En ocasión del Ampliado Departamental de la Federación de Cooperativas Mineras de Oruro, 26 representantes del sector presentaron un proyecto denominado “propuesta de las mujeres mineras cooperativistas”.
“Lo que pretendemos con esta propuesta es que las mujeres que trabajamos en las cooperativas mineras seamos valoradas y respetadas al igual que los varones, pues trabajamos de igual manera y con los mismos riesgos que ellos, por eso pedimos que se tome en cuenta nuestras opiniones”, dijo Mirna Silvera, trabajadora de la Cooperativa Minera Jallpa Socavón.
Esta propuesta surgió del encuentro realizado en la ciudad de Cochabamba con la participación de asociadas de las cooperativas mineras: Puente Grande; Machacamarca; Poopó; Multiactiva Corazón de Jesús; San José Jallpa Socavón; La Salvadora; 10 de Febrero; Morococala; Japo; Santa Fe; Colón y Nueva San José.
Tras la presentación, el presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Oruro (Fedecomin), Feliciano Mamani, remarcó la importancia del rol de las mujeres tanto en la familia como en el trabajo de las cooperativas mineras.
Además el dirigente se comprometió a socializar la propuesta en el próximo congreso de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), que se realizará en la ciudad de Sucre el 30 de septiembre. (Red Aclo/ Agencia de Noticias para el Desarrollo)
Noticias de mineria en Bolivia, empresas, minas y cotizacion de minerales. Contacto: blogsnoticias@gmail.com
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viernes, 29 de septiembre de 2017
domingo, 19 de junio de 2016
Mujeres bajo tierra, una realidad poco conocida
En Oruro hay 115 mujeres que son socias cooperativistas y trabajan bajo tierra en diferentes minas. Una actividad dura realizada a cientos de metros de profundidad y en una total oscuridad, en medio de polvo, aguas ácidas, gases y sufriendo cambios de temperatura constantes.
Mujeres que con sus cascos y lámparas ingresan a profundidades para realizar los mismos trabajos que los varones, mujeres que conquistaron el derecho de explotar minerales como el estaño, plomo y zinc. Superaron la discriminación masculina que creía que la presencia femenina espantaba los minerales.
Las mujeres cooperativistas cumplen hasta 10 horas de trabajo bajo tierra, en los socavones y a grandes profundidades en busca del mineral en bruto, y en muchas jornadas su único sustento para soportar la fatiga es el pi’jchu o acullico de coca, acompañado del cigarrillo.
Las compañeras están afiliadas a Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Oruro (Fedecomin) donde tienen una representante a nivel departamental que les permite tener igualdad de oportunidades y derechos en el campo laboral. Se reconoce la lucha de muchos años y el logro de las mujeres para ser reconocidas como socias cooperativistas a partir del 2001. Antes, llegar a ser socio solo era un privilegio de los varones.
Las cooperativas admitían a la mujer solamente en su condición de “palliri”, una denominación para la recolectora y rescatadora de minerales de entre los restos de las rocas extraídas de los socavones. Sólo con la lucha por obtener presencia como socias con voz y ejercicio de voto consiguen la conquista de sus espacios, aunque en la actualidad hay algunos avances, aún les queda un camino con obstáculos por recorrer, para superar las inequidades de género que se manifiesta cuando reciben áreas de explotación pobres en minerales o tienen que peregrinar buscando parajes para trabajar.
El Centro de Investigación y Servicio Popular (CISEP), considerando esta dura realidad, apoya y fortalece a las mujeres y varones que trabajan bajo tierra, con información sobre sus derechos y fortaleciendo su autoestima, así mismo se les dota de maquinaria y de herramientas para lograr una mayor producción y mejorar sus ingresos económicos para lograr una vida digna. Con la finalidad de mejorar las condiciones de trabajo y desarrollo personal de éstas mujeres, se trabaja en tres aspectos:
1.- Dotación de maquinarias (chancadoras, pulverizadoras, bombas lameras, perforadoras, etc.). Herramientas (desde combos, palas, picos, barrenos, carretillas, tuberías, etc.), equipos de protección personal, cascos, pulmosan, lentes, guantes, lámparas, overoles etc.
2.- Talleres vinculados a mejorar sus sistemas de producción: Medio Ambiente, Salud Ocupacional, mejoramiento del laboreo minero, etc.
3.- Talleres vinculados a los aspectos personales: equidad de género, autoestima y liderazgo.
Mujeres que con sus cascos y lámparas ingresan a profundidades para realizar los mismos trabajos que los varones, mujeres que conquistaron el derecho de explotar minerales como el estaño, plomo y zinc. Superaron la discriminación masculina que creía que la presencia femenina espantaba los minerales.
Las mujeres cooperativistas cumplen hasta 10 horas de trabajo bajo tierra, en los socavones y a grandes profundidades en busca del mineral en bruto, y en muchas jornadas su único sustento para soportar la fatiga es el pi’jchu o acullico de coca, acompañado del cigarrillo.
Las compañeras están afiliadas a Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Oruro (Fedecomin) donde tienen una representante a nivel departamental que les permite tener igualdad de oportunidades y derechos en el campo laboral. Se reconoce la lucha de muchos años y el logro de las mujeres para ser reconocidas como socias cooperativistas a partir del 2001. Antes, llegar a ser socio solo era un privilegio de los varones.
Las cooperativas admitían a la mujer solamente en su condición de “palliri”, una denominación para la recolectora y rescatadora de minerales de entre los restos de las rocas extraídas de los socavones. Sólo con la lucha por obtener presencia como socias con voz y ejercicio de voto consiguen la conquista de sus espacios, aunque en la actualidad hay algunos avances, aún les queda un camino con obstáculos por recorrer, para superar las inequidades de género que se manifiesta cuando reciben áreas de explotación pobres en minerales o tienen que peregrinar buscando parajes para trabajar.
El Centro de Investigación y Servicio Popular (CISEP), considerando esta dura realidad, apoya y fortalece a las mujeres y varones que trabajan bajo tierra, con información sobre sus derechos y fortaleciendo su autoestima, así mismo se les dota de maquinaria y de herramientas para lograr una mayor producción y mejorar sus ingresos económicos para lograr una vida digna. Con la finalidad de mejorar las condiciones de trabajo y desarrollo personal de éstas mujeres, se trabaja en tres aspectos:
1.- Dotación de maquinarias (chancadoras, pulverizadoras, bombas lameras, perforadoras, etc.). Herramientas (desde combos, palas, picos, barrenos, carretillas, tuberías, etc.), equipos de protección personal, cascos, pulmosan, lentes, guantes, lámparas, overoles etc.
2.- Talleres vinculados a mejorar sus sistemas de producción: Medio Ambiente, Salud Ocupacional, mejoramiento del laboreo minero, etc.
3.- Talleres vinculados a los aspectos personales: equidad de género, autoestima y liderazgo.
jueves, 28 de abril de 2016
Inicia cruzada a favor de las viudas de mineros sin renta
En el patio de la Alcaldía, ayer se desarrolló el acto de comienzo de la campaña solidaria denominada “Ayúdanos a ayudar comprando”, a favor de la Asociación de Viudas de Trabajadores Mineros sin Renta.
La campaña es impulsada y organizada por la Fundación Fortalecer, cuya directora nacional, Paola Rivero, explicó que todo lo que se pueda reunir será para beneficio de las señoras de la asociación.
Dijo que es la segunda campaña que se puso en marcha en el Departamento de Potosí a favor de la asociación, con la finalidad de recaudar fondos para alcanzar a cubrir las necesidades que tienen las señoras miembros de esta agrupación.
“Para nosotros realmente es importante el apoyo de las personas de la población que vive en la ciudad de Potosí para que puedan participar de la campaña”, manifestó Rivero.
Explicó que la campaña consiste en realizar cambios de productos novedosos para uso de toda la familia, entre ellos domésticos, para la belleza, la salud y otros. Se hará los cambios todos los días mientras dure la campaña, se ubican en varios puntos de venta, siendo la principal en los ambientes de la Facultad de Artes, de calle Bolívar.
Afirmó que la campaña trabaja con el criterio de costo beneficio, que significa que ambas personas se benefician, comprador y vendedor.
La campaña es impulsada y organizada por la Fundación Fortalecer, cuya directora nacional, Paola Rivero, explicó que todo lo que se pueda reunir será para beneficio de las señoras de la asociación.
Dijo que es la segunda campaña que se puso en marcha en el Departamento de Potosí a favor de la asociación, con la finalidad de recaudar fondos para alcanzar a cubrir las necesidades que tienen las señoras miembros de esta agrupación.
“Para nosotros realmente es importante el apoyo de las personas de la población que vive en la ciudad de Potosí para que puedan participar de la campaña”, manifestó Rivero.
Explicó que la campaña consiste en realizar cambios de productos novedosos para uso de toda la familia, entre ellos domésticos, para la belleza, la salud y otros. Se hará los cambios todos los días mientras dure la campaña, se ubican en varios puntos de venta, siendo la principal en los ambientes de la Facultad de Artes, de calle Bolívar.
Afirmó que la campaña trabaja con el criterio de costo beneficio, que significa que ambas personas se benefician, comprador y vendedor.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Inicia campaña solidaria para las mujeres mineras
"Ayúdanos ayudando comprando". Así se denomina la campaña que se inició ayer con la finalidad de recaudar fondos que permita cubrir los gastos de las mujeres mineras.
La responsable de la campaña, Paola Rivero, dijo que lanzaron a la venta algunos productos que recaudar fondos para las mujeres viudas mineras sin renta.
La iniciativa de solidaridad se abrió en la facultad de artes de la Universidad, donde será el punto de encuentro para obtener recursos y cumplir este propósito.
La responsable de la campaña, Paola Rivero, dijo que lanzaron a la venta algunos productos que recaudar fondos para las mujeres viudas mineras sin renta.
La iniciativa de solidaridad se abrió en la facultad de artes de la Universidad, donde será el punto de encuentro para obtener recursos y cumplir este propósito.
jueves, 5 de noviembre de 2015
Mujeres de centros mineros se benefician con maquinaria textil
Mujeres de los centros mineros Japo, Morococala, Santa Fe y Machacamarca se beneficiaron con la entrega de maquinarias para elaborar textiles, máquinas que fueron financiadas por el Centro de Investigación y Servicio Popular (Cisep) con contraparte de los gobiernos municipales de Huanuni y Machacamarca.
El director ejecutivo del Cisep, René Medina Ramírez, mencionó que esta es la segunda fase de entrega a las unidades productivas comunitarias de los centros mineros.
Indicó que como alternativa ante las bajas cotizaciones de los minerales que se registraron durante esta gestión, se apoya a las mujeres de los centros mineros con la dotación de maquinaria para elaborar prendas de vestir, las cuales por segunda vez se mostrarán en la feria Exposición Técnica, Económica, Cultural y Comercial de Oruro (Expoteco).
Señaló que el propósito de equipar los centros productivos es elaborar prendas de calidad, pues se proyecta que las señoras realicen un trabajo semi-industrial, sostuvo que es una alternativa productiva para que sustituyan la actividad minera que actualmente atraviesa por una situación crítica por la baja de los minerales. Por ejemplo el estaño volvió a bajar en los recientes días de 7,21 dólares por libra fina a 6,79.
El monto para la adquisición de esta maquinaria asciende a 63,2 mil bolivianos, de los cuales Cisep aporta con 30,9 mil bolivianos y como contraparte los gobiernos municipales con 32,2 mil bolivianos.
El alcalde de Huanuni, Felipe Martínez, indicó que se tenía un convenio firmado por la ex gestión municipal para el apoyo en sectores mineros dirigidos a la asistencia técnica y la adquisición a la maquinaría.
Aseveró que esta política continuará con el propósito de generar un recurso económico a favor de los centros mineros.
Sostuvo que además, el municipio de Huanuni apoyará con las casas artesanales, donde las mujeres mineras elaboren sus tejidos para comercializarlos, tanto en el mercado local como en los demás departamentos.
El director ejecutivo del Cisep, René Medina Ramírez, mencionó que esta es la segunda fase de entrega a las unidades productivas comunitarias de los centros mineros.
Indicó que como alternativa ante las bajas cotizaciones de los minerales que se registraron durante esta gestión, se apoya a las mujeres de los centros mineros con la dotación de maquinaria para elaborar prendas de vestir, las cuales por segunda vez se mostrarán en la feria Exposición Técnica, Económica, Cultural y Comercial de Oruro (Expoteco).
Señaló que el propósito de equipar los centros productivos es elaborar prendas de calidad, pues se proyecta que las señoras realicen un trabajo semi-industrial, sostuvo que es una alternativa productiva para que sustituyan la actividad minera que actualmente atraviesa por una situación crítica por la baja de los minerales. Por ejemplo el estaño volvió a bajar en los recientes días de 7,21 dólares por libra fina a 6,79.
El monto para la adquisición de esta maquinaria asciende a 63,2 mil bolivianos, de los cuales Cisep aporta con 30,9 mil bolivianos y como contraparte los gobiernos municipales con 32,2 mil bolivianos.
El alcalde de Huanuni, Felipe Martínez, indicó que se tenía un convenio firmado por la ex gestión municipal para el apoyo en sectores mineros dirigidos a la asistencia técnica y la adquisición a la maquinaría.
Aseveró que esta política continuará con el propósito de generar un recurso económico a favor de los centros mineros.
Sostuvo que además, el municipio de Huanuni apoyará con las casas artesanales, donde las mujeres mineras elaboren sus tejidos para comercializarlos, tanto en el mercado local como en los demás departamentos.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
martes, 2 de septiembre de 2014
Anteproyecto de ley a favor de Palliris
Fundada en el Artículo 14 de la Constitución Política del Estado en vigencia, el cantautor boliviano, Luís Rico, remitió al presidente Evo Morales, un anteproyecto de ley a favor de las Palliris (mujeres buscadoras en el vocablo aymara).
El reconocido artista de música social informó que la elaboración del documento es una iniciativa personal y fue elevada al Jefe de Estado, en ocasión del 28 aniversario de “La marcha por la vida”, celebrada recientemente, en el municipio de Calamarca.
Se informó que una palliri, es la mujer minera que para ayudar a la economía de su hogar, ‘araña’ entre las miles de toneladas de restos de roca en pos de algunos kilos de mineral que pueda vender a la misma empresa que le permite ingresar al campamento.
Sostuvo que muchas son palliris (foto) porque sus esposos enfermaron o murieron y están obligadas a mantener a sus hijos e hijas.
A través del documento, dijo que se busca “incorporar a la palliri en las planillas de la minería privada, estatal, el sistema cooperativo como trabajadoras estables con el goce de todos los derechos laborales”.
El reconocido artista de música social informó que la elaboración del documento es una iniciativa personal y fue elevada al Jefe de Estado, en ocasión del 28 aniversario de “La marcha por la vida”, celebrada recientemente, en el municipio de Calamarca.
Se informó que una palliri, es la mujer minera que para ayudar a la economía de su hogar, ‘araña’ entre las miles de toneladas de restos de roca en pos de algunos kilos de mineral que pueda vender a la misma empresa que le permite ingresar al campamento.
Sostuvo que muchas son palliris (foto) porque sus esposos enfermaron o murieron y están obligadas a mantener a sus hijos e hijas.
A través del documento, dijo que se busca “incorporar a la palliri en las planillas de la minería privada, estatal, el sistema cooperativo como trabajadoras estables con el goce de todos los derechos laborales”.
viernes, 3 de enero de 2014
Las mujeres son parte importante en la producción minera
Alrededor del 6.7% de la masa laboral del sector minería, energía e hidrocarburos son profesionales mujeres, informó Pilar Benavides, vicepresidenta de WAAIME-Perú. De una promoción de treinta integrantes, se gradúan entre 1 y 5 mujeres, pero la escalada será mayor en el corto plazo.
"Lo que se ve en la UNI, la Católica Universidad de Puno, y otras universidades, es que hoy día se gradúan entre 1 y 5 mujeres en una promoción de treinta. Pero en las promociones que siguen irán creciendo a entre 5 y 10 mujeres", proyectó en el programa Rumbo Minero, trasmitido por Canal N.
La tendencia cobra relevancia tras la presencia de la mujer en la presidencia de los gremios más importantes del sector. Eva Arias es la titular de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE); mientras que Beatriz Merino es la líder de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH).
Benavides informó que la mujer que entra a una empresa minera lo hace primero en la parte administrativa, y luego con sus especializaciones entran a desarrollarse como geólogas, metalurgistas y mineras.
Pidió poner en valor el aporte de la mujer a las empresas mineras. "La mujer es mucho más abierta a escuchar y a buscar soluciones -aseguró-. El hombre va una y otra cosa sucesivamente. En cambio, la mujer es mucho más amplia: es la que aporta muchas cosas nuevas y que las interrelaciones se lleven mejor".
Waaime son las iniciales en inglés de The Woman’s Auxiliary to the American Institute of Mining, Metallurgical and Petroleum Engineers-Peruvian Section. La agrupación de mujeres vinculadas al sector ofrece becas de pregrado y postgrado en el extranjero en minería, energía e hidrocarburos.
En sus sesenta años de existencia, tienen más de 600 becados de pregrado y 14 posgrado. "Ellos tienen un compromiso con Waaime de devolver el 50% de la beca cuando cuando comiencen a trabajar. Así ayudamos a otras personas a estudiar", detalló Benavides. Gestión.
"Lo que se ve en la UNI, la Católica Universidad de Puno, y otras universidades, es que hoy día se gradúan entre 1 y 5 mujeres en una promoción de treinta. Pero en las promociones que siguen irán creciendo a entre 5 y 10 mujeres", proyectó en el programa Rumbo Minero, trasmitido por Canal N.
La tendencia cobra relevancia tras la presencia de la mujer en la presidencia de los gremios más importantes del sector. Eva Arias es la titular de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE); mientras que Beatriz Merino es la líder de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH).
Benavides informó que la mujer que entra a una empresa minera lo hace primero en la parte administrativa, y luego con sus especializaciones entran a desarrollarse como geólogas, metalurgistas y mineras.
Pidió poner en valor el aporte de la mujer a las empresas mineras. "La mujer es mucho más abierta a escuchar y a buscar soluciones -aseguró-. El hombre va una y otra cosa sucesivamente. En cambio, la mujer es mucho más amplia: es la que aporta muchas cosas nuevas y que las interrelaciones se lleven mejor".
Waaime son las iniciales en inglés de The Woman’s Auxiliary to the American Institute of Mining, Metallurgical and Petroleum Engineers-Peruvian Section. La agrupación de mujeres vinculadas al sector ofrece becas de pregrado y postgrado en el extranjero en minería, energía e hidrocarburos.
En sus sesenta años de existencia, tienen más de 600 becados de pregrado y 14 posgrado. "Ellos tienen un compromiso con Waaime de devolver el 50% de la beca cuando cuando comiencen a trabajar. Así ayudamos a otras personas a estudiar", detalló Benavides. Gestión.
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PRODUCCION MINERALES
jueves, 26 de septiembre de 2013
Mujeres cooperativistas se benefician con equipos de protección personal
Alrededor de 160 mujeres cooperativistas se beneficiaron con equipos de seguridad y protección personal que fueron entregados ayer por el Centro de Investigación y Servicios Populares (Cisep).
Al momento de hacer la entrega de estos equipos el director del Cisep, José Luis Paniagua manifestó que el propósito de este centro no es solo mejorar la participación ciudadana o el ejercicio de los derechos, sino también trabaja en apoyar a las cooperativas mineras principalmente a las socias femeninas en temas de seguridad industrial y la dotación de insumos que le sirvan para protegerse de los riesgos que existen en la actividad minera.
Mencionó que recientemente se concluyó un curso de capacitación sobre seguridad industrial, en el cual participaron gran cantidad de cooperativas y ahora se quiere fortalecer estos cursos con la dotación de equipos de protección.
Manifestó que en esta oportunidad se entregó equipos de protección personal desde las herramientas mínimas que se requieren, como son los guardatojos, lámparas, pulmosan, zapatos para trabajar en interior mina, lentes para protección de los ojos, guantes, chalecos, overoles entre otros implementos que son útiles para proteger la salud de las mujeres mineras y su seguridad en interior mina, en el relave y desmonte.
Indicó que con estos insumos se beneficia a un total de 169 socias de 12 cooperativas mineras, la inversión asciende a 133.911 bolivianos, de los cuales el 60 % fue financiado por el Cisep y el 40 % es contraparte de las cooperativas.
Agregó que también se entregará una cartilla de seguridad industrial para que las mujeres mineras estén constantemente aplicando técnicas de protección, además dentro este componente de seguridad laboral se otorgará letreros de señalización para anunciar los riesgos y peligros que existen en interior mina.
Por su parte el representante de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Oruro (Fedecomin), Paulino Aguilar, agradeció al Cisep por este apoyo que año atrás año concede a las cooperativas, además revalorizó el trabajo que realizan las mujeres mineras que antes eran consideradas como palliris, pero ahora son socias cooperativistas.
Pidió a las trabajadoras hacer uso de estos insumos de seguridad para proteger su integridad física, puesto que el trabajo minero es muy riesgoso.
Asimismo, las socias cooperativistas manifestaron su agradecimiento por estas herramientas que serán de mucha ayuda y permitirá mejorar sus condiciones de trabajo.
COOPERATIVAS
Fueron 12 las cooperativas que se beneficiaron con la entrega de equipos de seguridad laboral, las cuales son: Puente Grande, Morcocala, Colón, 10 de Febrero, Santa Fe, San José Jallpa Socavón, El Porvenir, Multiactiva Corazón de Jesús, La Salvadora, Nueva La Joya, Machacamarca y Poopó.
Al momento de hacer la entrega de estos equipos el director del Cisep, José Luis Paniagua manifestó que el propósito de este centro no es solo mejorar la participación ciudadana o el ejercicio de los derechos, sino también trabaja en apoyar a las cooperativas mineras principalmente a las socias femeninas en temas de seguridad industrial y la dotación de insumos que le sirvan para protegerse de los riesgos que existen en la actividad minera.
Mencionó que recientemente se concluyó un curso de capacitación sobre seguridad industrial, en el cual participaron gran cantidad de cooperativas y ahora se quiere fortalecer estos cursos con la dotación de equipos de protección.
Manifestó que en esta oportunidad se entregó equipos de protección personal desde las herramientas mínimas que se requieren, como son los guardatojos, lámparas, pulmosan, zapatos para trabajar en interior mina, lentes para protección de los ojos, guantes, chalecos, overoles entre otros implementos que son útiles para proteger la salud de las mujeres mineras y su seguridad en interior mina, en el relave y desmonte.
Indicó que con estos insumos se beneficia a un total de 169 socias de 12 cooperativas mineras, la inversión asciende a 133.911 bolivianos, de los cuales el 60 % fue financiado por el Cisep y el 40 % es contraparte de las cooperativas.
Agregó que también se entregará una cartilla de seguridad industrial para que las mujeres mineras estén constantemente aplicando técnicas de protección, además dentro este componente de seguridad laboral se otorgará letreros de señalización para anunciar los riesgos y peligros que existen en interior mina.
Por su parte el representante de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Oruro (Fedecomin), Paulino Aguilar, agradeció al Cisep por este apoyo que año atrás año concede a las cooperativas, además revalorizó el trabajo que realizan las mujeres mineras que antes eran consideradas como palliris, pero ahora son socias cooperativistas.
Pidió a las trabajadoras hacer uso de estos insumos de seguridad para proteger su integridad física, puesto que el trabajo minero es muy riesgoso.
Asimismo, las socias cooperativistas manifestaron su agradecimiento por estas herramientas que serán de mucha ayuda y permitirá mejorar sus condiciones de trabajo.
COOPERATIVAS
Fueron 12 las cooperativas que se beneficiaron con la entrega de equipos de seguridad laboral, las cuales son: Puente Grande, Morcocala, Colón, 10 de Febrero, Santa Fe, San José Jallpa Socavón, El Porvenir, Multiactiva Corazón de Jesús, La Salvadora, Nueva La Joya, Machacamarca y Poopó.
viernes, 8 de marzo de 2013
Palliris, escarban entre desechos
Pobres y enfermas de reumatismo, más de 3 mil mujeres escarban en las montañas de desechos de las minas de Bolivia en busca de rocas con algún valor. Son las "palliris", buscadoras en idioma quechua, en un país donde la minería tuvo su época dorada hace varios siglos.
Una palliri es la mujer minera que, para ayudar a la economía de su hogar, rasca entre las miles de toneladas de restos de roca en pos de algunos kilos de mineral que pueda vender a la misma empresa que le permite ingresar al campamento.
En Bolivia, unos 5 mil obreros trabajan para las minas privadas y estatales, mientras que más de 50 mil, son socios trabajadores de las cooperativas mineras del país. Dentro de esas cifras, hay una minoría de mujeres, que llegaron a este subtrabajo minero, porque quieren ayudar a sus esposos. Además, muchas son palliris porque sus maridos enfermaron o murieron y están obligadas a mantener a sus hijos e hijas.
Es el caso de Margarita Alcalá, representante de su sector en la Federación de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), que vive y trabaja en un centro del departamento andino de Potosí, en el sudoeste del país.
El marido de Margarita está enfermo debido a un accidente en la mina que le dañó la columna vertebral; ella lo reemplaza desde hace varios años para mantenerle a él y a sus cuatro hijos.
"He trabajado en los desmontes, buscando plomo, plata y complejos (aglomerados) de zinc o de estaño, y también he tenido que estar en el interior de una mina, por necesidad", cuenta.
En los campamentos mineros, la mayoría situados en las montañas del occidente del país, las palliris cumplen su tarea en el horario que les permite su propia condición de madres, que "atienden a cuatro, seis y hasta diez hijos", dice Alcalá.
El martillo es la herramienta más utilizada por estas mujeres, aunque también manejan otros instrumentos para completar su trabajo de selección, y no es raro que los hijos e hijas menores estén al lado de sus madres.
Uno de los lugares más frecuentados por estas mujeres mineras es el Cerro Rico, de la ciudad de Potosí, emblema de la riqueza que posee este país sudamericano y símbolo presente en su escudo nacional y en su moneda.
Se calcula que en el Cerro Rico coexisten muchas cooperativas, en las cuales hay muchas mujeres que trabajan diariamente, muchas veces más de diez horas, para extraer material a los "desmontes" acumulados en sus faldas.
En muchos casos, las palliris lavan el mismo material que han explotado antes, porque los grupos de búsqueda se han multiplicado y los lugares están muy alejados.
En una semana exitosa, un grupo de cuatro personas obtiene 10 kilos de roca con contenido mineral, lo que equivale a un promedio de 40 kilos mensuales, por los que reciben de 50 a 100 dólares, según datos recogidos en el centro minero de Huanuni, uno de los más importantes de Bolivia.
La dirigente asegura que el trabajo de las mujeres "es sacrificado", tanto porque en las cooperativas no hay maquinaria, como "por la crisis en el país y especialmente porque los precios están bajos en el mercado internacional".
Margarita Alcalá cree que muchas de sus compañeras están enfermas de artritis, debido a la constante utilización de agua en su labor, y de tuberculosis, habitual dolencia entre los y las trabajadoras mineras del país.
BOLIVIA: MUJERES PALLIRIS SOBREVIVEN CON 5 DÓLARES AL MES
RED- ADA, RED RECOSUR
"Rescatamos mineral por un monto de 25 dólares al mes, pero nos descuentan por el pesaje, la basura, los aportes a la cooperativa y otros, dejando para nuestra alimentación y de nuestra familia entre 5 a 6 dólares mensuales" afirmó la dirigente Gregoria Flores Copa. "Trabajamos desde las 5 de la mañana, en sol, en frío, en viento o lluvia, golpeando la piedra hasta encontrar el mineral y separar los metales, todo el día, si nos da hambre p’ijchamos (masticar) coca. agregó Doña Gregoria.
"Rescatamos 2 toneladas de metales entre zinc, plata, plomo y otros, pero sólo nos pagan del zinc y de la plata, precios bajos porque la comercialización está paralizada, nos dicen los que compran el metal", prosiguió la trabajadora de Mina Bolívar. "A veces ingresamos a interior mina a buscarnos metal en los lugares que nos arriendan y cargamos a las wawas (niños) y a los más grandecitos dejamos abandonados todo el día", afirmó otra de las dirigentes, Josefa Vargas.
Estas mujeres que rescatan el mineral sobrante de los desmontes en los distritos mineros (palliris), son afectadas por la contaminación de las aguas, del medio ambiente, al realizar un trabajo manual muy esforzado para sus pulmones. A pesar de solicitar ayuda al Viceministerio de Género, al Viceministro de Minería y a la Viceministra de Medio Ambiente e incluso a la Defensoría del Pueblo según informó no obtuvieron respuesta alguna de dichas autoridades. Ahora acuden a organismos no gubernamentales que luchan en favor del medio ambiente y que defienden los derechos de las mujeres para sensibilizar sobre la grave situación en la que desempeña su trabajo, la mujer buscadora de minerales en Bolivia.
NUESTRO HOMENAJE
Con ésta nota que refleja el sacrificio de las mujeres palliris en las minas del país, rendimos nuestro homenaje a todas las mujeres trabajadoras, en el Día Internacional de La Mujer.
Una palliri es la mujer minera que, para ayudar a la economía de su hogar, rasca entre las miles de toneladas de restos de roca en pos de algunos kilos de mineral que pueda vender a la misma empresa que le permite ingresar al campamento.
En Bolivia, unos 5 mil obreros trabajan para las minas privadas y estatales, mientras que más de 50 mil, son socios trabajadores de las cooperativas mineras del país. Dentro de esas cifras, hay una minoría de mujeres, que llegaron a este subtrabajo minero, porque quieren ayudar a sus esposos. Además, muchas son palliris porque sus maridos enfermaron o murieron y están obligadas a mantener a sus hijos e hijas.
Es el caso de Margarita Alcalá, representante de su sector en la Federación de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), que vive y trabaja en un centro del departamento andino de Potosí, en el sudoeste del país.
El marido de Margarita está enfermo debido a un accidente en la mina que le dañó la columna vertebral; ella lo reemplaza desde hace varios años para mantenerle a él y a sus cuatro hijos.
"He trabajado en los desmontes, buscando plomo, plata y complejos (aglomerados) de zinc o de estaño, y también he tenido que estar en el interior de una mina, por necesidad", cuenta.
En los campamentos mineros, la mayoría situados en las montañas del occidente del país, las palliris cumplen su tarea en el horario que les permite su propia condición de madres, que "atienden a cuatro, seis y hasta diez hijos", dice Alcalá.
El martillo es la herramienta más utilizada por estas mujeres, aunque también manejan otros instrumentos para completar su trabajo de selección, y no es raro que los hijos e hijas menores estén al lado de sus madres.
Uno de los lugares más frecuentados por estas mujeres mineras es el Cerro Rico, de la ciudad de Potosí, emblema de la riqueza que posee este país sudamericano y símbolo presente en su escudo nacional y en su moneda.
Se calcula que en el Cerro Rico coexisten muchas cooperativas, en las cuales hay muchas mujeres que trabajan diariamente, muchas veces más de diez horas, para extraer material a los "desmontes" acumulados en sus faldas.
En muchos casos, las palliris lavan el mismo material que han explotado antes, porque los grupos de búsqueda se han multiplicado y los lugares están muy alejados.
En una semana exitosa, un grupo de cuatro personas obtiene 10 kilos de roca con contenido mineral, lo que equivale a un promedio de 40 kilos mensuales, por los que reciben de 50 a 100 dólares, según datos recogidos en el centro minero de Huanuni, uno de los más importantes de Bolivia.
La dirigente asegura que el trabajo de las mujeres "es sacrificado", tanto porque en las cooperativas no hay maquinaria, como "por la crisis en el país y especialmente porque los precios están bajos en el mercado internacional".
Margarita Alcalá cree que muchas de sus compañeras están enfermas de artritis, debido a la constante utilización de agua en su labor, y de tuberculosis, habitual dolencia entre los y las trabajadoras mineras del país.
BOLIVIA: MUJERES PALLIRIS SOBREVIVEN CON 5 DÓLARES AL MES
RED- ADA, RED RECOSUR
"Rescatamos mineral por un monto de 25 dólares al mes, pero nos descuentan por el pesaje, la basura, los aportes a la cooperativa y otros, dejando para nuestra alimentación y de nuestra familia entre 5 a 6 dólares mensuales" afirmó la dirigente Gregoria Flores Copa. "Trabajamos desde las 5 de la mañana, en sol, en frío, en viento o lluvia, golpeando la piedra hasta encontrar el mineral y separar los metales, todo el día, si nos da hambre p’ijchamos (masticar) coca. agregó Doña Gregoria.
"Rescatamos 2 toneladas de metales entre zinc, plata, plomo y otros, pero sólo nos pagan del zinc y de la plata, precios bajos porque la comercialización está paralizada, nos dicen los que compran el metal", prosiguió la trabajadora de Mina Bolívar. "A veces ingresamos a interior mina a buscarnos metal en los lugares que nos arriendan y cargamos a las wawas (niños) y a los más grandecitos dejamos abandonados todo el día", afirmó otra de las dirigentes, Josefa Vargas.
Estas mujeres que rescatan el mineral sobrante de los desmontes en los distritos mineros (palliris), son afectadas por la contaminación de las aguas, del medio ambiente, al realizar un trabajo manual muy esforzado para sus pulmones. A pesar de solicitar ayuda al Viceministerio de Género, al Viceministro de Minería y a la Viceministra de Medio Ambiente e incluso a la Defensoría del Pueblo según informó no obtuvieron respuesta alguna de dichas autoridades. Ahora acuden a organismos no gubernamentales que luchan en favor del medio ambiente y que defienden los derechos de las mujeres para sensibilizar sobre la grave situación en la que desempeña su trabajo, la mujer buscadora de minerales en Bolivia.
NUESTRO HOMENAJE
Con ésta nota que refleja el sacrificio de las mujeres palliris en las minas del país, rendimos nuestro homenaje a todas las mujeres trabajadoras, en el Día Internacional de La Mujer.
jueves, 24 de mayo de 2012
Lanzan Programa para Capacitar 1.300 Mujeres en Minería
El ministro de Minería, Hernán de Solminihac, junto a la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, dieron el vamos al "Programa Sence Mujer Minera", con el propósito de potenciar la inserción laboral femenina en la actividad minera del país.
El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, Sence, ejecutará el programa en siete regiones del país: Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Copiapó, Valparaíso, Metropolitana y Magallanes. Esto se hará en coordinación con los Secretarias Regionales Ministeriales de Minería, mediante la contratación, ejecución, organización, supervisión y fiscalización de los cursos.
En total las beneficiarias serán 1.300 mujeres y los recursos destinados para capacitarlas alcanzarán los 1.400 millones de pesos.
"La minería chilena es una industria de nivel mundial, que necesita de las capacidades, esfuerzos y talentos de nuestras mujeres. Hay trabajo y hay oportunidades en este sector. Como gobierno queremos que los más jóvenes y especialmente las mujeres aprovechen esta oportunidad", destacó el ministro Solminihac.
La invitación es a postular a través del sitio web www.sence.cl, o dirigirse a las Seremis de Minería donde podrán asesorarlas en la inscripción.
Estos cursos son gratuitos y ayuda a que mujeres sin oficio, puedan obtener una especialidad que les permita insertarse en el mundo de la minería. "La nueva minería, la minería del presente y el futuro, ya no es sólo un tema de quien tiene más fuerza, sino también más capacidad, esfuerzo y talento. Y esas cualidades las mujeres de Chile la tienen de sobra", dijo el titular de Minería.
En total serán 42 cursos los que comenzarán a impartirse en el mes de mayo. En estos cursos las mujeres podrán optar a capacitarse en áreas tales como mantenimiento eléctrico, operación de planta, control de faenas, mecánica, operación de camiones de mina, retroexcavadoras, motoniveladoras y maquinarias pesadas, indicó Solminihac.
El único requisito para acceder a este beneficio es acreditar cuarto medio.
El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, Sence, ejecutará el programa en siete regiones del país: Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Copiapó, Valparaíso, Metropolitana y Magallanes. Esto se hará en coordinación con los Secretarias Regionales Ministeriales de Minería, mediante la contratación, ejecución, organización, supervisión y fiscalización de los cursos.
En total las beneficiarias serán 1.300 mujeres y los recursos destinados para capacitarlas alcanzarán los 1.400 millones de pesos.
"La minería chilena es una industria de nivel mundial, que necesita de las capacidades, esfuerzos y talentos de nuestras mujeres. Hay trabajo y hay oportunidades en este sector. Como gobierno queremos que los más jóvenes y especialmente las mujeres aprovechen esta oportunidad", destacó el ministro Solminihac.
La invitación es a postular a través del sitio web www.sence.cl, o dirigirse a las Seremis de Minería donde podrán asesorarlas en la inscripción.
Estos cursos son gratuitos y ayuda a que mujeres sin oficio, puedan obtener una especialidad que les permita insertarse en el mundo de la minería. "La nueva minería, la minería del presente y el futuro, ya no es sólo un tema de quien tiene más fuerza, sino también más capacidad, esfuerzo y talento. Y esas cualidades las mujeres de Chile la tienen de sobra", dijo el titular de Minería.
En total serán 42 cursos los que comenzarán a impartirse en el mes de mayo. En estos cursos las mujeres podrán optar a capacitarse en áreas tales como mantenimiento eléctrico, operación de planta, control de faenas, mecánica, operación de camiones de mina, retroexcavadoras, motoniveladoras y maquinarias pesadas, indicó Solminihac.
El único requisito para acceder a este beneficio es acreditar cuarto medio.
martes, 13 de marzo de 2012
Murió Domitila Chungara
Murio Domitila Barrios de Chungara (75), la exdirigente minera que luchó por el retorno de la democracia en la década del 70, perdió la batalla contra el cáncer. Su familia decidió retirarla del hospital Viedma donde estaba internada para despedirla en su domicilio.
La noticia fue confirmada a la corresponsal de La Razón en Cochabamba por uno de los hijos de la exdirigente. Sus restos mortales serán trasladados al Salón de los Espejos de la Gobernación de Cochabamba, donde se anuncia que las autoridades nacionales y las organizaciones de defensa de la democracia le rendirán homenajes especiales antes del entierro. Para las próximas horas se espera la llegada de otros hijos y familiares, quienes se encuentran en Europa.
Después de cuatro días internada en la Unidad de Terapia Intensiva con diagnóstico de cáncer terminal, ayer salió del nosocomio cochabambino. “Sus familiares han visto por conveniente que esté en casa cuando fallezca”, informó Gastón Osorio, director de la entidad de salud. Doña Domi, llamada así por familiares y amigos, fue internada en el hospital Viedma la pasada semana, estuvo algunos días en la sala 5 del sanatorio.
“Vino muy delicada, estaba sometiéndose a diálisis porque había compromiso renal, pero se complicó y pasó a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI)”, explicó Osorio. El galeno aseveró que permaneció los últimos días conectada al ventilador y entubada a una máquina.
“Estaba sufriendo y no podíamos hacer absolutamente nada más que aliviarle los dolores”, dijo y advirtió que desconectarla suponía su fallecimiento en las próximas horas. Pasado el mediodía de ayer, una ambulancia del nosocomio trasladó a doña Domi a su vivienda, ubicada en inmediaciones de la avenida Suecia, en Huayra K’asa, al sur de la ciudad.
“Son cosas muy delicadas, ya habrá momento para detallar todo lo que ha sucedido. Queremos estar todos con mi madre, mis hermanos y yo queremos estar junto a ella y pasar un momento con ella”, aseveró. Medios de Cochabamba informaron que
Domitila de Chungara luchó contra las injusticias y atropellos de los dueños de las minas y de las autoridades dictatoriales. En 1978 protagonizó una huelga de hambre que ayudó a ganar una batalla librada por el pueblo en contra del gobierno dictatorial del general Hugo Banzer Suárez.
Desde 1984, emprendió otra dura batalla, esta vez contra el cáncer que le provocó la pérdida del útero y la matriz. En 1999, esta enfermedad volvió a aparecer en su cuerpo y esta vez le extirparon el seno.
Domitila Barrios Cuenca de Chungara nació el 7 de mayo de 1937 en Pulacayo, en el departamento de Potosí. Tuvo 11 hijos, de los cuales siete viven. Su vida estuvo ligada, en los años 70, a una intensa actividad político-sindical.
Cuando era dirigente de las amas de casa de las minas, fue marginada de la dirigencia sindical, por lo que ingresó a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. “A través de esa organización hacíamos denuncias en la medida en que se podía. Hacíamos todo el esfuerzo para que se conozca todo lo que pasaba en el país”, dijo a La Razón el 21 de agosto de 2011. En 1978, junto a un grupo de mujeres, instaló una huelga de hambre que posteriormente derivó en la renuncia de Hugo Banzer, que asumió la presidencia tras un golpe de Estado.
En los últimos años estuvo presente en algunos actos de las mujeres campesinas Bartolina Sisa, en los que participó además el presidente y líder del MAS, Evo Morales.
Tras superar, en los años 1984 y 1999, el cáncer por el que le extirparon el útero, la matriz y un seno, en 2008 se le diagnosticó cáncer en los pulmones. Ello no fue óbice para que dedique parte de su tiempo a formar nuevas generaciones en la Escuela de Formación Política, en Cochabamba.
La noticia fue confirmada a la corresponsal de La Razón en Cochabamba por uno de los hijos de la exdirigente. Sus restos mortales serán trasladados al Salón de los Espejos de la Gobernación de Cochabamba, donde se anuncia que las autoridades nacionales y las organizaciones de defensa de la democracia le rendirán homenajes especiales antes del entierro. Para las próximas horas se espera la llegada de otros hijos y familiares, quienes se encuentran en Europa.
Después de cuatro días internada en la Unidad de Terapia Intensiva con diagnóstico de cáncer terminal, ayer salió del nosocomio cochabambino. “Sus familiares han visto por conveniente que esté en casa cuando fallezca”, informó Gastón Osorio, director de la entidad de salud. Doña Domi, llamada así por familiares y amigos, fue internada en el hospital Viedma la pasada semana, estuvo algunos días en la sala 5 del sanatorio.
“Vino muy delicada, estaba sometiéndose a diálisis porque había compromiso renal, pero se complicó y pasó a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI)”, explicó Osorio. El galeno aseveró que permaneció los últimos días conectada al ventilador y entubada a una máquina.
“Estaba sufriendo y no podíamos hacer absolutamente nada más que aliviarle los dolores”, dijo y advirtió que desconectarla suponía su fallecimiento en las próximas horas. Pasado el mediodía de ayer, una ambulancia del nosocomio trasladó a doña Domi a su vivienda, ubicada en inmediaciones de la avenida Suecia, en Huayra K’asa, al sur de la ciudad.
“Son cosas muy delicadas, ya habrá momento para detallar todo lo que ha sucedido. Queremos estar todos con mi madre, mis hermanos y yo queremos estar junto a ella y pasar un momento con ella”, aseveró. Medios de Cochabamba informaron que
Domitila de Chungara luchó contra las injusticias y atropellos de los dueños de las minas y de las autoridades dictatoriales. En 1978 protagonizó una huelga de hambre que ayudó a ganar una batalla librada por el pueblo en contra del gobierno dictatorial del general Hugo Banzer Suárez.
Desde 1984, emprendió otra dura batalla, esta vez contra el cáncer que le provocó la pérdida del útero y la matriz. En 1999, esta enfermedad volvió a aparecer en su cuerpo y esta vez le extirparon el seno.
Domitila Barrios Cuenca de Chungara nació el 7 de mayo de 1937 en Pulacayo, en el departamento de Potosí. Tuvo 11 hijos, de los cuales siete viven. Su vida estuvo ligada, en los años 70, a una intensa actividad político-sindical.
Cuando era dirigente de las amas de casa de las minas, fue marginada de la dirigencia sindical, por lo que ingresó a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. “A través de esa organización hacíamos denuncias en la medida en que se podía. Hacíamos todo el esfuerzo para que se conozca todo lo que pasaba en el país”, dijo a La Razón el 21 de agosto de 2011. En 1978, junto a un grupo de mujeres, instaló una huelga de hambre que posteriormente derivó en la renuncia de Hugo Banzer, que asumió la presidencia tras un golpe de Estado.
En los últimos años estuvo presente en algunos actos de las mujeres campesinas Bartolina Sisa, en los que participó además el presidente y líder del MAS, Evo Morales.
Tras superar, en los años 1984 y 1999, el cáncer por el que le extirparon el útero, la matriz y un seno, en 2008 se le diagnosticó cáncer en los pulmones. Ello no fue óbice para que dedique parte de su tiempo a formar nuevas generaciones en la Escuela de Formación Política, en Cochabamba.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Falta visibilizar el trabajo de la mujer minera en Latinoamérica
Va desapareciendo la tradición que impedía a la mujer entrar a la mina porque el Tío (diablo) se enojaba y se perdía la veta. En Bolivia hay 900 mineras afiliadas a Fencomin y, como en otros países de América Latina, sus condiciones laborales son pésimas.
“Hay una necesidad de mostrar que hay una inserción cada vez más fuerte de mujeres en la minería”, advierte la boliviana Ana María Aranibar, coordinadora internacional de la Red de prevención de gestión y manejo de conflictos mineros (Gecomin), en el marco del taller internacional “Inclusión del enfoque de género en la prevención de conflictos mineros”. Participaron representantes de Chile, Ecuador, Argentina, Colombia, Brasil, Perú y Bolivia; también aportaron con información de su diario vivir un grupo de trabajadoras mineras.
La peruana Olinda Orozco manifestó que hay una ausencia de la perspectiva de género en la actividad minera que se convierte en una desventaja para las mujeres en la toma de decisiones. La falta de empoderamiento de la ciudadanía es otro problema.
Similar situación sucede en los países mencionados, excepto Chile, donde las mujeres son profesionales y se insertan de mejor manera en la minería. La chilena Zulema Soto sostuvo que es fundamental la participación activa en espacios de decisión.
Aunque no haya datos oficiales, se sabe que las palliris barranquilleras son jefas de hogar que trabajan en una estructura patriarcal. ¿Por qué visibilizar ese trabajo? “Precisamente para que se reconozca que las mujeres tienen los mismos derechos económicos y laborales; a tener mejores condiciones de trabajo, a recibir la misma remuneración y acceso a beneficios sociales. Esto no ocurre en los países latinoamericanos, especialmente en la minería a pequeña escala”, denunció Aranibar.
Adela López, secretaria de Socias Cooperativistas de la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (Fedecomin), señala que hay 300 mujeres en la actividad minera en el departamento. “A nivel nacional son 900 mujeres” las afiliadas a la nacional Fencomin a través de las cooperativas, en las cuales tienen el estatus de socias. Hace años ya no existen las palliris, mujeres que trabajaban en los desmontes, rescatando el mineral de la última piedra. Ahora son socias y sólo ellas pueden seguir en ese tipo de trabajo. Pero alerta que hay mujeres de 50, 60 y 70 años que siguen trabajando en las minas y no pueden ejercer sus derechos porque no tienen una identificación o no saben hacer otra cosa. “Falta capacitación”.
López es minera. Sus padres fueron mineros. Hace 28 años es socia de la cooperativa 15 de Agosto. Saca oro del Illimani. Es dirigente hace un par de años, elegida en un congreso. Tiene 50 años. Es viuda desde los 26. “La mayoría de las mineras somos viudas”, precisa.
La dirigente minera detalló que las mujeres trabajan en interior mina, en perforación, en desmontes y en las mesas de selección de minerales. En Caracoles son 40 las mineras que trabajan en el socavón y otras 30 hacen lo mismo en la mina Viloco. Su trabajo es similar al de los hombres porque las condiciones laborales son inadecuadas. Hay estudios que recuerdan que empezaron con bolsas de plástico en los pies y ahora tienen botas de goma. Hace poco se difundió que se entregaron por vez primera 80 cascos a un grupo de mujeres.
“Es un trabajo duro. Deberían tener los mismos derechos a nivel de condiciones laborales. Eso no ocurre”, sostuvo Aranibar. Además deben enfrentar problemas de violencia psicológica, física, sexual y doméstica, afirman algunos informes de la Comibol realizados en las minas estatales.
En las cooperativas auríferas, en el norte paceño, muchas mujeres “ayudan” al marido. Trabajan en el hogar y luego se meten al río, con agua hasta la cintura, durante horas para hallar la pepa dorada. Es trabajo no reconocido.
Aranibar expresó la necesidad de buscar alianzas a nivel nacional e internacional que promuevan políticas laborales y de desarrollo para hombres y mujeres dedicados a la minería. Esto empieza por realizar estudios y/o un censo que muestre cifras de cantidad, edad y situación de las mujeres mineras. Datos oficiales no existen en América Latina. Actividad de la red gecomin Objetivo. Reunir a la comunidad minera a nivel iberoamericano para crear un espacio de información, discusión y formulación en la temática de la prevención, gestión, resolución y manejo de conflictos en comunidades mineras. Actores. Activa participación de hombres y mujeres que trabajan en la minería, para desarrollar una herramienta que permita solucionar y prevenir mayores impactos por conflictos latentes y contribuir al desarrollo industrial sostenible de la minería en Iberoamérica.
“Hay una necesidad de mostrar que hay una inserción cada vez más fuerte de mujeres en la minería”, advierte la boliviana Ana María Aranibar, coordinadora internacional de la Red de prevención de gestión y manejo de conflictos mineros (Gecomin), en el marco del taller internacional “Inclusión del enfoque de género en la prevención de conflictos mineros”. Participaron representantes de Chile, Ecuador, Argentina, Colombia, Brasil, Perú y Bolivia; también aportaron con información de su diario vivir un grupo de trabajadoras mineras.
La peruana Olinda Orozco manifestó que hay una ausencia de la perspectiva de género en la actividad minera que se convierte en una desventaja para las mujeres en la toma de decisiones. La falta de empoderamiento de la ciudadanía es otro problema.
Similar situación sucede en los países mencionados, excepto Chile, donde las mujeres son profesionales y se insertan de mejor manera en la minería. La chilena Zulema Soto sostuvo que es fundamental la participación activa en espacios de decisión.
Aunque no haya datos oficiales, se sabe que las palliris barranquilleras son jefas de hogar que trabajan en una estructura patriarcal. ¿Por qué visibilizar ese trabajo? “Precisamente para que se reconozca que las mujeres tienen los mismos derechos económicos y laborales; a tener mejores condiciones de trabajo, a recibir la misma remuneración y acceso a beneficios sociales. Esto no ocurre en los países latinoamericanos, especialmente en la minería a pequeña escala”, denunció Aranibar.
Adela López, secretaria de Socias Cooperativistas de la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (Fedecomin), señala que hay 300 mujeres en la actividad minera en el departamento. “A nivel nacional son 900 mujeres” las afiliadas a la nacional Fencomin a través de las cooperativas, en las cuales tienen el estatus de socias. Hace años ya no existen las palliris, mujeres que trabajaban en los desmontes, rescatando el mineral de la última piedra. Ahora son socias y sólo ellas pueden seguir en ese tipo de trabajo. Pero alerta que hay mujeres de 50, 60 y 70 años que siguen trabajando en las minas y no pueden ejercer sus derechos porque no tienen una identificación o no saben hacer otra cosa. “Falta capacitación”.
López es minera. Sus padres fueron mineros. Hace 28 años es socia de la cooperativa 15 de Agosto. Saca oro del Illimani. Es dirigente hace un par de años, elegida en un congreso. Tiene 50 años. Es viuda desde los 26. “La mayoría de las mineras somos viudas”, precisa.
La dirigente minera detalló que las mujeres trabajan en interior mina, en perforación, en desmontes y en las mesas de selección de minerales. En Caracoles son 40 las mineras que trabajan en el socavón y otras 30 hacen lo mismo en la mina Viloco. Su trabajo es similar al de los hombres porque las condiciones laborales son inadecuadas. Hay estudios que recuerdan que empezaron con bolsas de plástico en los pies y ahora tienen botas de goma. Hace poco se difundió que se entregaron por vez primera 80 cascos a un grupo de mujeres.
“Es un trabajo duro. Deberían tener los mismos derechos a nivel de condiciones laborales. Eso no ocurre”, sostuvo Aranibar. Además deben enfrentar problemas de violencia psicológica, física, sexual y doméstica, afirman algunos informes de la Comibol realizados en las minas estatales.
En las cooperativas auríferas, en el norte paceño, muchas mujeres “ayudan” al marido. Trabajan en el hogar y luego se meten al río, con agua hasta la cintura, durante horas para hallar la pepa dorada. Es trabajo no reconocido.
Aranibar expresó la necesidad de buscar alianzas a nivel nacional e internacional que promuevan políticas laborales y de desarrollo para hombres y mujeres dedicados a la minería. Esto empieza por realizar estudios y/o un censo que muestre cifras de cantidad, edad y situación de las mujeres mineras. Datos oficiales no existen en América Latina. Actividad de la red gecomin Objetivo. Reunir a la comunidad minera a nivel iberoamericano para crear un espacio de información, discusión y formulación en la temática de la prevención, gestión, resolución y manejo de conflictos en comunidades mineras. Actores. Activa participación de hombres y mujeres que trabajan en la minería, para desarrollar una herramienta que permita solucionar y prevenir mayores impactos por conflictos latentes y contribuir al desarrollo industrial sostenible de la minería en Iberoamérica.
jueves, 20 de octubre de 2011
Mujeres mineras se benefician con maquinaria para instalar microempresa
Las mujeres mineras de Japo, Santa Fe, Poopó, Machacamarca, Morococala, fueron beneficiadas con maquinarias para tejido semi industrial y para coser prendas de vestir, planchas, ovilladoras, juego de reglas, tijeras, entre otros accesorios para la instalación de una micro empresa valuada en 142.944 bolivianos.
La entrega de maquinarias es parte del proyecto "Apoyo a mujeres mineras en situación de exclusión social", financiado por organizaciones sociales de España y en convenio con los gobiernos municipales de Machacamarca, Poopó y Huanuni, explicó el director ejecutivo y del Centro de Investigación y Servicios Populares, (Cisep), José Luis Paniagua Boyerman.
La compra de estos equipos fue para constituir unidades productivas comunitarias con mujeres de cinco centros mineros, para empoderarlas en el marco del desarrollo económico local, generando alternativas económicas productivas a la minería por que una vez que se agotan los yacimientos mineralógicos la gente queda cesante.
Se pretende organizar 10 unidades productivas con 200 mujeres de dichos centros mineros, constituyendo de esta forma empresas comunitarias de tejido en máquina y costura.
Para ello se iniciará un proceso de capacitación a los grupos organizados de mujeres, y luego iniciar acciones de producción con quienes son parte de este proyecto, de manera que generen sus propios recursos económicos, explicó Paniagua.
Para esta primera parte del proyecto se financiaron 142. 944 bolivianos en la compra de máquinas. A esta inversión se sumará la cooperación de los municipios en los procesos de capacitación, aún falta implementar dos talleres de telares, pero esto se realizará después de un estudio de mercado, ya que se verán cuáles son las tendencias actuales.
Una de las beneficiarias manifestó que la implementación de las unidades productivas es una gran ayuda porque de esta forma las mujeres podrán producir y generar recursos para su familia además de fabricar prendas de vestir ya que aprenderán a tejer chompas y matillas, dijo la socia cooperativista del sector minero Morococala, Elvira Antonia Aguilar.
La entrega de maquinarias es parte del proyecto "Apoyo a mujeres mineras en situación de exclusión social", financiado por organizaciones sociales de España y en convenio con los gobiernos municipales de Machacamarca, Poopó y Huanuni, explicó el director ejecutivo y del Centro de Investigación y Servicios Populares, (Cisep), José Luis Paniagua Boyerman.
La compra de estos equipos fue para constituir unidades productivas comunitarias con mujeres de cinco centros mineros, para empoderarlas en el marco del desarrollo económico local, generando alternativas económicas productivas a la minería por que una vez que se agotan los yacimientos mineralógicos la gente queda cesante.
Se pretende organizar 10 unidades productivas con 200 mujeres de dichos centros mineros, constituyendo de esta forma empresas comunitarias de tejido en máquina y costura.
Para ello se iniciará un proceso de capacitación a los grupos organizados de mujeres, y luego iniciar acciones de producción con quienes son parte de este proyecto, de manera que generen sus propios recursos económicos, explicó Paniagua.
Para esta primera parte del proyecto se financiaron 142. 944 bolivianos en la compra de máquinas. A esta inversión se sumará la cooperación de los municipios en los procesos de capacitación, aún falta implementar dos talleres de telares, pero esto se realizará después de un estudio de mercado, ya que se verán cuáles son las tendencias actuales.
Una de las beneficiarias manifestó que la implementación de las unidades productivas es una gran ayuda porque de esta forma las mujeres podrán producir y generar recursos para su familia además de fabricar prendas de vestir ya que aprenderán a tejer chompas y matillas, dijo la socia cooperativista del sector minero Morococala, Elvira Antonia Aguilar.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Amas de casa mineras exigirán mayor representatividad en congreso minero
Dora Camacho, ejecutiva de las amas de casa mineras
Afiliadas al Comité Nacional de Amas de Casa Mineras (Conacmin), exigirán, en el próximo congreso minero que se efectuará a partir del lunes 5 de septiembre en Potosí, mayor representatividad, en la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb).
Así informó la ejecutiva del mencionado Comité, Dora Camacho, al manifestar que cerca de 30 delegadas asistirán al congreso minero.
"Estamos pidiendo que la mujer tenga más representatividad dentro la Federación, ya que según la Constitución Política del Estado, siempre debe ser 50 y 50 por ciento, pero yo creo que eso se irá avanzando de a poco ya que en la federación están entendiendo que nosotros como esposas y trabajadoras tenemos que participar y ver algunos puntos que a nosotras también nos atingen", expresó Camacho.
La dirigente de las amas de casa mineras, afirmó que si bien no se puede calificar de discriminación algunos aspectos al interior de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, existen otros en los que no son tomadas en cuenta para decidir.
"Vamos a ser partícipes de este congreso de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia, porque tuvimos bastantes reuniones para poder sacar algunas conclusiones para llevar al evento, tanto en lo político, social, cultural y para poder hacernos sentir en la Federación, ya que también asistirán las compañeras de los diferentes distritos, por lo que esperamos estar en un número mayor a 30", sostuvo Camacho.
Si bien las delegadas del comité de amas de casa no tienen calidad de titularidad para el congreso, como adscritas tienen el derecho a voz y voto para hacer sus intervenciones.
Los distritos que serán representados en el evento minero nacional son San Vicente, Huanuni, Poopó, Colquiri, Inti Raymi, Totoral, Avicaya y Sayaquira, entre otros.
PARALELISMO
Camacho también informó que en el congreso minero se informará sobre un paralelismo que existe en la Central Obrera Departamental de Oruro, con la Organización de Mujeres Mineras de Bolivia (Ommebol), dirigida por Emiliana Reyes de Soliz.
"Nosotros hemos tenido un serio problema con la Central Obrera Departamental, en el cual nosotros habíamos reclamado sobre el paralelismo que hacen, creo que será un fuerte tema que vamos a presentar al congreso, porque a nosotros como mujeres nos atinge y siempre hemos respetado el sistema orgánico para trabajar", afirmó.
Afiliadas al Comité Nacional de Amas de Casa Mineras (Conacmin), exigirán, en el próximo congreso minero que se efectuará a partir del lunes 5 de septiembre en Potosí, mayor representatividad, en la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb).
Así informó la ejecutiva del mencionado Comité, Dora Camacho, al manifestar que cerca de 30 delegadas asistirán al congreso minero.
"Estamos pidiendo que la mujer tenga más representatividad dentro la Federación, ya que según la Constitución Política del Estado, siempre debe ser 50 y 50 por ciento, pero yo creo que eso se irá avanzando de a poco ya que en la federación están entendiendo que nosotros como esposas y trabajadoras tenemos que participar y ver algunos puntos que a nosotras también nos atingen", expresó Camacho.
La dirigente de las amas de casa mineras, afirmó que si bien no se puede calificar de discriminación algunos aspectos al interior de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, existen otros en los que no son tomadas en cuenta para decidir.
"Vamos a ser partícipes de este congreso de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia, porque tuvimos bastantes reuniones para poder sacar algunas conclusiones para llevar al evento, tanto en lo político, social, cultural y para poder hacernos sentir en la Federación, ya que también asistirán las compañeras de los diferentes distritos, por lo que esperamos estar en un número mayor a 30", sostuvo Camacho.
Si bien las delegadas del comité de amas de casa no tienen calidad de titularidad para el congreso, como adscritas tienen el derecho a voz y voto para hacer sus intervenciones.
Los distritos que serán representados en el evento minero nacional son San Vicente, Huanuni, Poopó, Colquiri, Inti Raymi, Totoral, Avicaya y Sayaquira, entre otros.
PARALELISMO
Camacho también informó que en el congreso minero se informará sobre un paralelismo que existe en la Central Obrera Departamental de Oruro, con la Organización de Mujeres Mineras de Bolivia (Ommebol), dirigida por Emiliana Reyes de Soliz.
"Nosotros hemos tenido un serio problema con la Central Obrera Departamental, en el cual nosotros habíamos reclamado sobre el paralelismo que hacen, creo que será un fuerte tema que vamos a presentar al congreso, porque a nosotros como mujeres nos atinge y siempre hemos respetado el sistema orgánico para trabajar", afirmó.
domingo, 31 de julio de 2011
Amas de casa mineras entregan víveres a damnificados de Sayaquira
Dirigentes del Comité Nacional de Amas de Casa Mineras (Conacmin), entregaron todos los víveres recolectados en los diferentes distritos mineros, a los daminificados de la localidad de Sayaquira, que sufrieron el avasallamiento de sus áreas de trabajo, hace semanas.
La determinación de recolectar los víveres y aportes económicos fue asumida en el último ampliado del Conacmin, que se realizó en Oruro.
La entrega simbólica de los víveres, se realizó el viernes, después de la ruidosa marcha de protesta que protagonizaron trabajadores afiliados a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), en Oruro y Potosí.
Precisamente fue la ejecutiva del Conacmin, Dora Camacho, quien expresó que la recolección de los alimentos fue de todos los distritos mineros de Bolivia, mediante los comités regionales de amas de casa mineras.
"Ahora estamos haciendo la entrega, porque no es poco lo recolectado, es bastante y queremos hacer la entrega total a los compañeros de Sayaquira, para que por lo menos con lo que hemos recaudado puedan ayudarse en estos momentos difíciles", expresó Camacho.
Entre lo recolectado, también se pudo apreciar que los mineros colaboraron con víveres, frazadas y todos los enseres de cocina que necesitan los afectados.
Asimismo, otra dirigente del Conacmin, Lucía Mendoza, agregó que las personas tienen su dignidad y que la actividad fue en muestra de solidaridad con los damnificados.
DISTRITOS MINEROS
La dirigente de las amas de casa mineras, expresó que el distrito minero de Totoral aportó con una gran cantidad de lo solicitado haciendo un total de 13 sacos con alimentos y ropa, al igual que el distrito minero de Huanuni, Bolívar e Inti Raymi, entre otros distritos afiliados a la Fstmb.
"Vamos a seguir con la lucha permanente ante los avasallamientos, no vamos a quedarnos de brazos cruzados, hoy puede ser el distrito minero de Sayaquira y mañana puede ser otro, por eso nosotros como mujeres seguiremos de pie", finalizó.
La determinación de recolectar los víveres y aportes económicos fue asumida en el último ampliado del Conacmin, que se realizó en Oruro.
La entrega simbólica de los víveres, se realizó el viernes, después de la ruidosa marcha de protesta que protagonizaron trabajadores afiliados a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), en Oruro y Potosí.
Precisamente fue la ejecutiva del Conacmin, Dora Camacho, quien expresó que la recolección de los alimentos fue de todos los distritos mineros de Bolivia, mediante los comités regionales de amas de casa mineras.
"Ahora estamos haciendo la entrega, porque no es poco lo recolectado, es bastante y queremos hacer la entrega total a los compañeros de Sayaquira, para que por lo menos con lo que hemos recaudado puedan ayudarse en estos momentos difíciles", expresó Camacho.
Entre lo recolectado, también se pudo apreciar que los mineros colaboraron con víveres, frazadas y todos los enseres de cocina que necesitan los afectados.
Asimismo, otra dirigente del Conacmin, Lucía Mendoza, agregó que las personas tienen su dignidad y que la actividad fue en muestra de solidaridad con los damnificados.
DISTRITOS MINEROS
La dirigente de las amas de casa mineras, expresó que el distrito minero de Totoral aportó con una gran cantidad de lo solicitado haciendo un total de 13 sacos con alimentos y ropa, al igual que el distrito minero de Huanuni, Bolívar e Inti Raymi, entre otros distritos afiliados a la Fstmb.
"Vamos a seguir con la lucha permanente ante los avasallamientos, no vamos a quedarnos de brazos cruzados, hoy puede ser el distrito minero de Sayaquira y mañana puede ser otro, por eso nosotros como mujeres seguiremos de pie", finalizó.
martes, 17 de mayo de 2011
Mujeres mineras impresionaron a delegación de estudiantes de México
Las mujeres mineras, palliris y el Carnaval de Oruro impresionaron a delegación de estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana de México – de la Unidad de Xochimilco, de la Maestría de Desarrollo Rural, quienes se encuentran realizando una gira por el país explicó el director ejecutivo del Centro de Investigación y Servicio Popular (Cisep) José Luis Paniagua.
El personal del Cisep estuvo encargado de guiarles por las cooperativas que se encuentran en la capital, entre ellas 10 de Febrero, Multiactiva, Nueva San José, Jallpa Socavón y San José, donde concertaron una serie de reuniones con los dirigentes y el grupo organizado de las mujeres mineras y palliris.
Los estudiantes estuvieron fascinados con la experiencia narrada de las mujeres mineras y palliris, cómo se enfrentaron a una sociedad machista, el sacrificio que realizan para llevar un pan a sus hogares y en otros casos para concluir estudios superiores.
En esta parte se realizó un abordaje respecto al impacto de la minería en la economía del departamento, los estudiantes de la maestría, manifestaron que de todas sus visitas ésta fue la primera oportunidad en la que pudieron conocer mujeres que realizan el mismo trabajo que los varones, sin ninguna distinción.
"Esta realidad sólo se pudo apreciar en Oruro", dijeron, otro de los temas que les apasionó fue el impacto de la minería en el departamento, donde pudieron constatar que este rubro es la principal actividad.
Pero también consideraron que la minería debería trabajarse de forma responsable con la finalidad de proteger el medioambiente.
FOLKLORE
Luego se hizo una visita al Museo Antropológico "Eduardo López Rivas", desde la parte antropológica los estudiantes conocieron la cultura Chipaya y el folklore del departamento, donde los huéspedes estuvieron sumamente interesados en los orígenes del Carnaval de Oruro Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Asimismo, se realizó una exposición del impacto que tiene la Obra Maestra en la sociedad y su economía. Por otra parte los estudiantes encontraron varias similitudes culturales y rituales, como la Maya y Azteca, en comparación con las costumbres de adoración al Tío de la mina, entre otras cosas.
Valoraron los procesos de recuperación de costumbres y culturas que se están realizando, así como la reivindicación andina y originaria además del proceso de transformación que sufre en la época moderna.
El personal del Cisep estuvo encargado de guiarles por las cooperativas que se encuentran en la capital, entre ellas 10 de Febrero, Multiactiva, Nueva San José, Jallpa Socavón y San José, donde concertaron una serie de reuniones con los dirigentes y el grupo organizado de las mujeres mineras y palliris.
Los estudiantes estuvieron fascinados con la experiencia narrada de las mujeres mineras y palliris, cómo se enfrentaron a una sociedad machista, el sacrificio que realizan para llevar un pan a sus hogares y en otros casos para concluir estudios superiores.
En esta parte se realizó un abordaje respecto al impacto de la minería en la economía del departamento, los estudiantes de la maestría, manifestaron que de todas sus visitas ésta fue la primera oportunidad en la que pudieron conocer mujeres que realizan el mismo trabajo que los varones, sin ninguna distinción.
"Esta realidad sólo se pudo apreciar en Oruro", dijeron, otro de los temas que les apasionó fue el impacto de la minería en el departamento, donde pudieron constatar que este rubro es la principal actividad.
Pero también consideraron que la minería debería trabajarse de forma responsable con la finalidad de proteger el medioambiente.
FOLKLORE
Luego se hizo una visita al Museo Antropológico "Eduardo López Rivas", desde la parte antropológica los estudiantes conocieron la cultura Chipaya y el folklore del departamento, donde los huéspedes estuvieron sumamente interesados en los orígenes del Carnaval de Oruro Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Asimismo, se realizó una exposición del impacto que tiene la Obra Maestra en la sociedad y su economía. Por otra parte los estudiantes encontraron varias similitudes culturales y rituales, como la Maya y Azteca, en comparación con las costumbres de adoración al Tío de la mina, entre otras cosas.
Valoraron los procesos de recuperación de costumbres y culturas que se están realizando, así como la reivindicación andina y originaria además del proceso de transformación que sufre en la época moderna.
sábado, 30 de abril de 2011
Palliris son capacitadas y dotadas de equipo de protección personal
Clementina Rafael entrega el material de seguridad personal a una palliri
Con un acto de entrega de equipos de protección personal e industrial, ayer, se puso fin al segundo proyecto de capacitación a 72 mujeres palliris de diferentes cooperativas mineras del Departamento, por el Centro de Investigación y Servicios Populares (Cisep) y la Cooperación Técnica Belga (BTC).
Así lo hizo conocer, el director ejecutivo del Cisep, José Luis Paniagua quien sostuvo que el acto de entrega del material fue a mujeres palliris de las cooperativas 10 de Febrero, Multiactiva Corazón de Jesús, Jallpa Socavón, La Salvadora, Nueva San José, El Carmen, Cala Cala y Nueva Esperanza.
"Éste es un segundo grupo que está recibiendo este tipo de implementos personales que son parte de un proyecto de seguridad industrial en las cooperativas mineras que está financiado por la Cooperación Técnica Belga (BTC)", sostuvo Paniagua.
El Cisep, trabajó de manera coordinada con la representante de las palliris, Clementina Rafael y gestionaron mediante la BTC, el financiamiento para la segunda entrega de implementos de seguridad industrial a mujeres palliris.
Entre el material que se entregó a las mujeres mineras están 65 lámparas secas con su cargador respectivo, 72 pulmosanes de doble vía, 65 cinturones, 72 lentes de protección, 7 protectores de casco, 7 carretillas, 7 pares de guantes de trabajo por persona y 16 botiquines con implementos (2 por cooperativa).
"El objetivo de esta entrega, es mejorar sus condiciones laborales, hemos detectado que entre las compañeras, existe mucho descuido en su protección misma, pero también desconocimiento de utilizar este tipo de equipamiento y muchas de ellas por incomodidad no lo hacen, antes de esta entrega, pasamos seis talleres de capacitación y estamos concluyendo entregándoles estos elementos", acotó Paniagua.
Por su parte la representante de las palliris en la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin), Clementina Rafael, agradeció la entrega y manifestó que será de gran ayuda para el trabajo que realizan tanto en interior como en exterior mina.
Además del ejecutivo del Cisep, en el acto estuvieron presentes, el secretario general de la Fedecomin, Carlos Castro y el coordinador departamental de cooperativas de la Gobernación, Sergio Fernández.
Con un acto de entrega de equipos de protección personal e industrial, ayer, se puso fin al segundo proyecto de capacitación a 72 mujeres palliris de diferentes cooperativas mineras del Departamento, por el Centro de Investigación y Servicios Populares (Cisep) y la Cooperación Técnica Belga (BTC).
Así lo hizo conocer, el director ejecutivo del Cisep, José Luis Paniagua quien sostuvo que el acto de entrega del material fue a mujeres palliris de las cooperativas 10 de Febrero, Multiactiva Corazón de Jesús, Jallpa Socavón, La Salvadora, Nueva San José, El Carmen, Cala Cala y Nueva Esperanza.
"Éste es un segundo grupo que está recibiendo este tipo de implementos personales que son parte de un proyecto de seguridad industrial en las cooperativas mineras que está financiado por la Cooperación Técnica Belga (BTC)", sostuvo Paniagua.
El Cisep, trabajó de manera coordinada con la representante de las palliris, Clementina Rafael y gestionaron mediante la BTC, el financiamiento para la segunda entrega de implementos de seguridad industrial a mujeres palliris.
Entre el material que se entregó a las mujeres mineras están 65 lámparas secas con su cargador respectivo, 72 pulmosanes de doble vía, 65 cinturones, 72 lentes de protección, 7 protectores de casco, 7 carretillas, 7 pares de guantes de trabajo por persona y 16 botiquines con implementos (2 por cooperativa).
"El objetivo de esta entrega, es mejorar sus condiciones laborales, hemos detectado que entre las compañeras, existe mucho descuido en su protección misma, pero también desconocimiento de utilizar este tipo de equipamiento y muchas de ellas por incomodidad no lo hacen, antes de esta entrega, pasamos seis talleres de capacitación y estamos concluyendo entregándoles estos elementos", acotó Paniagua.
Por su parte la representante de las palliris en la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin), Clementina Rafael, agradeció la entrega y manifestó que será de gran ayuda para el trabajo que realizan tanto en interior como en exterior mina.
Además del ejecutivo del Cisep, en el acto estuvieron presentes, el secretario general de la Fedecomin, Carlos Castro y el coordinador departamental de cooperativas de la Gobernación, Sergio Fernández.
jueves, 20 de enero de 2011
Mujeres trabajan a la par de hombres en muchas minas de Bolivia
Los caminos oscuros que conducen a la difícil extracción de los minerales en el interior de una mina ya no son recorridos exclusivamente por hombres: Diariamente, decenas de mujeres buscan ganarse el respeto de sus compañeros realizando a la par sus obligaciones.
“Nosotras podemos hacer las mismas cosas, sin quejarnos. Sé que las condiciones en una mina no son las mejores pero es un trabajo como cualquier otro, al que te acostumbras, aprendes y en un futuro incluso te vuelves más experta“, dijo a la AP Gabriela Urquidi mientras se abría paso por pasadizos estrechos para llegar a su lugar de trabajo en la Mina San José, en Oruro.
En esta mina se realiza un trabajo a pequeña escala de plata cuyo precio está pasando los 23 dólares por onza troy, por mineros que se asocian y forman cooperativas independientes. Para llegar a la veta de plata que recién encontró la cuadrilla o grupo de Urquidi, hay que pasar por suelos inestables hasta llegar unos 200 metros bajo tierra.
Antes de empezar la jornada los mineros saludan y comparten con el “Tío“ (el diablo) que está dentro de la mina, hecho en base de barro, al que le dan a fumar cigarrillos y le invitan coca y alcohol para continuar con una costumbre netamente minera a nivel nacional que data desde tiempo de la Colonia.
La hoja de coca —considerada planta sagrada y usada con fines medicinales— es fundamental para aguantar el trabajo pesado. Urquidi comentó que les ayuda incluso a sentir menos el fuerte olor de arsénico en el interior. La hoja coca es la materia prima de la cocaína.
Sus brazos fuertes y su carácter ameno caracterizan a Urquidi, de 43 años, que viste pantalones deportivos y un jersey negro visiblemente desgastados por el contacto cotidiano con el mineral. Usa también una máscara para evitar respirar el polvo mientras perfora manualmente la veta de plata que ilumina con la lámpara de su casco.
Tiene como acompañantes a los hermanos Emilio Canazas, de 52 años y Félix de 49, del mismo sector minero cooperativista. “Ella es una de nosotros, ha aprendido bien. Tiene los mismos derechos y obligaciones“, expresó Félix.
Urquidi contó que cuando empezó muchos se burlaban. “Poco a poco me he ganado su respeto, yo también realizo perforaciones con la máquina. Es mejor que hacerlo manualmente“, explicó la minera.
Añadió que trabaja en el interior de la mina por necesidad. Es madre de tres mujeres y un varón. La mayor estudia para ser abogada, cuenta con orgullo.
Las ganancias varían de 200 bolivianos (28 dólares) a 400 (35) por 50 kilos ya que la plata que extraen es de baja pureza. Por semana se puede lograr juntar unos 100 kilos, los cuales son vendidos directamente a empresarios chinos.
La mina San José es explotada por cinco cooperativas que aglutinan a unos 1.000 mineros, incluidas más de 100 mujeres que extraen plata y un poco de estaño y plomo.
Al otro lado de esta mina trabajan siete mineras, varias de la cuales pasan los 50 años. Su líder, María del Pilar Pérez, trabaja a unos 340 metros bajo tierra.
Las siete llevan trabajando entre ocho y nueve años. Acostumbran a encontrarse en el lugar de descanso para acullicar (mascar) coca y beber un poco de agua, mientras charlan y hacen bromas.
Todas coincidieron en que después de separarse de sus esposos no les quedó otra opción. Una vez que consiguen 50 kilos de mineral lo almacenan en unas bolsas de yute llamadas “qepirinas“, lo cargan en sus espaldas y lo llevan fuera de la mina para venderlo.
Entre la charla de descanso, comentaron sobre el accidente en la mina del mismo nombre pero en el vecino país de Chile en el que el boliviano Carlos Mamani y 32 de sus compañeros chilenos quedaron atrapados por 69 días. María señaló que los mineros saben a los peligros que se arriesgan.
“Hemos visto lo famoso que es (Mamani), pero si acá pasa algún accidente nadie nos da un trabajo y nos regala una casa. Es más, ni se enteran“, manifestó, aludiendo a un ofrecimiento que le hizo el presidente Evo Morales a Mamani.
El viceministro de Cooperativas Mineras, Issac Meneses, señaló que en Bolivia existen unas 5.000 mujeres que trabajan en la minería a pequeña escala y que unas 1.000 ingresan al interior de la mina.
Juana Negrety, dirigente en la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, indicó que son unas 800 mineras que ingresan a trabajar al interior de la mina y las demás realizan diferentes labores que incluye a las “palliris“, término derivado del vocablo quechua “pallar“ que significa escoger entre los desechos fuera del yacimiento.
A nivel nacional, las mujeres mineras tienen de 45 años para adelante y en su mayoría fueron abandonadas por sus esposos o quedaron viudas. Se estima que cada trabajadora tiene al menos tres hijos. En el sector minero estatal está regulado que las mujeres no pueden ingresar al interior de la mina.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de “los 11,5 a 13 millones de mineros en pequeña escala que hay en el mundo, las mujeres podrían representar de 3,5 a 4 millones. Muchas de ellas con trabajo a tiempo parcial. Otras 1,5 a 2 millones podrían participar indirectamente en esta actividad“.
La OIT explicó que la participación de la mujer es mayor en la minería a pequeña escala. En América del Sur los países que cuentan con el subgénero minero son: Chile, Colombia, Perú, Brasil, Venezuela y Bolivia.
La subida de los precios de los minerales está demandando cada vez más mano laboral, así que varias mujeres se vuelcan a esa actividad y comienzan a trabajar como palliris.
Terra.com.
Portal Minero
“Nosotras podemos hacer las mismas cosas, sin quejarnos. Sé que las condiciones en una mina no son las mejores pero es un trabajo como cualquier otro, al que te acostumbras, aprendes y en un futuro incluso te vuelves más experta“, dijo a la AP Gabriela Urquidi mientras se abría paso por pasadizos estrechos para llegar a su lugar de trabajo en la Mina San José, en Oruro.
En esta mina se realiza un trabajo a pequeña escala de plata cuyo precio está pasando los 23 dólares por onza troy, por mineros que se asocian y forman cooperativas independientes. Para llegar a la veta de plata que recién encontró la cuadrilla o grupo de Urquidi, hay que pasar por suelos inestables hasta llegar unos 200 metros bajo tierra.
Antes de empezar la jornada los mineros saludan y comparten con el “Tío“ (el diablo) que está dentro de la mina, hecho en base de barro, al que le dan a fumar cigarrillos y le invitan coca y alcohol para continuar con una costumbre netamente minera a nivel nacional que data desde tiempo de la Colonia.
La hoja de coca —considerada planta sagrada y usada con fines medicinales— es fundamental para aguantar el trabajo pesado. Urquidi comentó que les ayuda incluso a sentir menos el fuerte olor de arsénico en el interior. La hoja coca es la materia prima de la cocaína.
Sus brazos fuertes y su carácter ameno caracterizan a Urquidi, de 43 años, que viste pantalones deportivos y un jersey negro visiblemente desgastados por el contacto cotidiano con el mineral. Usa también una máscara para evitar respirar el polvo mientras perfora manualmente la veta de plata que ilumina con la lámpara de su casco.
Tiene como acompañantes a los hermanos Emilio Canazas, de 52 años y Félix de 49, del mismo sector minero cooperativista. “Ella es una de nosotros, ha aprendido bien. Tiene los mismos derechos y obligaciones“, expresó Félix.
Urquidi contó que cuando empezó muchos se burlaban. “Poco a poco me he ganado su respeto, yo también realizo perforaciones con la máquina. Es mejor que hacerlo manualmente“, explicó la minera.
Añadió que trabaja en el interior de la mina por necesidad. Es madre de tres mujeres y un varón. La mayor estudia para ser abogada, cuenta con orgullo.
Las ganancias varían de 200 bolivianos (28 dólares) a 400 (35) por 50 kilos ya que la plata que extraen es de baja pureza. Por semana se puede lograr juntar unos 100 kilos, los cuales son vendidos directamente a empresarios chinos.
La mina San José es explotada por cinco cooperativas que aglutinan a unos 1.000 mineros, incluidas más de 100 mujeres que extraen plata y un poco de estaño y plomo.
Al otro lado de esta mina trabajan siete mineras, varias de la cuales pasan los 50 años. Su líder, María del Pilar Pérez, trabaja a unos 340 metros bajo tierra.
Las siete llevan trabajando entre ocho y nueve años. Acostumbran a encontrarse en el lugar de descanso para acullicar (mascar) coca y beber un poco de agua, mientras charlan y hacen bromas.
Todas coincidieron en que después de separarse de sus esposos no les quedó otra opción. Una vez que consiguen 50 kilos de mineral lo almacenan en unas bolsas de yute llamadas “qepirinas“, lo cargan en sus espaldas y lo llevan fuera de la mina para venderlo.
Entre la charla de descanso, comentaron sobre el accidente en la mina del mismo nombre pero en el vecino país de Chile en el que el boliviano Carlos Mamani y 32 de sus compañeros chilenos quedaron atrapados por 69 días. María señaló que los mineros saben a los peligros que se arriesgan.
“Hemos visto lo famoso que es (Mamani), pero si acá pasa algún accidente nadie nos da un trabajo y nos regala una casa. Es más, ni se enteran“, manifestó, aludiendo a un ofrecimiento que le hizo el presidente Evo Morales a Mamani.
El viceministro de Cooperativas Mineras, Issac Meneses, señaló que en Bolivia existen unas 5.000 mujeres que trabajan en la minería a pequeña escala y que unas 1.000 ingresan al interior de la mina.
Juana Negrety, dirigente en la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, indicó que son unas 800 mineras que ingresan a trabajar al interior de la mina y las demás realizan diferentes labores que incluye a las “palliris“, término derivado del vocablo quechua “pallar“ que significa escoger entre los desechos fuera del yacimiento.
A nivel nacional, las mujeres mineras tienen de 45 años para adelante y en su mayoría fueron abandonadas por sus esposos o quedaron viudas. Se estima que cada trabajadora tiene al menos tres hijos. En el sector minero estatal está regulado que las mujeres no pueden ingresar al interior de la mina.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de “los 11,5 a 13 millones de mineros en pequeña escala que hay en el mundo, las mujeres podrían representar de 3,5 a 4 millones. Muchas de ellas con trabajo a tiempo parcial. Otras 1,5 a 2 millones podrían participar indirectamente en esta actividad“.
La OIT explicó que la participación de la mujer es mayor en la minería a pequeña escala. En América del Sur los países que cuentan con el subgénero minero son: Chile, Colombia, Perú, Brasil, Venezuela y Bolivia.
La subida de los precios de los minerales está demandando cada vez más mano laboral, así que varias mujeres se vuelcan a esa actividad y comienzan a trabajar como palliris.
Terra.com.
Portal Minero
viernes, 19 de noviembre de 2010
Continúa en crecimiento trabajo de mujeres mineras en interior mina
Mujeres mineras recibieron cascos de protección para cumplir su trabajo
El trabajo de las mujeres mineras en interior mina continúa en crecimiento, afirmó ayer el director del Centro de Investigación y Servicio Popular (Cisep) José Luis Paniagua, respecto a la labor antes desarrollada por las “palliris” en los desmontes de los distritos mineros.
“La mayoría de las mujeres mineras son de interior mina, principalmente aquí en el centro minero San José, son compañeras que trabajan y tienen actividad exactamente idéntica a cualquier varón”, afirmó.
Aunque todavía no se cuenta con datos numéricos Paniagua sostuvo que en el departamento son más de 200 mujeres que se dedican a la actividad extractiva en varios centros mineros a cargo de las cooperativas mineras, pero aún se mantiene el trabajo de las palliris, que muelen manualmente con combo las cargas de minerales.
Ayer, el Cisep procedió a la entrega de equipos de protección personal como botas de agua y cascos de fibra de carbón (Guardatojos), al menos 80 mujeres de 6 cooperativas mineras para su trabajo en los yacimientos, siendo una primera parte de la donación de implementos de seguridad con financiamiento de la Cooperación Técnica Belga.
La delegada socia Palliri de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de Oruro, Clementina Rafael Zenteno, explicó que la ayuda beneficia a los sectores mineros, pero en el último tiempo el trabajo de las palliris se dificulta porque los desmontes tienen poco mineral para su recuperación.
Comentó, que el trabajo en las minas es duro y muchas veces las mujeres no cuentan con los implementos necesarios para trabajar en interior de los yacimientos, inclusive usan bolsas de nylon para protegerse las piernas, pero ahora con las botas de goma el trabajo será más seguro.
Paniagua, sostuvo que de acuerdo a datos, si bien las mujeres trabajan en interior mina, pasan por la dificultad de explotar los parajes menos productivos y muchas veces su ganancia es cuestión de suerte.
Anticipó, que el Cisep prepara la entrega de otro paquete de implementos de seguridad, como los pulmosanes para evitar los gases tóxicos en interior mina y prevenir el mal de mina, guantes y overoles. También se prevé un curso de seguridad industrial entre la institución conjuntamente con la Gobernación.
Las socias mineras de las cooperativas de Cala Cala, Multiactiva, La Salvadora, Nueva San José, el Carmen, Nueva Esperanza, 10 de Febrero y San José “Jallpa” Socavón, fueron las que recibieron el aporte belga.
El Cisep, viene apoyando a las cooperativas mineras desde hace 15 años, focalizando trabajos de impacto minero.
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