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lunes, 13 de abril de 2009

Propiedad privada, seguridad jurídica

Como se observe el tema, no hay respeto a la propiedad privada si no existe la suficiente seguridad jurídica y si esta última no funciona, la propiedad privada es objeto de avasallamientos, ocupaciones indebidas, ultraje a personas, deterioro de bienes y posicionamiento indebido, bajo el amparo de ciertas normas que se quieren aprovechar para “justifica” lo que ni siquiera el Gobierno admite como legales.
Varios casos se han presentado en este tema de alterar propiedades privadas so pretexto de “castigar” o aplicar “justicia comunitaria” a opositores a la línea oficial del Gobierno que sufren las contingencias de la “ira comunitaria” que arrasa con todo lo que encuentra a su paso, sin que exista una oportuna intervención de las fuerzas del orden para evitar desmanes y en algunos casos poniendo en riesgo la vida de personas, sobrepasando de tal modo las leyes y los derechos vigentes que amparan la propiedad privada y el derecho a la vida de todos los ciudadanos.
Más allá de los casos que se producen con alarmante frecuencia y que trascienden fuera de nuestra fronteras, hay otros tantos que simplemente se ventilan en estrados judiciales departamentales, algunos que por el tiempo de su trámite y las contingencias de cada caso pasaron a los tribunales mayores en Sucre, la mayoría de otros hechos se minimizan con algunos argumentos políticos desfigurando el sentido de gravedad que tienen los avasallamientos a propiedades mineras.
A propósito del tema y a raíz de la inseguridad jurídica la imagen de Bolivia en el exterior ha sufrido un profundo “bajón” como refirieron algunos políticos, al lamentar coincidentemente con empresarios, que las inversiones han disminuido debido a las condiciones poco aceptables para incorporar capitales a los sistemas productivos del país, especialmente en el rubro de la minería e inclusive de los hidrocarburos. En buen cantar, la falta de inversiones en los principales rubros de exportaciones como la minería y el gas, en el caso nuestro, significa un factor limitante en la diversificación de otras actividades con la creación de fuentes de empleo y a través de actividades seguras, la creación de riqueza para el Estado y para sus habitantes.
No hay argumentos válidos para justificar los atropellos, entendiendo que la propia Constitución Política del Estado (la nueva comunitaria), reconoce el derecho de las personas a la vida y a la propiedad privada, por tanto deberían extremarse recursos para preservar esos atributos y mostrar que en Bolivia se produce el cambio cualitativo que permitirá garantizar las inversiones, con plena garantía de operaciones y respeto a los nuevos emprendimientos que asentados en nuestra nacionalidad, facilitarán los proyectos de crecimiento económico, que cuantitativamente aplicados se convertirán en factores indivisibles de calidad y cantidad para desarrollar nuestras potencialidades.
No se pueden mantener sin soluciones legales y equitativas problemas de avasallamientos a propiedades mineras, varios casos que se ventilan en juzgados sin soluciones concretas debido a las presiones que ejercen movimientos comunitarios y la defensa que asumen, propietarios despojados de sus bienes o trabajadores mineros desplazados con sus familiares de sus fuentes de sustento. En nuestro Departamento son varios los casos sin solución, justamente en el distrito que por sus importantes reservas mineralógicas se precisa de seguridades jurídicas para tentar las buenas inversiones que al no encontrar condiciones propicias en éstas latitudes pueden terminar fácilmente favoreciendo a países vecinos, donde las reglas de juego son ampliamente favorables al desarrollo de proyectos mineros. Lo que está ocurriendo con varias propiedades mineras, ocupadas por comunarios, es realmente preocupante como el caso reciente de mina Himalaya a los pies del nevado Illimani, con problemas muy serios que han causado enfrentamientos y hasta un ataque a policías que debían cumplir la misión de restituir esa propiedad a los verdaderos concesionarios que claro está, no son los comunarios de la zona.
Estos hechos nos muestran un panorama de peligrosa arbitrariedad que si no es controlada como corresponde seguirá manteniendo la imagen de incertidumbre e inseguridad que ahuyentan las inversiones del país perjudicando seriamente nuestra economía, vulnerando las leyes vigentes, poniendo en riesgo la vida de mucha gente entre trabajadores y sus familiares, incluyendo a policías que fueron vejados por una turba incontrolable. Todos esperan que retorne la tranquilidad pero sobre todo que se imponga el imperio de la ley y el respeto a la vida y la propiedad privada. La nacionalización por decisión comunitaria, no está en la Constitución ni es admitida por las leyes vigentes. Un tema muy serio para los gobernantes. (Uru – Not)

lunes, 6 de octubre de 2008

Seguridad jurídica para minería depende de un pacto social

La seguridad jurídica para el sector minero depende del pacto social entre los concesionarios, las comunidades, el Estado y las empresas privadas, señala el ministro del ramo, Alberto Echazú, al reconocer que este proceso de acercamiento está retrasado.

Con la finalidad de avanzar en el tratamiento de este tema, ayer jueves, en La Paz se realizó el seminario “Clusters Mineros y Relacionamiento Comunitario, como mecanismo para la prevención de conflictos”, el encuentro fue coordinado por el Organismo Latinoamericano de Minería (OLAMI), que agrupa a 16 países de Sud y Centro América.

El seminario fue inaugurado por el Ministro de Minería y Metalurgia, Alberto Echazú; especialistas disertaron sobre cuatro temas. Las exposiciones tenían relación con las “Actividades del Organismo Latinoamericano de Minería en Bolivia”, expuesto por presidente de la OLAMI-Bolivia, Oscar Kempff; “La red Gecomin y sus proyecciones”, presentado por la coordinadora internacional de este organismo, Ana María Araníbar.

El tema de “Clusters mineros: trabajado con visión de futuro”, fue expuesto por el vicepresidente de la Sociedad Nacional de Minería de Chile, Alberto Salas, y “Consideraciones generales sobre relacionamiento comunitario” a cargo del gerente de Asuntos Cooperativos de la Empresa Minera Barrick de Chile, Rodrigo Rivas.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Gobierno garantiza inversiones mineras y dice que existe seguridad jurídica

Las inversiones mineras en Bolivia están garantizadas, ya que existen normas que deben ser respetadas, por lo que existe seguridad jurídica para todo el sector minero productivo de Bolivia.

La afirmación corresponde al ministro de Minería y Metalurgia, Alberto Echazú, quien indicó que se está trabajando a nivel del Poder Ejecutivo para evitar más avasallamientos a las concesiones mineras.

“La política del Estado permite los grandes emprendimientos como por ejemplo del Mutún y de Coro Coro en los que existen contratos de riesgo compartido, los mismos deben tener el aval del Congreso Nacional como establece la Constitución Política del Estado, esto les da una seguridad jurídica a los inversionistas en el sector minero de Bolivia”, aseveró.

Realizó esa declaración ante los constantes avasallamientos que se registraron durante dos años y medio del gobierno de Evo Morales, por parte de los comunarios de las zonas mineras; bajo el argumento de tierra y territorio expulsaron en varios casos a inversionistas mineros y a los propios trabajadores del subsuelo.

La autoridad minera indicó que durante este tiempo se trabaja en un gran acuerdo nacional a fin de evitar los avasallamientos mineros a las iniciativas mineras del sector privado.

Explicó que ese acuerdo nacional es trabajado con la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, (Csutcb), la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb) y todas las instituciones involucradas con la actividad minera.

Echazú indicó que se está trabajando en ese acuerdo para evitar más avasallamientos y enfrentamientos entre bolivianos por la explotación de los yacimientos mineralógicos del territorio nacional.

“Ahora los inversionistas tienen una verdadera seguridad jurídica, ya que antes existían contratos entre la Corporación Minera de Bolivia y el inversionista, ahora tendrán otras características”, señaló.

El ministro de Minería manifestó que eso es una garantía de propiedad que no es del gobierno o del ministro, ya que esa inversión tiene la aprobación del pueblo que se refleja a través del Congreso Nacional.

Explicó que se tiene que respetar también los derechos originarios de los pobladores de las zonas mineras, lo que permitirá evitar problemas en las concesiones mineras con los comunarios.

“Debemos indicar que hemos avanzado mucho en lo que es el procedimiento de la consulta pública con los originarios, los operadores mineros empezando de los cooperativistas a tratar estos temas, porque tienen que ver mucho con la seguridad jurídica y los avasallamientos mineros”, señaló.

jueves, 27 de marzo de 2008

“Una empresa debe conseguir su propia seguridad jurídica”

Vicepresidente de Sinchi Wayra Felipe Hartmann

Una empresa minera o de cualquier índole debe buscar su propia seguridad jurídica en Bolivia, porque debe crear las condiciones favorables para evitar problemas en su actividad productiva.

La afirmación corresponde al vicepresidente de responsabilidad corporativa de Sinchi Wayra Felipe Hartmann, quien aseveró que todas las inversiones deben tener una proyección de futuro y de desarrollo local y regional.

“La seguridad jurídica en Bolivia es algo que uno tiene que conseguirla como empresa, nosotros hacemos todos los esfuerzos, nosotros cumplimos todas las normas, toda la legislación boliviana y eso nos permite seguridad jurídica”, afirmó.

Realizó esa declaración ante los constantes cuestionamientos de los sectores mineros, quienes denunciaron que comunarios de las zonas mineras avasallan las áreas u operaciones mineras de las empresas privadas.

De acuerdo a los datos obtenidos durante la gestión 2007 existieron más de 15 avasallamientos a empresas mineras, cooperativas mineras e incluso a concesiones mineras del Estado.

Hartmann admitió que Bolivia es un país difícil en comparación de otros, pero se tiene que reconocer que donde existen recursos minerales, siempre las condiciones son difíciles.

“Sinchi Wayra está comprometida en continuar sus inversiones y no solamente conseguir la seguridad jurídica, sino la licencia social y eso se lo consigue con un trabajo de cerca con las comunidades donde opera, con sus trabajadores y con todo el entorno en que uno está trabajando”, señaló.

El ejecutivo de Sinchi Wayra manifestó que bajo ese criterio la empresa minera ratifica su compromiso con la región para continuar con las operaciones mineras y generar fuentes de trabajo.

Manifestó que una muestra de ello son las inversiones que se realizarán en los yacimientos mineros de Bolívar, Poopó, San Lucas que se encuentran en el departamento de Oruro y son administradas por Sinchi Wayra a través de sus diferentes operaciones mineras.

“En el caso de la Empresa Minera de San Lucas de Totoral se realizará una importante inversión para la prospección, exploración y a futuro la explotación del yacimiento, esa es una señal que Sinchi Wayra no tiene planes de dejar el departamento”, afirmó.

Felipe Hartmann indicó que en la mina Bolívar se hará una expansión de su capacidad de producción y también de la planta de tratamiento de concentrados ya que el objetivo es incrementar su producción de complejos.

De acuerdo a la explicación proporcionada en la actualidad se tiene una capacidad de producción de 1.700 toneladas día y se quiere incrementar a 3.000 toneladas día.


En el departamento de Oruro están varias operaciones mineras de Sinchi Wayra tiene varias operaciones mineras, entre las que se encuentran el yacimiento de Bolívar en riesgo compartido con la Corporación Minera de Bolivia (Comibol); la mina de Totoral que es administrada por la Empresa Minera San Lucas y la mina de Poopó que está en contrato de riesgo compartido con el Estado y los cooperativistas mineros de esa población.

La producción de la mayoría de los yacimientos mineros es complejo, es decir plata, plomo y zinc y existe cierto porcentaje de producción de estaño