sábado, 8 de diciembre de 2007

Cooperativistas exigen al Gobierno explorar nuevos yacimientos mineros

La minería nacional se desarrolla sobre yacimientos tradicionales de las épocas de los “Varones del estaño” (1900-1940), lo que refleja una caída de la producción, por lo que los 80 mil cooperativistas piden al Gobierno que de manera urgente se inicie labores de prospección y exploración para identificar nuevos yacimientos.

La Federación Nacional de Cooperativas Mineros de Bolivia (Fencomin) y la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de La Paz (Fedecomin), afirman que, tomando en cuenta el “buen momento” por el que atraviesa la minería a nivel internacional, con el incremento de los precios, es urgente contar con nuevos yacimientos.

Entre los yacimientos tradicionales que se explotan está Huanuni donde se encuentra Posokoni y Poopó en Oruro, San Cristóbal y Cerro Rico en Potosí entre otros.

“Quienes trabajamos en este sector vemos que nuestros yacimientos se están agotando y este problema se debe a la falta de exploración minera”, declaró a EL DIARIO, Mario Carvajal, representante de Fedecomin La Paz.

Un criterio similar tiene el ejecutivo nacional de los cooperativistas mineros, Andrés Villca, quien afirmó que con la declaratoria de Reserva Fiscal Minera a todo el país que hizo el Gobierno, el Servicio Geológico y Técnico de Minas (Sergeotecmin) y la Corporación Minera de Bolivia deben realizar exploraciones para aprovechar este buen momento y comprometer nuevas inversiones.

En tanto, el director Ejecutivo de Sergeotecmin, Zoilo Moncada, en contacto con el Decano de la Prensa Nacional informó que a partir de la próxima gestión comenzará la elaboración de la Carta Geológica de por lo menos el 70 por ciento del territorio nacional.

“La Carta Geológica es la base fundamental para tener un conocimiento de todas las riquezas naturales renovables y no renovables del país porque posibilita la planificación territorial”, afirmó la autoridad.

La importancia de este documento para la minería radica que mediante el mismo se podrán identificar nuevos yacimientos, para lo cual se realizarán labores de prospección y exploración sobre los lugares potenciales que se encuentren.

El representante de Fencomin dijo que para hacer esta labor el Gobierno sólo cuenta con 20 millones de dólares, suma que es totalmente insuficiente por lo que sugiere que el sector privado participe en esta tarea.

Sin embargo, Moncada, de Sergeotecmin señaló que según cálculos realizados la inversión para esta faena, que durará cinco años, demandará alrededor 60 millones de dólares, financiamiento que el Estado no tiene.

En ese contexto, Moncada informó que todo este tiempo se estudia la posibilidad de atraer nuevos inversores para este proyecto. Entre esos países radican: China, Canadá, Irán, Japón, y varios países de la Unión Europea. “Estamos buscando lo que más le convenga al país”.

Diciembre es la época prevista en la que se definirán él o los inversores para firmar los convenios de financiamiento e iniciar los preparativos para que la tarea que se ejecutará a más tardar desde mayo o junio de 2008.

Datos oficiales muestran que tomando en cuenta los últimos grandes proyectos mineros que se inician como San Cristóbal o El Mutún, tan sólo el 1,5 por ciento del territorio nacional es explotado.

Hasta antes de mayo de este año, cuando el Gobierno mediante decreto declaró Reserva Fiscal Minera a todo el país, se adjudicaron 2,8 por ciento del territorio nacional en concesiones mineras, y restando ese 1,5 por ciento, el resto es utilizado como “tierras de engorde”.

OTRAS PREOCUPACIONES

Los cooperativistas mineros también expresaron su preocupación por los conflictos suscitados en esta última etapa con la toma de varias minas privadas por parte de los campesinos y pueblos indígenas quienes se atribuyen, según los empresarios mineros y los cooperativistas la propiedad de los yacimientos basándose en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“El Gobierno tiene que garantizar al sector productivo minero y a los cooperativistas la seguridad jurídica necesaria para que podamos trabajar con tranquilidad”, afirmó Mario Carvajal.

Asimismo, los cooperativistas ven como punto prioritario que se realicen nuevas inversiones en maquinarias y tecnología para modernizar el trabajo de explotación y tratamiento de los concentrados minerales.

En este último año, el sector cooperativo creció de manera considerable según sus representantes quienes afirman que el 2006 en el país existían 60 mil afiliados y ahora esa cifra se elevó a 80 mil.

Reconocen que este crecimiento es resultado de los altos precios de los minerales que se cotizan en el mercado internacional donde en noviembre pasado el estaño, después de 27 años rompió el récord histórico ya que el Mercado Internacional de Londres cotizó la libra fina del estaño en 7.84 dólares.

El nivel impositivo es otro de los puntos que destacan los cooperativistas mineros cuando afirman que el 2006 el Estado se benefició con 48 millones de dólares en impuestos mineros, de esa cifra alrededor de 23 millones generó el sector cooperativo y para este año se calcula que aportarán alrededor de 40 millones al Estado en impuestos.

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