La instalación y puesta en marcha de la Fundición de Zinc en Oruro permitirá a Bolivia exportar nuevos productos generando importante valor agregado como el indio metálico que será recuperado en los procesos de refinación del estaño y del zinc, proyecto que se concreta fruto de una alianza estratégica de legisladores y empresarios privados de la región.
La pronta puesta en marcha de la refinería de zinc en Oruro, en el Complejo Metalúrgico de Vinto en inmediaciones de la homóloga población a 7,5 kilómetros de la ciudad, fue confirmada por el ministro de Minería, Cesar Navarro, quien destacó que ese hecho cambiará la vida de un país que se registra como monoproductor de estaño. Dijo que además obtendrán otros subproductos como plata y oro, resultado de las pruebas del diseño por sumersión que se realiza en la Fundidora Nacional, lo cual fue ratificado por el gerente general del Complejo, Ramiro Villavicencio, en la rendición de cuentas públicas del Ministerio de Minería.
El ministro Navarro confirmó que con una inversión superior a los 300 millones de dólares se tendrá este beneficio que posicionará al país como productor también de indio en base al diseño de ingeniería básica que se realiza en Bolivia en la Fundición de Vinto.
La ejecución del proyecto desde la fase de diseño es posible por la vigencia de la Ley 625 promulgada el 31 de diciembre de 2014, habiendo sido proyectista de la ley el diputado y después senador Ricardo Aillón Álvarez, luego de un proceso de análisis y estudios realizados en la Federación de Empresarios Privados de Oruro (FEPO) durante la presidencia de Luis Ramiro García, planteando como alternativa al desarrollo productivo minero del país.
La ley contiene los justificativos y la necesidad de prioridad que otorgó la Asamblea Legislativa Plurinacional, que "declara de prioridad y necesidad del Estado Plurinacional de Bolivia, la construcción e instalación de refinerías de zinc en los departamentos de Oruro y Potosí". El proyecto de la ley propuesta de principio sólo consignaba al departamento de Oruro, habiéndose luego modificado para incluir a Potosí, región donde también se produce concentrados de zinc y donde se tendrá otra planta en el Complejo Metalúrgico de Karachipampa.
La Ley 625 fue aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional cuando ejercían como presidentes de la Cámara de Senadores Eugenio Rojas Apaza y de la Cámara de Diputados, Marcelo William Elío Chávez, respectivamente, en base al proyecto presentado por el legislador Ricardo Aillón que logró el respaldo de otros parlamentarios de las bancadas de Oruro y Potosí.
El ex asambleísta Ricardo Aillón, destacó que una alianza de los legisladores orureños con los directivos de la Federación de Empresarios Privados viabilizó este proyecto a partir de la aprobación y promulgación de la ley a finales del año 2014, lo que demuestra que cuando existe voluntad política y deseos de progreso se pueden impulsar proyectos productivos que ahora favorecerán a los productores mineros de zinc en el país.
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sábado, 25 de febrero de 2017
lunes, 19 de mayo de 2014
Bolivia pierde $us 140 millones al año por indio
El Jefe del departamento de investigación e interacción social de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y catedrático de la carrera de Ciencias Químicas, Justo Zapata, señaló que Bolivia pierde casi 140 millones de dólares al año por la salida de indio del país, en concentrados de zinc, sin declarar.
“El indio no figura en la legislación minera, no se pagan regalías por el indio, no hay estadísticas sobre esto pero, sin embargo, somos los segundos productores. Lo que ocurre es que los minerales salen de Bolivia para ser procesados y ahí se obtiene el indio y se los adjudica al mineral de Bolivia”, manifestó el experto en la VII Cátedra Marcelo Quiroga Santa Cruz, organizada por la UMSA.
Zapata dijo que Bolivia produce al año 200 toneladas del mineral que tiene un precio de comercialización, en el mercado mundial, de 700 dólares el kilo. “Estamos hablado de unos 140 millones de dólares por año”, expresó.
El indio se empleó durante la Segunda Guerra Mundial como recubrimiento en motores aeronáuticos de alto rendimiento. Después se destinó a nuevas aplicaciones.
“El indio no figura en la legislación minera, no se pagan regalías por el indio, no hay estadísticas sobre esto pero, sin embargo, somos los segundos productores. Lo que ocurre es que los minerales salen de Bolivia para ser procesados y ahí se obtiene el indio y se los adjudica al mineral de Bolivia”, manifestó el experto en la VII Cátedra Marcelo Quiroga Santa Cruz, organizada por la UMSA.
Zapata dijo que Bolivia produce al año 200 toneladas del mineral que tiene un precio de comercialización, en el mercado mundial, de 700 dólares el kilo. “Estamos hablado de unos 140 millones de dólares por año”, expresó.
El indio se empleó durante la Segunda Guerra Mundial como recubrimiento en motores aeronáuticos de alto rendimiento. Después se destinó a nuevas aplicaciones.
martes, 27 de agosto de 2013
Minería nacional puede impactar en el mercado mundial del indio
Pocos días atrás resurgió una preocupación a nivel mundial que ya fue manifestada un par de años antes y es que la creciente escasez del suministro mundial del indio, metal indispensable para la fabricación de pantallas táctiles, podría acabarse dentro de 10 años, lo que, apocalípticamente hablando, podría significar el fin para ese tipo de pantallas.
Si bien China maneja el mercado mundial del indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería, Dionisio Garzón, y el analista económico, Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EE.UU.), que señala que los mayores recursos de indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
FRENTE A CHINA Y JAPÓN
El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que en minería un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es "bancable", es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de estaño y zinc; a Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco, mina Bolívar, en Oruro, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de indio, "que puede sonar a poco, pero, tratándose de indio, es una cantidad considerable".
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EE.UU. que encontró la tecnología apropiada para recuperar el indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe "empezar de cero" el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal, pero de manera residual y generando pocos ingresos. "Con seguridad estamos exportando indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al zinc, la plata o el plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio", observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
CUESTIÓN DE PRECIO
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de indio y estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tablets, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
EL USO TECNOLÓGICO Y LA ESCASA OFERTA
SUBEN EL PRECIO DE LOS METALES
Si un metal es de uso tecnológico concreto y resulta escaso, entonces se ubica entre los más caros. Así la demanda de los más caros es elevada y coincide con escasez en la oferta, ya sea porque no hay metal suficiente o porque su producción exige niveles de pureza muy elevados, según el sitio www.finanzas.com.
Esa es la razón para que entre los metales con mayores precios en el mercado figuren el disprosio, elemento clave en la industria de la generación eólica; el germanio o el indio, claves para la industria solar o la fabricación de pantallas táctiles; el niobio, indispensable para la industria aeronáutica; el galio, del que se fabrican las pantallas LED o los diodos láser, o el renio, capital para contactos eléctricos, sobre todo en piezas de aviones, son los metales que alcanzan los mayores precios del mercado.
El kilogramo de niobio se paga a 44 dólares, el de disprosio a 512, el indio a 680 dólares, el galio a 880 dólares, el germanio a 1.000 y el renio, el más caro del mundo, a 3.900 dólares.
Un importante aspecto técnico que explica los mayores precios de algunos de estos metales es el hecho de que no se extraen por sí solos, es decir son minerales colaterales, por lo que dependen de que exista demanda de otros metales para que se extraigan y aumente su producción. Así, sin demanda de zinc o de estaño, no aflorará el indio.
Si bien China maneja el mercado mundial del indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería, Dionisio Garzón, y el analista económico, Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EE.UU.), que señala que los mayores recursos de indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
FRENTE A CHINA Y JAPÓN
El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que en minería un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es "bancable", es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de estaño y zinc; a Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco, mina Bolívar, en Oruro, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de indio, "que puede sonar a poco, pero, tratándose de indio, es una cantidad considerable".
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EE.UU. que encontró la tecnología apropiada para recuperar el indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe "empezar de cero" el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal, pero de manera residual y generando pocos ingresos. "Con seguridad estamos exportando indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al zinc, la plata o el plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio", observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
CUESTIÓN DE PRECIO
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de indio y estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tablets, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
EL USO TECNOLÓGICO Y LA ESCASA OFERTA
SUBEN EL PRECIO DE LOS METALES
Si un metal es de uso tecnológico concreto y resulta escaso, entonces se ubica entre los más caros. Así la demanda de los más caros es elevada y coincide con escasez en la oferta, ya sea porque no hay metal suficiente o porque su producción exige niveles de pureza muy elevados, según el sitio www.finanzas.com.
Esa es la razón para que entre los metales con mayores precios en el mercado figuren el disprosio, elemento clave en la industria de la generación eólica; el germanio o el indio, claves para la industria solar o la fabricación de pantallas táctiles; el niobio, indispensable para la industria aeronáutica; el galio, del que se fabrican las pantallas LED o los diodos láser, o el renio, capital para contactos eléctricos, sobre todo en piezas de aviones, son los metales que alcanzan los mayores precios del mercado.
El kilogramo de niobio se paga a 44 dólares, el de disprosio a 512, el indio a 680 dólares, el galio a 880 dólares, el germanio a 1.000 y el renio, el más caro del mundo, a 3.900 dólares.
Un importante aspecto técnico que explica los mayores precios de algunos de estos metales es el hecho de que no se extraen por sí solos, es decir son minerales colaterales, por lo que dependen de que exista demanda de otros metales para que se extraigan y aumente su producción. Así, sin demanda de zinc o de estaño, no aflorará el indio.
sábado, 10 de agosto de 2013
El indio,oportunidad para Bolivia
La escasez de un mineral ha desatado una señal de alerta en el mundo. sin embargo, para Bolivia podría representar una oportunidad. Se trata del indio, un mineral indispensable para la fabricación de pantallas táctiles y que, según estiman, podría acabarse dentro de 10 años, sin embargo, en Bolivia se encuentra el mayor yacimiento del mundo.
Según un reportaje publicado en este medio hace dos semanas y que cita un estudio japonés realizado en 2010, Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 de China y las 9.000 de Japón. ¿El problema? la falta de tecnología para la refinación, pues el indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Entre las zonas en las que existe indio en Bolivia, el analista económico Juan Carlos Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de estaño y zinc; a Huari Huari (a pocos kilómetros de esa ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
El exministro de Minería Dionisio Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, en Potosí, donde existiría un millón de kilos de indio, una cifra que inicialmente puede parecer ínfima, pero tratándose de indio, es una cantidad considerable, explica Garzón.
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de indio y estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares.
Uranio, otra promesa
Otro mineral que despierta expectativa en el país es el uranio. Según expertos entrevistados por los medios de comunicación, en Bolivia existirían al menos 44 sitios que contienen este mineral.
El ingeniero e investigador Marco Montoya, entrevistado por El Diario, explica que esos sitios han sido detectados mediante satélite, pero no han sido revelados “por estrategia”, aunque se conoce que estos yacimientos se ubican en Potosí, en primer lugar, donde se descubrieron dióxido y trióxido de uranio, seguido de Santa Cruz, Oruro, La Paz, Cochabamba y Tarija. Otra publicación de El Deber reportaba la existencia de 100 mil hectáreas en la zona limítrofe de Potosí con Oruro, donde hay uranio y otros minedispersos.
La explotación, sin embargo, es otro desafío debido a que en la naturaleza se encuentra en muy bajas concentraciones: un gramo en una tonelada de roca.
Para su uso, el uranio, utilizado como combustible en centrales nucleares, debe ser extraído y concentrado a partir de minerales, como la uranita.
Piedras semipreciosas
Otro rubro de los recursos no renovables lo constituyen las piedras semipreciosas (amatista, citrino y bolivianita).
Un informe del Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) devela que el primer semestre de este año las exportaciones subieron 14 por ciento con relación a similar período de 2012.
En los primeros seis meses, el país vendió 48.580 kilogramos que reportaron más de un millón de dólares y dejó una regalía de 291.985 bolivianos para Santa Cruz, departamento productor.
Las normas bolivianas sólo permiten que la amatista de color violeta y el citrino amarillo puedan ser exportadas en bruto, no así la bolivianita, violeta-amarillo, que debe salir en forma tallada.
12 MIL
toneladas de indio metálico es la cantidad que tendría Bolvia, según un estudio realizado en 2010 por una firma japonesa. La cifra supera las 11 mil toneladas de China y las 9 mil de Japón, lo que coloca a Bolivia en una situación expectable respecto a la explotación de este mineral .
44 SITIOS
en cinco departamentos de Bolivia fueron identificados mediante una investigación satelital como zonas potenciales de uranio, un mineral utilizado en el mundo como combustible en centrales nucleares. Según investigadores, los sitios exactos no se revelan "por estrategia".
Según un reportaje publicado en este medio hace dos semanas y que cita un estudio japonés realizado en 2010, Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 de China y las 9.000 de Japón. ¿El problema? la falta de tecnología para la refinación, pues el indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Entre las zonas en las que existe indio en Bolivia, el analista económico Juan Carlos Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de estaño y zinc; a Huari Huari (a pocos kilómetros de esa ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
El exministro de Minería Dionisio Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, en Potosí, donde existiría un millón de kilos de indio, una cifra que inicialmente puede parecer ínfima, pero tratándose de indio, es una cantidad considerable, explica Garzón.
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de indio y estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares.
Uranio, otra promesa
Otro mineral que despierta expectativa en el país es el uranio. Según expertos entrevistados por los medios de comunicación, en Bolivia existirían al menos 44 sitios que contienen este mineral.
El ingeniero e investigador Marco Montoya, entrevistado por El Diario, explica que esos sitios han sido detectados mediante satélite, pero no han sido revelados “por estrategia”, aunque se conoce que estos yacimientos se ubican en Potosí, en primer lugar, donde se descubrieron dióxido y trióxido de uranio, seguido de Santa Cruz, Oruro, La Paz, Cochabamba y Tarija. Otra publicación de El Deber reportaba la existencia de 100 mil hectáreas en la zona limítrofe de Potosí con Oruro, donde hay uranio y otros minedispersos.
La explotación, sin embargo, es otro desafío debido a que en la naturaleza se encuentra en muy bajas concentraciones: un gramo en una tonelada de roca.
Para su uso, el uranio, utilizado como combustible en centrales nucleares, debe ser extraído y concentrado a partir de minerales, como la uranita.
Piedras semipreciosas
Otro rubro de los recursos no renovables lo constituyen las piedras semipreciosas (amatista, citrino y bolivianita).
Un informe del Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) devela que el primer semestre de este año las exportaciones subieron 14 por ciento con relación a similar período de 2012.
En los primeros seis meses, el país vendió 48.580 kilogramos que reportaron más de un millón de dólares y dejó una regalía de 291.985 bolivianos para Santa Cruz, departamento productor.
Las normas bolivianas sólo permiten que la amatista de color violeta y el citrino amarillo puedan ser exportadas en bruto, no así la bolivianita, violeta-amarillo, que debe salir en forma tallada.
12 MIL
toneladas de indio metálico es la cantidad que tendría Bolvia, según un estudio realizado en 2010 por una firma japonesa. La cifra supera las 11 mil toneladas de China y las 9 mil de Japón, lo que coloca a Bolivia en una situación expectable respecto a la explotación de este mineral .
44 SITIOS
en cinco departamentos de Bolivia fueron identificados mediante una investigación satelital como zonas potenciales de uranio, un mineral utilizado en el mundo como combustible en centrales nucleares. Según investigadores, los sitios exactos no se revelan "por estrategia".
domingo, 28 de julio de 2013
¿Bolivia puede impactar en el mercado mundial de indio?
Pocos días atrás, resurgió una preocupación a nivel mundial que ya fue manifestada un par de años antes, y es que la creciente escasez del suministro mundial del indio, metal indispensable para la fabricación de pantallas táctiles, podría acabarse dentro de 10 años, lo que, apocalípticamente hablando, podría significar el fin para ese tipo de pantallas.
»ANÁLISIS DE EXPERTOS. Si bien China maneja el mercado mundial del indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería Dionisio Garzón y el analista económico Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el Indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EEUU), que señala que los mayores recursos de indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
» FRENTE A CHINA Y JAPÓN. El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que, en minería, un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es “bancable”, es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de Estaño y Zinc; a Huari Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de indio, “que puede sonar a poco, pero, tratándose de Indio, es una cantidad considerable”.
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EEUU que encontró la tecnología apropiada para recuperar el indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe “empezar de cero” el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal, pero de manera residual y generando pocos ingresos. “Con seguridad estamos exportando indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al zinc, la plata o el plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio”, observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del Indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
CUESTION DE PRECIO
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de Indio y Estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de Indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tabletas, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
El uso tecnológico y la escasa oferta suben el precio de los metales
Si un metal es de uso tecnológico concreto y resulta escaso, entonces se ubica entre los más caros. Así, la demanda de los más caros es elevada y coincide con escasez en la oferta, ya sea porque no hay metal suficiente o porque su producción exige niveles de pureza muy elevados, según el sitio www.finanzas.com.
Esa es la razón para que entre los metales con mayores precios en el mercado figuren el disprosio, elemento clave en la industria de la generación eólica; el Germanio o el Indio, claves para la industria solar o la fabricación de pantallas táctiles; el Niobio, indispensable para la industria aeronáutica; el galio, del que se fabrican las pantallas LED o los diodos láser, o el renio, capital para contactos eléctricos, sobre todo en piezas de aviones, son los metales que alcanzan los mayores precios del mercado.
El kilogramo de niobio se paga a 44 dólares, el de disprosio a 512, el Indio a 680 dólares, el Galio a 880 dólares, el Germanio a 1.000 y el renio, el más caro del mundo, a 3.900 dólares.
Un importante aspecto técnico que explica los mayores precios de algunos de estos metales es el hecho de que no se extraen por sí solos, es decir son minerales colaterales, por lo que dependen de que exista demanda de otros metales para que se extraigan y aumente su producción. Así, sin demanda de zinc o de estaño, no aflorará el indio.
»ANÁLISIS DE EXPERTOS. Si bien China maneja el mercado mundial del indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería Dionisio Garzón y el analista económico Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el Indio, al igual que el galio y el cadmio, es un metal que va asociado a otros como el zinc, el plomo y la plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EEUU), que señala que los mayores recursos de indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
» FRENTE A CHINA Y JAPÓN. El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que, en minería, un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es “bancable”, es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de Estaño y Zinc; a Huari Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de indio, “que puede sonar a poco, pero, tratándose de Indio, es una cantidad considerable”.
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EEUU que encontró la tecnología apropiada para recuperar el indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe “empezar de cero” el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal, pero de manera residual y generando pocos ingresos. “Con seguridad estamos exportando indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al zinc, la plata o el plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio”, observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del Indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
CUESTION DE PRECIO
El indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de Indio y Estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de Indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tabletas, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
El uso tecnológico y la escasa oferta suben el precio de los metales
Si un metal es de uso tecnológico concreto y resulta escaso, entonces se ubica entre los más caros. Así, la demanda de los más caros es elevada y coincide con escasez en la oferta, ya sea porque no hay metal suficiente o porque su producción exige niveles de pureza muy elevados, según el sitio www.finanzas.com.
Esa es la razón para que entre los metales con mayores precios en el mercado figuren el disprosio, elemento clave en la industria de la generación eólica; el Germanio o el Indio, claves para la industria solar o la fabricación de pantallas táctiles; el Niobio, indispensable para la industria aeronáutica; el galio, del que se fabrican las pantallas LED o los diodos láser, o el renio, capital para contactos eléctricos, sobre todo en piezas de aviones, son los metales que alcanzan los mayores precios del mercado.
El kilogramo de niobio se paga a 44 dólares, el de disprosio a 512, el Indio a 680 dólares, el Galio a 880 dólares, el Germanio a 1.000 y el renio, el más caro del mundo, a 3.900 dólares.
Un importante aspecto técnico que explica los mayores precios de algunos de estos metales es el hecho de que no se extraen por sí solos, es decir son minerales colaterales, por lo que dependen de que exista demanda de otros metales para que se extraigan y aumente su producción. Así, sin demanda de zinc o de estaño, no aflorará el indio.
martes, 23 de julio de 2013
¿Bolivia puede impactar en el mercado mundial del Indio?
Pocos días atrás, resurgió una preocupación a nivel mundial que ya fue manifestada un par de años antes y es que la creciente escasez del suministro mundial del Indio, metal indispensable para la fabricación de pantallas táctiles, podría acabarse dentro de 10 años, lo que, apocalípticamente hablando, podría significar el fin para ese tipo de pantallas.
Si bien China maneja el mercado mundial del Indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería Dionisio Garzón y el analista económico Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el Indio, al igual que el Galio y el Cadmio, es un metal que va asociado a otros como el Zinc, el Plomo y la Plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de Indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EEUU), que señala que los mayores recursos de Indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que, en minería, un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es “bancable”, es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de Indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de Estaño y Zinc; a Huari Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de Indio, “que puede sonar a poco, pero, tratándose de Indio, es una cantidad considerable”.
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EEUU que encontró la tecnología apropiada para recuperar el Indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe “empezar de cero” el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del Indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal pero de manera residual y generando pocos ingresos. “Con seguridad estamos exportando Indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al Zinc, la Plata o el Plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del Indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio”, observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de Indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del Indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
Cuestión de precio
El Indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de Indio y Estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de Indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de Indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tabletas, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
Si bien China maneja el mercado mundial del Indio, la participación de Bolivia puede impactar en ese mercado debido a que fue identificada como uno de los principales yacimientos del mundo, según coinciden el exministro de Minería Dionisio Garzón y el analista económico Juan Carlos Zuleta.
Ambos concuerdan también en que la falta de tecnología para la refinación es la principal limitación que tiene el país, pues el Indio, al igual que el Galio y el Cadmio, es un metal que va asociado a otros como el Zinc, el Plomo y la Plata, de los que es preciso separarlo.
Para demostrar la importancia de Bolivia como proveedor mundial de Indio, Zuleta cita un informe elaborado a fines de 2010 por el japonés Murakami Hiroyasu, para el encuentro anual de la Sociedad Americana de Geología, realizado en Denver (EEUU), que señala que los mayores recursos de Indio se encuentran en China, Japón y Bolivia.
El informe especifica que Bolivia tiene 12.000 toneladas de contenido metálico frente a las 11.000 toneladas que tiene China y las 9.000 de Japón.
Garzón explica que, en minería, un recurso es la concentración natural en la corteza terrestre, pero que aún no es “bancable”, es decir que no da la certeza de que existan reservas explotables; sin embargo, es el paso inicial para la prefactibilidad.
Entre las zonas en las que existen recursos de Indio en Bolivia, Zuleta señala a Potosí, en el Cerro Rico, donde hay grandes concentraciones de Estaño y Zinc; a Huari Huari (ubicada a pocos kilómetros de la ciudad) y la mina Porco. En Oruro, la mina Bolívar, y la mina Colquiri, en La Paz.
Garzón añade el hallazgo reportado en Mallku Khota, yacimiento minero cuya concesión estaba a cargo de la canadiense South American Silver (SAS) y fue revertida al Estado en julio de 2012, luego del conflicto desatado por comunarios y cooperativistas que avasallaron la mina, dejando el saldo de un muerto, heridos, policías flagelados y toma de rehenes que días después fueron liberados.
Se determinó que en Mallku Khota existe un millón de kilos de Indio, “que puede sonar a poco, pero, tratándose de Indio, es una cantidad considerable”.
Garzón cuenta que, luego del hallazgo, la SAS encargó la investigación metalúrgica a una universidad de EEUU que encontró la tecnología apropiada para recuperar el Indio. Sin embargo, la reversión dejó trunco el trabajo y aunque se conoce que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) hace gestiones sobre el tema, debe “empezar de cero” el trabajo metalúrgico que ya avanzó la SAS.
Según Garzón, la participación de Bolivia en el mercado mundial del Indio ya hubiera sido evidente a partir del trabajo que tenía previsto la SAS, puesto que su objetivo estratégico era justamente ese.
Señala que Comibol también puede continuar con el mismo objetivo, pero debe comprar la tecnología y buscar un socio estratégico para no demorar los cinco años que le llevó a la SAS encontrar la tecnología adecuada.
Para Zuleta, el tema de fondo es que Bolivia ya exporta ese metal pero de manera residual y generando pocos ingresos. “Con seguridad estamos exportando Indio, pero probablemente está yendo como ‘castigo’, en minería se castiga en función a los residuos que en lugar de añadirle valor (al Zinc, la Plata o el Plomo) le restan. Ojalá no sea el caso del Indio, pero con seguridad no se está vendiendo a un precio justo porque requiere un procesamiento adicional, entonces estamos haciendo un mal negocio”, observa.
Considera que si bien China tiene 70 a 80 por ciento del mercado mundial de Indio, la tecnología japonesa puede ser las más avanzada y la más adecuada al tipo de yacimientos que hay en Bolivia y que la relevancia de Bolivia en el mercado mundial del Indio depende del diseño de una estrategia amplia de producción.
Cuestión de precio
El Indio es necesario para la fabricación de pantallas táctiles, puesto que a partir de él se crea el ITO, que es una solución sólida de óxidos de Indio y Estaño, con la que se recubre las pantallas. Esta lámina da la posibilidad de que el dedo pueda hacer contacto y activarlas.
La escasez del suministro mundial de Indio conlleva un alza progresiva en el precio. En 2001, el kilogramo costaba 94 dólares, en 2006 el precio fue de 382 dólares, en 2009 fue de 500 dólares y, para este año, fluctúa entre 500 a 800 dólares, según datos de sitios especializados en Internet.
Algo similar sucede con el ITO, que reportó un encarecimiento de 25 por ciento sólo en un año.
La escasez de Indio es una preocupación para la industria de la electrónica, pues no sólo se usa en la fabricación de teléfonos móviles y tabletas, sino también en otro tipo de aparatos como vehículos o electrodomésticos.
Además del problema de escasez y costos, el ITO ofrece escasa flexibilidad mecánica, por lo que distintos laboratorios en todo el mundo ya buscan posibles sustitutos para este material.
lunes, 13 de agosto de 2012
Pretenden recuperar el indio de Mallku Khota
Las autoridades de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) tienen previsto consolidar la explotación de todos los recursos que existen en el megayacimiento minero de Mallku Khota, según anunció el ministro de Minería, Mario Virreira.
La autoridad sostiene que para consolidar la exploración, y sobre todo la recuperación de indio y galio, se requiere cooperación técnica pues son productos en los cuales el país no tiene experiencia.
El ministro comentó que actualmente el indio está presente en los concentrados de plomo-plata-zinc que se exporta al exterior, pero curiosamente no se recibe beneficios por él, sino que incluso se “penaliza” a los exportadores que sufren un descuento por ese mineral.
Con seguridad que en las fundidoras se recupera el indio y se lograr un beneficio adicional, lo cual no puede seguir pasando ya que el país debe vender todo lo que tiene el concentrado y en precio justo.
La autoridad sostiene que para consolidar la exploración, y sobre todo la recuperación de indio y galio, se requiere cooperación técnica pues son productos en los cuales el país no tiene experiencia.
El ministro comentó que actualmente el indio está presente en los concentrados de plomo-plata-zinc que se exporta al exterior, pero curiosamente no se recibe beneficios por él, sino que incluso se “penaliza” a los exportadores que sufren un descuento por ese mineral.
Con seguridad que en las fundidoras se recupera el indio y se lograr un beneficio adicional, lo cual no puede seguir pasando ya que el país debe vender todo lo que tiene el concentrado y en precio justo.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Comibol busca apoyo técnico para explotar indio
La estatal admitió la falta de conocimiento para la explotación del metal hallado en Mallku Quta.
El presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, adelantó ayer que la estatal busca contactos con empresas extranjeras para recibir transferencia de tecnología para explotar indio.
En el país no hay un profundo conocimiento de la modalidad empleada para la producción de este mineral.
“Nos hemos contactado con cinco empresas chinas para que nos ayuden en el aspecto tecnológico y la capacitación de recursos humanos para la explotación de indio, porque la Comibol no tiene experiencia en el trabajo de ese metal, pues más bien conocemos cómo se extrae la plata, el oro o el estaño”.
Afirmó que para producir indio, se requiere una tecnología que se debe importar, aunque no reveló detalles de las empresas con las que se iniciaron conversaciones.
Adelantó que, por el momento, se mira al mercado de China, pero también se buscará asesoramiento de empresas de Canadá..
El jueves 2, el Gobierno nacionalizó, a través del Decreto Supremo 1308, las concesiones mineras Jalsuri, Alkasi, Cobra, Takhuani, Takhaua, Daniel, Antacuna, Norma, Silluta y Viento, que suman 219 cuadrículas, que eran exploradas por la Compañía Minera Mallku Khota, filial de la canadiense South American Silver.
El antecedente. A mediados de mayo, los comunarios de las poblaciones Sacaca y Mallku Quta del norte de Potosí se enfrentaron, unas a favor y otras en contra, por la explotación minera de la empresa canadiense desde el año 2007.
El yacimiento tiene enormes reservas de indio, galio y plata que, según una valoración inicial, pueden generar alrededor de 2.000 millones de dólares. La compañía internacional afirma haber invertido al menos 50 millones de dólares en la prospección y explotación. Los ejecutivos de esa firma buscan el reembolso de ese monto, después de que se revirtió las concesiones.
La evaluación. Según el artículo cuarto del mencionado Decreto Supremo, la Comibol contratará, en un plazo de 120 días hábiles, a una empresa independiente para la evaluación de las inversiones privadas desembolsadas en esa región, con el fin de establecer una compensación justa por la reversión de las concesiones otorgadas en 2004.
Córdova dijo, al respecto, que aún se forma una comisión para que se realice la evaluación económica y técnica para que estime cuánto se invirtió.
Informó que ya se contactaron con los extrabajadores de la empresa, con quienes “aún hay mucho que conversar”.
Además, el ministro del sector Mario Virreira dijo, días atrás, que se espera la suspensión de las actividad de cooperativistas en esa región potosina.
“Se tratará de contactar a alguna empresa de Canadá, aunque en ese país existe susceptibilidad a causa de la nacionalización”.
Héctor Córdova / PRESIDENTE DE COMIBOL
El indio, mineral descubiertos en el cerro Mallku Quta, en el norte del departamento de Potosí, es un metal poco abundante, maleable, fácilmente fundible, químicamente similar al aluminio y al galio, pero más parecido al zinc. El metal tiene gran demanda sobre todo en Asia para la fabricación de computadoras, rodamientos, semiconductores, aleaciones, soldadura, en la industria electrónica y en otros usos industriales.
El presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, adelantó ayer que la estatal busca contactos con empresas extranjeras para recibir transferencia de tecnología para explotar indio.
En el país no hay un profundo conocimiento de la modalidad empleada para la producción de este mineral.
“Nos hemos contactado con cinco empresas chinas para que nos ayuden en el aspecto tecnológico y la capacitación de recursos humanos para la explotación de indio, porque la Comibol no tiene experiencia en el trabajo de ese metal, pues más bien conocemos cómo se extrae la plata, el oro o el estaño”.
Afirmó que para producir indio, se requiere una tecnología que se debe importar, aunque no reveló detalles de las empresas con las que se iniciaron conversaciones.
Adelantó que, por el momento, se mira al mercado de China, pero también se buscará asesoramiento de empresas de Canadá..
El jueves 2, el Gobierno nacionalizó, a través del Decreto Supremo 1308, las concesiones mineras Jalsuri, Alkasi, Cobra, Takhuani, Takhaua, Daniel, Antacuna, Norma, Silluta y Viento, que suman 219 cuadrículas, que eran exploradas por la Compañía Minera Mallku Khota, filial de la canadiense South American Silver.
El antecedente. A mediados de mayo, los comunarios de las poblaciones Sacaca y Mallku Quta del norte de Potosí se enfrentaron, unas a favor y otras en contra, por la explotación minera de la empresa canadiense desde el año 2007.
El yacimiento tiene enormes reservas de indio, galio y plata que, según una valoración inicial, pueden generar alrededor de 2.000 millones de dólares. La compañía internacional afirma haber invertido al menos 50 millones de dólares en la prospección y explotación. Los ejecutivos de esa firma buscan el reembolso de ese monto, después de que se revirtió las concesiones.
La evaluación. Según el artículo cuarto del mencionado Decreto Supremo, la Comibol contratará, en un plazo de 120 días hábiles, a una empresa independiente para la evaluación de las inversiones privadas desembolsadas en esa región, con el fin de establecer una compensación justa por la reversión de las concesiones otorgadas en 2004.
Córdova dijo, al respecto, que aún se forma una comisión para que se realice la evaluación económica y técnica para que estime cuánto se invirtió.
Informó que ya se contactaron con los extrabajadores de la empresa, con quienes “aún hay mucho que conversar”.
Además, el ministro del sector Mario Virreira dijo, días atrás, que se espera la suspensión de las actividad de cooperativistas en esa región potosina.
“Se tratará de contactar a alguna empresa de Canadá, aunque en ese país existe susceptibilidad a causa de la nacionalización”.
Héctor Córdova / PRESIDENTE DE COMIBOL
El indio, mineral descubiertos en el cerro Mallku Quta, en el norte del departamento de Potosí, es un metal poco abundante, maleable, fácilmente fundible, químicamente similar al aluminio y al galio, pero más parecido al zinc. El metal tiene gran demanda sobre todo en Asia para la fabricación de computadoras, rodamientos, semiconductores, aleaciones, soldadura, en la industria electrónica y en otros usos industriales.
lunes, 16 de julio de 2012
Mallku Khota puede sacar de la pobreza a 4 departamentos
El centro minero de Mallku Khota, considerado el yacimiento de indio más importante del mundo y que se afirma contiene tres veces más riqueza que San Cristóbal, con una explotación a cargo del Estado podrá revertir la situación de pobreza de Potosí y de otras regiones mineras de tres departamentos del país.
El presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, destacó la riqueza de ese yacimiento al señalar que sus reservas son como tres veces las de San Cristóbal (también en Potosí) “por lo que estamos hablando de una riqueza verdaderamente importante y se ha comentado que es el yacimiento de indio primero en el mundo”.
Explicó que la demanda de indio ha crecido mucho porque se usa en las pantallas de computadoras táctiles, de los teléfonos celulares inteligentes. “Esto nos hace pensar que la tendencia es a aumentar el precio internacional del indio, por lo tanto, el valor del yacimiento también va a crecer”.
Córdova señaló que es tan importante el yacimiento minero que si se logra explotarlo por un periodo de 20 años, “fácilmente podemos hablar de revertir la situación de pobreza en todo el norte de Potosí, en el sur de Cochabamba y parte de Oruro, Chuquisaca inclusive”.
“Toda esta zona de pobreza que tenemos en el país podría transformar su realidad sobre todo si se cumple con lo que dice la Constitución Política del Estado, en sentido de que el operador minero debe cumplir una función económica social”.
“La diferencia que encontramos entre nuestra Constitución actual y la que teníamos antes es que el derecho minero ha cambiado de enfoque radicalmente. Antes se otorgaba un derecho real al operador propietario y para mantenerlo vigente él debía pagar una patente anual y ya estaba satisfecha toda la exigencia del Estado. En cambio ahora, la Constitución establece que para mantener vigente el derecho minero se debe cumplir una función económica social, además el derecho minero ya no es un derecho propietario sino un derecho de uso y aprovechamiento”.
El presidente de la Comibol señaló que cumpliendo esas características de la Constitución, con el yacimiento de Mallku Khota se podría generar la transformación de la región. “De ahí la importancia de una buena administración y de un buen control sobre la explotación de este yacimiento, porque sólo cuando el Estado trabaje en todos los eslabones de la cadena productiva de un mineral, será cuando se obtenga el mayor excedente posible para revertirlo en el desarrollo del país”.
Córdoba dijo que de otra manera, el operador privado u otro que participe en la explotación se quedará con la tajada más grande.
NEGOCIACIÓN El presidente de la Comibol explicó que la Empresa Minera Mallku Khota, subsidiaria de la transnacional South American Silver del Canadá, en los últimos años, estuvo trabajando en exploración y realizó inversiones en equipos y maquinarias, así como en taladros y una estación experimental meteorológica para determinar los parámetros atmosféricos. “Todo esto es una inversión que se refleja rápidamente en la confirmación de unas reservas de un yacimiento que hasta ahora ha demostrado ser de carácter extraordinario”.
Dijo que además de grandes reservas de indio, existen grandes reservas de plata, en tanto que las de oro no son significativas por lo que se pueden considerar atractivas sólo a nivel de explotación artesanal.
Sobre la decisión gubernamental, pactada con los ayllus del norte de Potosí, de nacionalizar esa centro minero, el presidente de la Comibol señaló que cuando una empresa ve afectados sus intereses, reclama jurídicamente y económicamente.
“Jurídicamente para decir, ‘miren ustedes no pueden violar mis derechos, su misma Constitución establece estos parámetros, entonces no pueden ir por este camino’. Esa sería la primera reacción. La segunda de fallar la primera es, ‘he invertido tanto y pensaba ganar tanto, debe haber una compensación proporcional de parte del Estado. En esta segunda parte interviene este elemento clave de la Constitución, el operador minero no es propietario del mineral que extrae, es el pueblo boliviano. Los márgenes de utilidad deben corresponder en primera instancia al Estado boliviano y, en segunda, al operador por su inversión, el esfuerzo, trabajo. Pero de ninguna manera el operador puede ganar más que el Estado”.
Nacionalizar bajo presión es perjudicial
La nacionalización de empresas como parte de medidas poco meditadas y decididas bajo presión, provoca inestabilidad en la ejecución de inversiones por parte de empresarios privados, advirtió el economista Alberto Bonadona.
Señaló que en el caso de los centros Mallku Khota y Colquiri, nacionalizados por presión social, “muestran una suerte de gobierno corporativo que está favoreciendo a determinados sectores y grupos de presión y es parte de una política bien meditada, bien concebida, que oriente los designios de desarrollo del país”.
“Lo que resulta de esto es una inestabilidad respecto a cualquier inversión que se realice y, por lo tanto, también con repercusiones en lo que puede significar el desarrollo productivo y la generación de empleos que hacen tanta falta a nuestra economía”.
Bonadona dijo que ese tipo de hechos afectan a la seguridad jurídica que ofrece el país. “No hay una política bien definida de inversiones privadas y tampoco una política clara de las propias inversiones públicas.
En consecuencia, estamos en una situación de inestabilidad económica, no en el sentido macro económico que está muy estable siguiendo pautas ya tradicionales de gobiernos anteriores, sino una inestabilidad en cuanto a la proyección de futuro, de lo que puede significar el camino al crecimiento”.
El economista criticó incluso la propia actividad estatal en la explotación minera. Como ejemplo mencionó que el centro cuprífero de Coro Coro “está funcionando en parte bien debido a la actuación positiva de las instalaciones que hicieron empresas chilenas y ahora toda la producción está en manos bolivianas.
El presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, destacó la riqueza de ese yacimiento al señalar que sus reservas son como tres veces las de San Cristóbal (también en Potosí) “por lo que estamos hablando de una riqueza verdaderamente importante y se ha comentado que es el yacimiento de indio primero en el mundo”.
Explicó que la demanda de indio ha crecido mucho porque se usa en las pantallas de computadoras táctiles, de los teléfonos celulares inteligentes. “Esto nos hace pensar que la tendencia es a aumentar el precio internacional del indio, por lo tanto, el valor del yacimiento también va a crecer”.
Córdova señaló que es tan importante el yacimiento minero que si se logra explotarlo por un periodo de 20 años, “fácilmente podemos hablar de revertir la situación de pobreza en todo el norte de Potosí, en el sur de Cochabamba y parte de Oruro, Chuquisaca inclusive”.
“Toda esta zona de pobreza que tenemos en el país podría transformar su realidad sobre todo si se cumple con lo que dice la Constitución Política del Estado, en sentido de que el operador minero debe cumplir una función económica social”.
“La diferencia que encontramos entre nuestra Constitución actual y la que teníamos antes es que el derecho minero ha cambiado de enfoque radicalmente. Antes se otorgaba un derecho real al operador propietario y para mantenerlo vigente él debía pagar una patente anual y ya estaba satisfecha toda la exigencia del Estado. En cambio ahora, la Constitución establece que para mantener vigente el derecho minero se debe cumplir una función económica social, además el derecho minero ya no es un derecho propietario sino un derecho de uso y aprovechamiento”.
El presidente de la Comibol señaló que cumpliendo esas características de la Constitución, con el yacimiento de Mallku Khota se podría generar la transformación de la región. “De ahí la importancia de una buena administración y de un buen control sobre la explotación de este yacimiento, porque sólo cuando el Estado trabaje en todos los eslabones de la cadena productiva de un mineral, será cuando se obtenga el mayor excedente posible para revertirlo en el desarrollo del país”.
Córdoba dijo que de otra manera, el operador privado u otro que participe en la explotación se quedará con la tajada más grande.
NEGOCIACIÓN El presidente de la Comibol explicó que la Empresa Minera Mallku Khota, subsidiaria de la transnacional South American Silver del Canadá, en los últimos años, estuvo trabajando en exploración y realizó inversiones en equipos y maquinarias, así como en taladros y una estación experimental meteorológica para determinar los parámetros atmosféricos. “Todo esto es una inversión que se refleja rápidamente en la confirmación de unas reservas de un yacimiento que hasta ahora ha demostrado ser de carácter extraordinario”.
Dijo que además de grandes reservas de indio, existen grandes reservas de plata, en tanto que las de oro no son significativas por lo que se pueden considerar atractivas sólo a nivel de explotación artesanal.
Sobre la decisión gubernamental, pactada con los ayllus del norte de Potosí, de nacionalizar esa centro minero, el presidente de la Comibol señaló que cuando una empresa ve afectados sus intereses, reclama jurídicamente y económicamente.
“Jurídicamente para decir, ‘miren ustedes no pueden violar mis derechos, su misma Constitución establece estos parámetros, entonces no pueden ir por este camino’. Esa sería la primera reacción. La segunda de fallar la primera es, ‘he invertido tanto y pensaba ganar tanto, debe haber una compensación proporcional de parte del Estado. En esta segunda parte interviene este elemento clave de la Constitución, el operador minero no es propietario del mineral que extrae, es el pueblo boliviano. Los márgenes de utilidad deben corresponder en primera instancia al Estado boliviano y, en segunda, al operador por su inversión, el esfuerzo, trabajo. Pero de ninguna manera el operador puede ganar más que el Estado”.
Nacionalizar bajo presión es perjudicial
La nacionalización de empresas como parte de medidas poco meditadas y decididas bajo presión, provoca inestabilidad en la ejecución de inversiones por parte de empresarios privados, advirtió el economista Alberto Bonadona.
Señaló que en el caso de los centros Mallku Khota y Colquiri, nacionalizados por presión social, “muestran una suerte de gobierno corporativo que está favoreciendo a determinados sectores y grupos de presión y es parte de una política bien meditada, bien concebida, que oriente los designios de desarrollo del país”.
“Lo que resulta de esto es una inestabilidad respecto a cualquier inversión que se realice y, por lo tanto, también con repercusiones en lo que puede significar el desarrollo productivo y la generación de empleos que hacen tanta falta a nuestra economía”.
Bonadona dijo que ese tipo de hechos afectan a la seguridad jurídica que ofrece el país. “No hay una política bien definida de inversiones privadas y tampoco una política clara de las propias inversiones públicas.
En consecuencia, estamos en una situación de inestabilidad económica, no en el sentido macro económico que está muy estable siguiendo pautas ya tradicionales de gobiernos anteriores, sino una inestabilidad en cuanto a la proyección de futuro, de lo que puede significar el camino al crecimiento”.
El economista criticó incluso la propia actividad estatal en la explotación minera. Como ejemplo mencionó que el centro cuprífero de Coro Coro “está funcionando en parte bien debido a la actuación positiva de las instalaciones que hicieron empresas chilenas y ahora toda la producción está en manos bolivianas.
lunes, 9 de julio de 2012
Morales confirma nacionalización del yacimiento de indio e iridio
El presidente Evo Morales confirmó el domingo la decisión de su gobierno de “nacionalizar” el yacimiento de Mallku Khota, en el sudoeste de Bolivia, cuya prospección fue encargada a la minera canadiense South American Silver (SAS), durante un acto público en la localidad de Colomi, en el central Chapare boliviano.
“Nacionalización es nuestra obligación”, afirmó el mandatario en Colomi, donde inauguró un proyecto para la construcción de un mercado modelo, a varios cientos de km de Mallku Khota, en el norte del departamento andino de Potosí, que el domingo tras una semana de trepada violencia, parecía trazumar paz con el repliegue de policías y la liberación de rehenes de dos empresas mineras que operan en la zona.
Las declaraciones de Morales se registraron luego que el ministro del Trabajo, Daniel Santalla, lograra, tras intensos cabildeos, descomprimir en Mallku Khota un conflicto que enfrentó a dos grupos de comunarios, unos a favor de las actividades de la SAS y otro, beligerante e impertérrito, que tomó hasta 7 rehenes y caldeó la situación que se habría cobrado la vida de dos personas, una de ellas un policía, en pro de la expulsión de la minera canadiense.
Mallku Khota es uno de los yacimientos más importantes de indio e iridio del mundo.
La nacionalización confirmada por Morales representaría el aterrizaje de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) en Mallku Khota donde se ha denunciado movimientos de determinados grupos de corporativistas (mineros privados) detrás del grupo belicoso de comunarios que blandieron fusiles y cargas de dinamita para presionar la expulsión de la SAS del yacimiento prospectado.
“Nacionalización es nuestra obligación”, afirmó el mandatario en Colomi, donde inauguró un proyecto para la construcción de un mercado modelo, a varios cientos de km de Mallku Khota, en el norte del departamento andino de Potosí, que el domingo tras una semana de trepada violencia, parecía trazumar paz con el repliegue de policías y la liberación de rehenes de dos empresas mineras que operan en la zona.
Las declaraciones de Morales se registraron luego que el ministro del Trabajo, Daniel Santalla, lograra, tras intensos cabildeos, descomprimir en Mallku Khota un conflicto que enfrentó a dos grupos de comunarios, unos a favor de las actividades de la SAS y otro, beligerante e impertérrito, que tomó hasta 7 rehenes y caldeó la situación que se habría cobrado la vida de dos personas, una de ellas un policía, en pro de la expulsión de la minera canadiense.
Mallku Khota es uno de los yacimientos más importantes de indio e iridio del mundo.
La nacionalización confirmada por Morales representaría el aterrizaje de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) en Mallku Khota donde se ha denunciado movimientos de determinados grupos de corporativistas (mineros privados) detrás del grupo belicoso de comunarios que blandieron fusiles y cargas de dinamita para presionar la expulsión de la SAS del yacimiento prospectado.
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jueves, 10 de mayo de 2012
El yacimiento potosino tiene plata e indio Anuncian consulta antes de explotar mina en Mallku Quta
El Gobierno anunció ayer que impulsará la consulta previa entre los comunarios del ayllu potosino Mallku Quta, la cual definirá si los pobladores permitirán la explotación de minerales como la plata e indio que se hallan en esa región.
“Hoy, con la nueva Constitución, es necesaria la consulta y pedir una licencia social. Por esa razón, anticipamos que impulsaremos una consulta para entrar a la etapa de explotación”, manifestó el ministro de Minería, Mario Virreyra, en un reporte difundido por la red ERBOL.
La empresa canadiense South American Silver tiene una concesión minera en la zona y llevó adelante trabajos de exploración. Sin embargo, los habitantes de Mallku Quta se opusieron a las obras y resolvieron expulsar a la compañía por temor a que tal explotación minera cause daños ambientales y confiscaron su equipamiento de exploración.
Éste fue motivo para que la empresa presente una denuncia de robo agravado. Un contingente de policías intentó detener a las autoridades la madrugada del sábado anterior. Sin embargo, uno de los policías quedó como rehén. El martes, 150 efectivos intentaron rescatarlo pero otro policía quedó como rehén. La decisión de consultar fue asumida luego de que los comunarios tomaran como rehenes a dos policías, José Carlos Masa y Guillermo Paillo, como resultado de la reclamación de la población ante la explotación.
Ambos uniformados fueron liberados ayer y de inmediato, los trasladaron a un centro de salud para recibir atención médica.
Cancio Rojas, curaca mayor del marka Sacaca, comunidad que se encuentra a 30 km de mallku Khuta, dijo que “a cambio van a archivar los obrados y la persecución a las autoridades originarias. El segundo punto es establecer una mesa de diálogo y (') la reversión de las concesiones al Estado. (La empresa) no puede volver en esas mismas condiciones”. El curaca detalló los daños que esa explotación podría causar en la zona: “Desaparecerían el cerro, la laguna, las 47 comunidades que están alrededor. El lugar sería desierto y sembrado de muerte. Afectaría ríos y las cuencas que están debajo de los valles donde se produce trigo y maíz.
“Hoy, con la nueva Constitución, es necesaria la consulta y pedir una licencia social. Por esa razón, anticipamos que impulsaremos una consulta para entrar a la etapa de explotación”, manifestó el ministro de Minería, Mario Virreyra, en un reporte difundido por la red ERBOL.
La empresa canadiense South American Silver tiene una concesión minera en la zona y llevó adelante trabajos de exploración. Sin embargo, los habitantes de Mallku Quta se opusieron a las obras y resolvieron expulsar a la compañía por temor a que tal explotación minera cause daños ambientales y confiscaron su equipamiento de exploración.
Éste fue motivo para que la empresa presente una denuncia de robo agravado. Un contingente de policías intentó detener a las autoridades la madrugada del sábado anterior. Sin embargo, uno de los policías quedó como rehén. El martes, 150 efectivos intentaron rescatarlo pero otro policía quedó como rehén. La decisión de consultar fue asumida luego de que los comunarios tomaran como rehenes a dos policías, José Carlos Masa y Guillermo Paillo, como resultado de la reclamación de la población ante la explotación.
Ambos uniformados fueron liberados ayer y de inmediato, los trasladaron a un centro de salud para recibir atención médica.
Cancio Rojas, curaca mayor del marka Sacaca, comunidad que se encuentra a 30 km de mallku Khuta, dijo que “a cambio van a archivar los obrados y la persecución a las autoridades originarias. El segundo punto es establecer una mesa de diálogo y (') la reversión de las concesiones al Estado. (La empresa) no puede volver en esas mismas condiciones”. El curaca detalló los daños que esa explotación podría causar en la zona: “Desaparecerían el cerro, la laguna, las 47 comunidades que están alrededor. El lugar sería desierto y sembrado de muerte. Afectaría ríos y las cuencas que están debajo de los valles donde se produce trigo y maíz.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Los comunarios apuestan por explotación de indio
Los habitantes del norte potosino apuestan por la producción de indio y otros minerales como una alternativa económica para mejorar sus condiciones de vida, según se informó en la página web de radio Fides.
La información da cuenta que sin grandes inversiones y con palas y picos cerca de 80 campesinos formaron una cooperativa agro minera en la mencionada zona.
“Estamos explotando según lo que tenemos, con picotas o barrenos, porque no tenemos muchos recursos todavía”, señaló Andres Chaqmi, dirigente de la cooperativa.
Los originarios pretenden ingresar a la actividad minera motivados por las buenas cotizaciones que tienen los minerales en la actualidad y en el caso del indio su precio en el mercado internacional estaría bordeando los 370 dólares por libra fina.
La información da cuenta que sin grandes inversiones y con palas y picos cerca de 80 campesinos formaron una cooperativa agro minera en la mencionada zona.
“Estamos explotando según lo que tenemos, con picotas o barrenos, porque no tenemos muchos recursos todavía”, señaló Andres Chaqmi, dirigente de la cooperativa.
Los originarios pretenden ingresar a la actividad minera motivados por las buenas cotizaciones que tienen los minerales en la actualidad y en el caso del indio su precio en el mercado internacional estaría bordeando los 370 dólares por libra fina.
jueves, 15 de marzo de 2012
Pobladores buscan salir de la pobreza gracias al indio
Pobladores de Norte Potosí quieren salir de la pobreza gracias al indio, plata y otros minerales
existentes en su territorio cuyas reservas aseguran décadas de producción. Sin grandes inversiones y con palas y picos cerca de 80 campesinos formaron una cooperativa agro minera.
“Estamos explotando según lo que tenemos, con picotas o barrenos, porque no tenemos muchos recursos todavía” señaló Andres Chaqmi, Dirigente de la Cooperativa conformada mayormente por campesinos de la zona.
Los originarios quieren explotar las riquezas de su tierra, aprovechando que el sector es un yacimiento importante de minerales como el indio cuya cotización supera los 370 dólares por libra fina.
En Norte Potosí está la reserva Mallku Kota, en el cerro conocido por los lugareños como “Cerro Limosna”. Se trabaja oro, y también tiene un gran potencial para indio y plata, aclaro Chaqmi. El territorio tiene el saneamiento de tierra comunitaria de origen, por lo que esta cooperativa agro minera, agrupa a personas que también se dedican a la agricultura.
Don Andrés quiere que los comunarios ya no abandonen el norte de Potosí en busca de trabajo en otros puntos del país. “Mucha migración hay en esta región, por eso tenemos este recurso parta mantener a nuestra gente” dijo con tono de esperanza el minero.
Al margen de la publicidad de diferentes organizaciones que aseguran ayudar los habitantes no perciben que la ayuda real llegue. “Sabemos que hay apoyo, pero casi no nos llega mucho beneficio, nunca no nos llega” dijo con sinceridad.
La minería ahora resulta una alternativa que da esperanza para los pobladores de una de las regiones del país que lidera los índices de mortalidad infantil.
“Nosotros, los que hemos nacido en nuestro territorio ya somos capaces de administrar nuestros recursos” dijo a Fides Potosí. Esperan recibir apoyo para fomentar su actividad, para evitar que empresas extranjeras aprovechen los recursos naturales que ahora son la esperanza de la región para salir de la pobreza.
existentes en su territorio cuyas reservas aseguran décadas de producción. Sin grandes inversiones y con palas y picos cerca de 80 campesinos formaron una cooperativa agro minera.
“Estamos explotando según lo que tenemos, con picotas o barrenos, porque no tenemos muchos recursos todavía” señaló Andres Chaqmi, Dirigente de la Cooperativa conformada mayormente por campesinos de la zona.
Los originarios quieren explotar las riquezas de su tierra, aprovechando que el sector es un yacimiento importante de minerales como el indio cuya cotización supera los 370 dólares por libra fina.
En Norte Potosí está la reserva Mallku Kota, en el cerro conocido por los lugareños como “Cerro Limosna”. Se trabaja oro, y también tiene un gran potencial para indio y plata, aclaro Chaqmi. El territorio tiene el saneamiento de tierra comunitaria de origen, por lo que esta cooperativa agro minera, agrupa a personas que también se dedican a la agricultura.
Don Andrés quiere que los comunarios ya no abandonen el norte de Potosí en busca de trabajo en otros puntos del país. “Mucha migración hay en esta región, por eso tenemos este recurso parta mantener a nuestra gente” dijo con tono de esperanza el minero.
Al margen de la publicidad de diferentes organizaciones que aseguran ayudar los habitantes no perciben que la ayuda real llegue. “Sabemos que hay apoyo, pero casi no nos llega mucho beneficio, nunca no nos llega” dijo con sinceridad.
La minería ahora resulta una alternativa que da esperanza para los pobladores de una de las regiones del país que lidera los índices de mortalidad infantil.
“Nosotros, los que hemos nacido en nuestro territorio ya somos capaces de administrar nuestros recursos” dijo a Fides Potosí. Esperan recibir apoyo para fomentar su actividad, para evitar que empresas extranjeras aprovechen los recursos naturales que ahora son la esperanza de la región para salir de la pobreza.
sábado, 7 de mayo de 2011
YACIMIENTO DE PLATA E INDIO Surgen problemas para megaproyecto minero
Comunarios de la región se dividen sobre la puesta en marcha de la mina en Toracari
Algunos comunarios de la zona donde se halla el megayacimiento minero ubicado por la Compañía Minera Mallku Kotha se oponen a la puesta
en marcha del proyecto de explotación de plata e indio, según señaló el quraca del Ayllu Urinzaya del municipio de Sacaca, Lucho Colque.
Esa autoridad llegó a Potosí con el fin de invitar al Gobernador a una reunión que se desarrollará con la participación de los ayllus del municipio de Sacaca el venidero 20 del presente.
En la reunión se analizarán los beneficios que otorgará el proyecto minero así como la forma de viabilizar el megaproyecto minero que está ubicado en la región de Toracari en la provincia Charcas del Departamento de Potosí.
Lucho Colque explicó que el enorme yacimiento de plata e indio se encuentra entre los municipios de Sacaca y San Pedro por lo cual están involucrados cinco ayllus de la zona.
De esos cinco ayllus algunos no están de acuerdo en la puesta en marcha del proyecto minero, pero los de Urinsaya consideran que es una posibilidad de que se generen fuentes de trabajo, haya más ingresos para el municipio y se tenga una serie de beneficios que permitan superar los niveles de pobreza existentes en la zona.
El 25 del presente se desarrollará una reunión en el municipio de San Pedro para que también se analicen las ventajas y desventajas de la puesta en marcha del proceso de explotación y transformación de la plata.
La Compañía Minera Mallku Kotha en ambas reuniones explicará en qué consiste el proyecto, las condiciones económicas, los beneficios para la región, el Departamento y el país, así como las medidas ambientales que se tomarán para evitar daños a los terrenos.
Algunos comunarios de la zona donde se halla el megayacimiento minero ubicado por la Compañía Minera Mallku Kotha se oponen a la puesta
en marcha del proyecto de explotación de plata e indio, según señaló el quraca del Ayllu Urinzaya del municipio de Sacaca, Lucho Colque.
Esa autoridad llegó a Potosí con el fin de invitar al Gobernador a una reunión que se desarrollará con la participación de los ayllus del municipio de Sacaca el venidero 20 del presente.
En la reunión se analizarán los beneficios que otorgará el proyecto minero así como la forma de viabilizar el megaproyecto minero que está ubicado en la región de Toracari en la provincia Charcas del Departamento de Potosí.
Lucho Colque explicó que el enorme yacimiento de plata e indio se encuentra entre los municipios de Sacaca y San Pedro por lo cual están involucrados cinco ayllus de la zona.
De esos cinco ayllus algunos no están de acuerdo en la puesta en marcha del proyecto minero, pero los de Urinsaya consideran que es una posibilidad de que se generen fuentes de trabajo, haya más ingresos para el municipio y se tenga una serie de beneficios que permitan superar los niveles de pobreza existentes en la zona.
El 25 del presente se desarrollará una reunión en el municipio de San Pedro para que también se analicen las ventajas y desventajas de la puesta en marcha del proceso de explotación y transformación de la plata.
La Compañía Minera Mallku Kotha en ambas reuniones explicará en qué consiste el proyecto, las condiciones económicas, los beneficios para la región, el Departamento y el país, así como las medidas ambientales que se tomarán para evitar daños a los terrenos.
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