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martes, 26 de febrero de 2013

Minería simbiosis de paganismo y devoción

La lucha del bien contra el mal, la devoción de los mineros hacia su Reina y Patrona la Virgen del Socavón, su sacrificio y su entrega total traducida en su baile que justamente reúne a un conjunto de disfrazados de diablos, con su jerarquía compuesta por Satanás, Lucifer, las diablesas y delante de esa corte infernal el Ángel del bien, dispuesto a reducir a los maléficos demonios que emergen de las profundidades de la tierra, aprovechando la celebración del Carnaval mostrando lo simbiótico del paganismo y devoción..

Los mineros son los primeros devotos de la Virgen morena en función a esa entrega de sentimientos, con fe y espiritualidad plena nació en Oruro la tradicional danza de los diablos y con el correr del tiempo otras formas de expresión de tradiciones y costumbres dieron forma a la variedad de conjuntos folklóricos, como los morenos y los incas entre los más antiguos, los llameros y los tobas, después una renovación de grupos incluyendo a los "mineritos" o los doctorcitos satirizando a los leguleyos, los negritos de la saya, o los danzantes con pesadas espuelas del pujllay, luego las danzas del conceptuado neo folklore, como los caporales, tinkus, suri-sicuris y otros grupos de danzas estilizadas, que agregaron colorido y mucho movimiento al carnaval más variado del continente, el Carnaval de Oruro.

Lo importante es que fuera de esa devoción de todos los danzarines de manera general, los trabajadores mineros en forma particular adoran lo que se conoce como el "Tío de la mina" y que es ni más ni menos que la representación del diablo, sentado en su trono, ubicado en un estratégico lugar a la entrada de cualquier mina, donde los mineros se reúnen "obligadamente" para adorar a esa figura a la que piden buena suerte para encontrar una buena veta (filón de mineral) y el cuidado de su vida. Los mineros adoran al "Tío" y lo hacen fumando cigarros, acullicando (masticando) coca, bebiendo sorbos de vino o alcohol, ritual que se cumple antes de empezar la tarea en la mina.

Hay otro personaje en la leyenda de la mina, es la del Chiru Chiru el devoto que habitaba en el interior de una bocamina, donde precisamente apareció el tapial con la imagen de la Virgen del Socavón, reconocida así por haber sido descubierta en un socavón de la rica mina orureña. Transcurrido el tiempo la imagen de la Virgen ha estado siempre en el altar mayor de su templo, la imagen ha sido restaurada por especialistas y es venerada ahora en lo que se denomina el Santuario de la Virgen del Socavón a cuyos pies se postran todos los danzantes, empezando por los mineros diablos y todo el resto de miles de danzantes que cumplen su sacrificio devocional el Sábado de Peregrinación, dedicado exclusivamente a rendir pleitesía a la Virgen sin reconocer ninguna otra deidad. En Oruro se establece que no hay ninguna reina del Carnaval, la única Reina es la Virgen del Socavón.

Es la simbiosis de paganismo y devoción religiosa, hoy (viernes) los mineros "challan" al Tio de la Mina y este Sábado de Peregrinación adorarán con su danza y sacrificio a su Reina, La Virgen del Socavón.

Bienvenidos al Carnaval de la alta tierra minera de Oruro.

El Editor

domingo, 9 de septiembre de 2012

Conversación con el Tío de la Mina

Creo en el destino. Y por esas cosas del destino, fui a vivir en el norte de Potosí en mi juventud. Fue una especie de exilio voluntario...

Existen muchos tipos de exilio; como el exilio político, por ejemplo, que lo sufren los dirigentes sindicales por su capacidad de mover un amplio sector de la población, con ideas que representan un gran peligro para el gobierno de turno; pero, después que las cosas se calman los exiliados políticos vuelven a su lugar, o sea, al añorado suelo patrio.

También existe el pseudo exilio político, al que se acogen los políticos corruptos o empresarios que tienen cuentas pendientes con el Estado, con el fin de encubrir sus actos delictivos y fraudulentos. Cuando cambia el gobierno, si el nuevo gobierno es de los suyos, ellos vuelven para seguir enriqueciéndose. En caso, no fuera oportuno, permanecen en el país que les acogió, ya que da igual ser rico en cualquier parte.

Entre otros, se encuentra el famoso exilio dorado, que es el exilio que buscan muchos sujetos oriundos de los países emergentes, que no tienen mayores perspectivas en sus vidas, entonces debandan de su patria en busca de días mejores en un país rico; bajo el pretexto de ser perseguidos políticos; estos sujetos ya no se interesan en volver a radicar en su tierra, pero, eventualmente suelen visitarla para presumir que viven a fuera, pues, para esos exiliados, radicar en el exterior es la mejor carta de presentación.

Por mí parte me acogí al exilio voluntario, salí de un país con mejores condiciones al país que me acogió, y a condiciones de vida inferiores a las condiciones que tenía en mi país. No regresé a mi suelo patrio, pero, el ser extranjera fuera de mi patria, no es mi carta de presentación; más bien es una circunstancia que sirve para que yo me sienta y me perciban como más nacional que muchos nacionales, por haber elegido con el corazón la nueva patria.

Esa pequeña digresión viene a que en mis años jóvenes fui a radicar al norte de Potosí, en una especie de exilio voluntario; fui a vivir en el famoso centro minero Siglo XX-Catavi. Allá donde el invierno ladra en las calles casi todo el año. Allá donde el cuerpo humano tiene que soportar una altitud de más de tres mil quinientos metros en la calle; pero, cuando un trabajador minero tiene su paraje muy abajo en el subsuelo, el sujeto tiene que descender al infierno y trabajar en calzoncillos por el sofocante calor insoportable.

Llegué a las minas, después del Decreto 21060. Llegué cuando los mineros de Comibol ya se habían ido. Llegué cuando terminó la fantasía de vivir en un campamento minero con todo subsidiado. Llegué cuando la Marcha por la Vida, había asustado de muerte al gobierno y marcado un hito en la historia nacional. Llegué cuando las cooperativas mineras se habían instalado. Llegué cuando unos pocos mineros se negaban a retirarse de Comibol. Llegué cuando los mineros eran nuevos. Llegué cuando muchos exmineros de Comibol fracasaron en la ciudad y regresaron a Siglo XX- Catavi para intentar de nuevo, como cooperativistas mineros.

Fue muy interesante participar de la vida del país en un momento tan crucial. Un momento de tantos cambios. Un momento de tanta lucha.

Los exmineros de Comibol, abandonaron los centros mineros en una fiebre citadina, llevando sus muebles y demás pertenencias, su prole y la famosa indemnización del tres por uno, que creían era suficiente para ser ricos en un centro urbano.

La burocracia gubernamental tardó, si mal no recuerdo, dos años para conformar las cooperativas mineras, con la intención de que los mineros retirados se relocalicen. Pero, por muchos factores, en el intrincado de la administración pública, las cosas se escaparon de la lógica esperada. Los ex mineros de Comibol, en vez de ir a conformar las cooperativas mineras, se quedaron a engrosar el caos socio económico de los centros urbanos capital de departamentos. Los campesinos surgieron en escena y fueron rumbo a las minas.

En aquel momento histórico, tan importante en la vida nacional, los campesinos en busca de ascensión social, abandonaron el campo y fueron, apenas, con su fuerza de trabajo y sus hijos a poblar los campamentos mineros abandonados y a conformar las cooperativas mineras. En su imaginario, era de mayor status social ser minero que ser campesino.

Las ciudades capitales de departamento, sufrieron una explosión demográfica para la cual no estaban preparadas; ya que carecían de planificación, infraestructura y recursos financieros y económicos para asimilar la ola humana que llegaba.

El campo, se vació. Los cooperativistas nacieron sin conocimiento previo de lo que era el cooperativismo y de lo que era la minería.

Yo presencié estos fenómenos sociales. Yo puedo testificar sobre todo lo que vi, aprendí, viví y compartí con la gente en Llallagua, Uncia, Miraflores, Siglo XX, Cancañiri y Catavi.

Por mucho tiempo negué ciertos recuerdos, de aquellos años de intenso aprendizado, quizás, porqué podían pasar el límite entre la cordura y la locura. Tengo muchas cosas en el enmarañado de mi mente, pero no soy obsesiva. De modo que hoy, tan distante de todo; madurecida por la gama de experiencias; envejecida por el paso de mi vida por el tiempo; decidí contar una conversación importante que tuve en aquellos años, nada más que con el Tío de la Mina.

Yo vivía en Catavi, en la casa Tipo-F número 12. En la vera del pórtico de la casa había un hermoso sauce llorón, que farfullaba con el viento de agosto.

Una noche, por el viento fuerte, se cortó la luz. Me senté en la sala que tenía una ventana de vidrio en la pared lateral y vidrios en la mitad de la puerta de ingreso.

La luz de la luna me permitía ver sombras a través de los vidrios. Estuve distraída, absorta en mis pensamientos, cuando sentí que una mirada desde la puerta, pesaba sobre mí. Estremecí, pero, miré fijamente hacia la puerta. Había una sombra. No muy alta. Ni muy corpulenta. Sin moverme pregunté:

-¿Quien está ahí? –tardó un instante, que más parecía una eternidad, en contestarme. Tenía una voz suave y agradable y contestó:

-Vengo en son de paz. Vivo al frente. ¿Puedo pasar? – pensé que sea lo que Dios quiere.

No tuve tiempo de contestar nada y la sombra pasó por la puerta cerrada. Ya estaba adentro de la sala antes de que yo pudiera pronunciar palabra. El miedo corrió por mis venas. Temblé desde el tuétano hasta el alma. Enmudecida pensé, en quien podría pasar por la puerta cerrada, tenía que tratarse de algo sobrenatural. En aquél momento, pensé en Dios, en mí, en él que había traspasado la puerta, en Dios otra vez…

De pronto recuperé el aire y sentí que mí alma regresaba al cuerpo. Repetí en mí mente que estaba todo bien… Entonces escuche la voz suave y agradable decirme:

- Sí. Está todo bien. Vengo en intención de paz y prosperidad.

Era extraño que estuviera allí hablando de paz, pero había traspasado la puerta cerrada. Para mí él era un misterio. El misterio suele robar la paz, porque el misterio está poblado de preguntas y supuestas respuestas. El misterio inquieta. Además, el misterio tiene tiempo y nosotros, por el contrario, tenemos prisa.

Es complicado eso de ser humanos. Somos un cúmulo de preguntas. Tenemos miedo y vergüenza de dar respuestas, no expresamos todas las preguntas, entonces nos transformamos en un gran silencio o en un cúmulo de preguntas y respuestas no pronunciadas. Construimos otro mundo en nuestro interior y vivimos y morimos con nuestro otro yo bajo nuestra superficie.

- ¿Qué quieres preguntarme? No tengas miedo.

Dijo eso interrumpiendo mi silencio. Interrumpiendo su silencio, también. Su voz calmada me agradaba. Lo que no me gustaba es que me hubiese sorprendido. Desde niña, no me gustan las sorpresas.

- Definitivamente no eres ningún vecino del frente. ¿Dónde vives?

- Justo al frente detrás de la fila de casas geminadas. En el cerro que vislumbras desde tu puerta.

-No hay casas en el cerro, estoy muy segura.

- No todo que existe se ve en la superficie. Tu misma ocultas otro mundo debajo de tu mente. Todos tenemos mundos subterráneos en nuestro interior. La tierra y los cerros también los tienen. Por adentro los cerros son muy distintos y mismo los que adentran no perciben todo lo que hay.

- ¿Me estás diciendo que vives en el interior de la montaña? ¡Yo creo en Dios!

- Yo soy una especie de Dios.

-¿Qué especie?

-Él que ya estaba ahí antes de la colonia. Él que no fue del todo comprendido por los pueblos originarios y menos aún por los colonizadores.

-Pero, dicen que eres el día…

-No pronuncies eso. No es así. Son representaciones, fruto de la amalgama cultural que ocurrió en éste lugar. Eran las experiencias de los que vivían aquí, mezcladas con la interpretación maliciosa de los que llegaron.

-¿Pero, la imagen que hay en el interior mina?

- Es la representación del miedo de quienes la crearon. El miedo a entrar en las entrañas de la tierra y tal vez no salir. Tantos miedos acumulados en cada hombre… El miedo es la expresión más autentica del alma humana.

-¿Me dices que no eres tú, que la imagen es la representación del miedo de quienes la crearon y la llaman con tu nombre?

-De cualquier modo, no está hecho a mi imagen o semejanza. Cada uno cree en lo que necesita creer. Y materializa la fuente de su creencia, según los sentimientos más fuertes que se apoderan de su espíritu o de su mente. El mundo en que ustedes viven está lleno de simbolismo e imaginación. Es el anhelo, de los que entran a trabajar en las entrañas de la montaña, de reflejar un mundo totalmente ignoto.

- Por eso hablas de miedo. ¿Pero los mineros te rinden culto y pleitesía?

- Por lo mismo. Son las costumbres superando la razón. Es el dualismo que acompaña al ser humano; el dualismo que separa lo visible de lo invisible; el dualismo que crea los mitos ante la falta de entendimiento de ciertos fenómenos naturales. Es el dualismo humano que necesita concretizar lo abstracto para poder entenderlo. Es el hombre en acción en el mundo.

-¿Pero, recibes ofrendas de sangre?

-Cada uno da lo que tiene. Yo no pido nada. ¿El Dios en que tú crees te pide algo?

-¡No!

-¿Entonces? ¿Logras entender que soy un ser de paz y prosperidad?

-Lógico. ¿Pero, qué pasó?

-Unos empezaron a realizar ofrendas cíclicamente y los que vinieron después lo hicieron a diario. Hay otros que ofrecen hojas de coca cada vez que pasan por la imagen que construyeron para representarme. Es muy humano, es la manera de depositar sus temores y esperanzas en otras manos en el intento de lograr sus objetivos inmediatos, sin ser totalmente responsables por aquellas cosas que no ocurren como esperaban.

-¿Y las cosas que cuentan de ti y de la mina?

-Son la expresión rica en simbolismo e imaginación de un ser ontológico generado en un mundo empírico impregnado de ambivalencia. Son cuentos. Son la expresión de sentimientos muy internos saliendo a la superficie como si ocurrieran afuera. Es el luzco fusco de la mente humana.

-Pero, los mineros cuentan que cuando no te ofrecen nada, ellos mueren, se accidentan o mínimamente desaparece la veta.

-Ellos trabajan en condiciones lamentables, donde sus vidas están constantemente expuestas a grandes riesgos; entonces atribuyen sus infortunios a esa imagen, que piensan que me representa, y a la falta de ofrenda o seriedad en hacerla. ¿Entiendes que yo no inventé el diezmo?

-Empiezo a entender muchas cosas…

-La imaginación está muy unida al desconocido y ella invoca constantemente la posibilidad del bien y del mal; dependiendo de las costumbres de cada individuo, la imaginación libera una fuerza más intensa en la extraordinaria unidad de la vida y la experiencia.

Dijo eso y estuvimos en silencio por un breve momento. Yo pensé que debería invitarlo a sentarse. También pensé en cómo debía referirme a él. Instantáneamente vino la respuesta de parte de él:

-Llámame Tío de la Mina. No deseo sentarme, estoy muy cómodo; además, estoy de salida; ¿si me permites volveré en otra ocasión?

-Ciertamente que me gustaría conversar mucho más. Si puedes regresar, para mí será un honor Tío de la Mina.

En un movimiento de retro, él salió de espaldas por la puerta cerrada. El día que regresó, atravesando la puerta cerrada otra vez, había electricidad. Pero fue otra conversación. En verdad, fueron muchas conversaciones, todas muy esclarecedoras por cierto. Además, una más interesante que la otra…

miércoles, 1 de agosto de 2012

Mineros inician agosto con ritos pidiendo suerte al "Tío de la mina"

Los mineros en todos los sectores de Bolivia, según tradiciones y costumbres, desde hoy a las cero horas, realizan ritos dedicados a la Pachamama (madre tierra), y al "Tío de la mina" (deidad minera), pidiéndoles les brinden suerte en sus actividades.

El director de Cooperativas Mineras del Gobierno Autónomo Departamental de Oruro (Gador), Eduardo Berdeja explicó que hoy es un día bastante especial para los mineros, en el que ofrendan mesas y el sacrificio de un animal, ya sea una llama, toro o cordero, esto en las minas tanto privadas, como estatales, cooperativizadas, y demás.

"Entran a ch’allar y compartir con el Tío, se riegan con la sangre del animal sacrificado las herramientas y equipos, se pide que la Pachamama acompañe en todo este año, para que no hayan desgracias ni accidentes, también piden vetas mejores, mejor producción, una buena comercialización, que las cotizaciones internacionales no bajen", señaló la autoridad que es minero cooperativista.

También se realiza este rito a las 12:00 horas de hoy, y en la mina San José, donde estará presente el gobernador, Santos Tito Veliz, para compartir con los socios de la Cooperativa Minera Nueva San José.

Asimismo el ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) de Oruro, Germán Chaparro que es parte del sector minero, explicó que son dos fechas importantes para los mineros, cuando realizan este tipo de actividades culturales, una el viernes de Challa antes del Carnaval, y la otra fecha es precisamente entre el 31 de julio y el 1 de agosto.

Chaparro indicó que en la mina Bolívar, de donde procede, la challa comienza el 31 de julio, y a las 24:00 es cuando se ofrenda el sacrificio de un toro.

"Primero se alcanza con el corazón, luego con la sangre y al día siguiente se alcanza los huesos quemándolos en el carbón. Y este es el inicio del festejo de la fiestas patrias y concluye el 8 de agosto con una celebración", indicó el dirigente minero.

jueves, 5 de marzo de 2009

El tío de las minas



En la víspera de otra Peregrinación de miles de danzarines devotos de la Virgen del Socavón patrona de los mineros, milagrosa en la respuesta al pedido de sus fieles, se cumple la faceta más interesante de una siombisis de fe cristiana en la “Mamita del Socavón” que los mineros adoran y respetan, pero también en una figura pagana que es el “tío de la mina” al que hacen ofrendas antes de empezar su tarea cotidiana.

El “tío” es el resultado de un laborioso trabajo manual de los propios mineros que no escatiman esfuerzo –por turnos- para tener una figura de rasgos diabólicos con cuernos y todo, pero con otros elementos que demuestran la virilidad y fuerza, elementos necesarios para cumplir las duras tareas a que obliga la extracción de minerales en la profundidad de oscuros socavones.

Coca, cigarrillos, alcohol, serpentinas y mixtura algunas monedas y la creencia en la ayuda del “Tío” para encontrar la veta de mineral y que continuar cuanto más se pueda en su explotación, configura la obligada antesala de los mineros antes de comenzar su trabajo diario.

Con el mismo respeto, pero con acendrada devoción a la Virgen del Socavón, fueron los mineros que dieron forma a la Peregrinación en honor de su Patrona con un largo recorrido por muchas cuadras, danzando inicialmente al son de la diablada y con el correr del tiempo con otras formas de expresión folklórica, pero en todo caso para terminar postrados ante la imagen de su protectora y guía, a la que dedican todo su sacrificio físico y material.

Este hecho sincrético es motivo de grandes estudios y de profundas investigaciones por sus raíces particulares que sólo se dan en Oruro, la ciudad en la que se desarrolla el Carnaval más fabuloso del mundo, único en su exclusiva sincronización de dos elementos que siendo diferentes coinciden con total plenitud en la voluntad devocional de bailar por y para la Virgen, rogando el milagro de satisfacer expectativas de salud, trabajo, amor y seguridad para vivir armoniosamente con su bendición.

Y las cosas se dan, es la respuesta a la fe, devoción y constancia, es mucho más que la banalidad de cualquier otro carnaval.

Quien quiera que venga a Oruro acude primero a saludar a la Virgen del Socavón cuyo templo se encuentra al oeste de la ciudad, lugar donde también está el Museo Minero y allí se puede conocer al tío de la mina.

sábado, 5 de enero de 2008

Mineros de San José piden al Tío de la mina protección y nuevas vetas


Los trabajadores mineros del departamento y en especial de la mina San José realizaron ayer la costumbre de entregar una mesa blanca al Tío de la mina, pidiéndole que les cuide en su labor cotidiana y nuevas vetas de plata.

Los socios de la Cooperativa Minera Multiactiva Corazón de Jesús de la mina San José, junto a otros trabajadores del subsuelo de otras cooperativas mineras de la zona realizaron ayer ese ritual en el interior y exterior de la mina.

“El primer viernes del año, para nosotros es muy importante, porque la costumbre de los mineros es challar (rociar con alcohol y coca) todos los primeros viernes de cada mes, y en este caso el primer viernes del 2008 lo hacemos con mucha más creencia para pedirle nuevas vetas de minerales”, afirmó Ramiro Helguero, presidente de esa cooperativa minera.

El “Tío de la mina” es una deidad andina en la que creen los trabajadores que explotan los yacimientos mineros, de acuerdo a su creencia es quien les protege, pero también les da abundancia de minerales en cada uno de los niveles y parajes (áreas de trabajo) del interior de la mina.

Explicó que ayer 4 de enero de 2008 fue el primer viernes del 2008, en el que le entregan la mesa blanca al Tío de la mina en muestra de agradecimiento por todo lo recibido, pero también como un pedido para que sigan explotando el yacimiento minero con seguridad y bajo la protección del Tío. El ritual comenzó a las 12:00 horas, con el tradicional pijcheo (masticado) de la coca, el cigarro y algún licor para acompañar la tradición, luego de varios minutos los cooperativistas mineros ponen la mesa blanca sobre la brasa preparada y challan con cerveza y alcohol. “Esta mesa dulce tiene mucha significación para nosotros, porque es una muestra del agradecimiento que tenemos al Tío de la mina, pero principalmente porque es el primer viernes del año, tenemos que comenzar bien la nueva gestión, es por eso que le pedimos al Tío que nos cuide y nos de vetas para explotar”, aseveró.

Explicó que la entrega de la mesa dulce o la mesa blanca, como es conocida, se realizó en 7 sectores de la Cooperativa Minera Multiactiva, pero los cooperativistas mineros realizaron sus propias entregas en sus parajes o junto a la imagen del Tío de la mina que se encuentra en los diferentes niveles.

El dirigente minero manifestó que con ese ritual o tradición, los cooperativistas mineros demuestran su fe y esperanza por tener días mejores durante el año que comienza y evitar cualquier accidente de trabajo.

“Esta es una práctica en todas las minas del sistema cooperativista, porque este viernes es importante, porque si no le damos al Tío de la mina este viernes y esperamos la challa de Carnaval estaríamos haciendo a un lado algo que espera todos los meses el Tío, pero en especial el primer viernes del año”, afirmó.

La tradición se alargó hasta las horas de la noche de ayer, con algunas bebidas alcohólicas y el pijcheo de coca, además se escucharon la explosión de dinamitas; otra de las características es que hoy sábado ningún cooperativista minero ingresa a trabajar a la mina.