para atraer inversiones y la actual norma desalienta al empresario. La carga impositiva es 50 por ciento para el sector, según dijo el economista Henry oporto, miembro del Foro Minero, lo que en su criterio desalienta cualquier emprendimiento en ese ámbito.
ARGENTINA
Argentina anunció inversiones por $us 20.000 millones en los próximos cinco años, teniendo en cuenta no sólo los desembolsos que surgirán de los proyectos ya existentes, sino de los que nuevos que se propone desarrollar, según publicó el diario La Nación, del vecino país.
Este medio reportó que la industria busca recuperar protagonismo, luego de algunos años de parálisis y fuerte conflictividad con las comunidades locales y las autoridades nacionales y, en algunos casos, provinciales.
Por su parte, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) prometió exportaciones para 2021 por $us 25.000 millones, con aportes al fisco de $us 6.500 millones y la capacidad de generar al menos 40.000 nuevos empleos (sobre un total de 90.000 ya existentes, entre directos e indirectos).
Tres regiones concentrarían –prácticamente– la totalidad de la inversión minera en el período: Cuyo, el Noroeste argentino y la Patagonia.
Las mayores inversiones, según el plan, se concentrarían entre 2018 y 2020 ($us 14.589 millones) con el desarrollo de los mayores proyectos: El Pachón, Taca-Taca, Agua Rica y Los Azules. Otros proyectos que podrían comenzar a constituirse rápidamente, aseguran, son el de Navidad (Chubut), Chinchillas (Jujuy) y Lindero (Salta).
Una de las primeras medidas del gobierno de Mauricio Macri -que le generó fuertes críticas de algunos sectores- fue la de eliminar las retenciones para la industria minera.
OTROS PAÍSES
Entretanto, Ecuador no se queda atrás y anunció la inversión de $us 600 millones para la presente gestión, sólo en exploración, que representa 10% de lo que llega a Latinoamérica, mientras de Perú y Colombia reciben un poco más de $us 1.000 millones.
Perú también va en el mismo camino que los mencionados países, con anuncios de inversiones millonarias, al igual que Chile. A pesar de los problemas que tiene con Chuquicamata, también se subió al tren de los países atractivos para la inversión minera en el continente.
POLÍTICAS
Entretanto, Bolivia tiene un problema para correr con la misma suerte: la falta de políticas mineras, claras, y ahora más con el futuro incierto de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), que transcurre por un lento proceso de reestructuración, que no termina de anunciarse desde hace más de dos años, dijo el exministro de Minería, Dionisio Garzón.
Recordó que la estatal minera no encara operaciones mineras, sino que depende de las antiguas minas de Colquiri, Huanuni y Corocoro; así como de contratos con privados.
CARGA FISCAL
En suma, no hay anuncios millonarios de parte del Estado ni de los privados para reactivar la minería en el país, debido a que se carece de una política de incentivos para atraer inversiones y la actual norma desalienta al empresario. La carga impositiva es 50 por ciento para el sector, según dijo el economista Henry oporto, miembro del Foro Minero, lo que en su criterio desalienta cualquier emprendimiento en ese ámbito.
ARGENTINA
Argentina anunció inversiones por $us 20.000 millones en los próximos cinco años, teniendo en cuenta no sólo los desembolsos que surgirán de los proyectos ya existentes, sino de los que nuevos que se propone desarrollar, según publicó el diario La Nación, del vecino país.
Este medio reportó que la industria busca recuperar protagonismo, luego de algunos años de parálisis y fuerte conflictividad con las comunidades locales y las autoridades nacionales y, en algunos casos, provinciales.
Por su parte, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) prometió exportaciones para 2021 por $us 25.000 millones, con aportes al fisco de $us 6.500 millones y la capacidad de generar al menos 40.000 nuevos empleos (sobre un total de 90.000 ya existentes, entre directos e indirectos).
Tres regiones concentrarían –prácticamente– la totalidad de la inversión minera en el período: Cuyo, el Noroeste argentino y la Patagonia.
Las mayores inversiones, según el plan, se concentrarían entre 2018 y 2020 ($us 14.589 millones) con el desarrollo de los mayores proyectos: El Pachón, Taca-Taca, Agua Rica y Los Azules. Otros proyectos que podrían comenzar a constituirse rápidamente, aseguran, son el de Navidad (Chubut), Chinchillas (Jujuy) y Lindero (Salta).
Una de las primeras medidas del gobierno de Mauricio Macri -que le generó fuertes críticas de algunos sectores- fue la de eliminar las retenciones para la industria minera.
OTROS PAÍSES
Entretanto, Ecuador no se queda atrás y anunció la inversión de $us 600 millones para la presente gestión, sólo en exploración, que representa 10% de lo que llega a Latinoamérica, mientras de Perú y Colombia reciben un poco más de $us 1.000 millones.
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