domingo, 18 de octubre de 2009

La atención de propios y extraños se concentra en el litio de Bolivia

En las últimas semanas el boom noticioso en materia de minería sin lugar a dudas que corresponde a Bolivia, país poseedor –según afirman expertos– de la mayor reserva de litio a nivel mundial, calculada en por lo menos unos cinco mil millones de toneladas métricas de litio aunque con una desventaja ante los otros países competidores por supuesto momentánea al no estar produciendo la materia base de litio.

El hecho más connotativo de todo este ajetreo potencialmente económico tiene su origen en el cambio inminente e ineludible de la matriz energética del mundo que obligará a eliminar por ejemplo, los combustibles orgánicos como el diesel y la gasolina, entre otros que serán reemplazados con la energía del litio – ion con una serie de ventajas, como la reducción de costos y la contaminación ambiental, este último problema de magnitud en las grandes capitales.

Esa necesidad y urgencia de cambio han despertado intereses de búsqueda de la materia prima y las grandes industrias ubicaron en el atlas geográfico un país con las reservas más importantes de litio en el último tiempo, Bolivia.

Ese interés internacional se hizo patente en el año 1992 cuando la empresa británica Lithco estuvo a un paso de iniciar la explotación de litio, proyecto que prácticamente fue “fondeado” por la presión de “grupos sociales” de Potosí.

Las cosas han cambiado en el último tiempo y la visión del presente es dar paso a una explotación racional y planificadamente preparada de nuestros grandes recursos naturales que ahora yacen en grandes extensiones de los salares de nuestro país, sin uso ni beneficio para los bolivianos.

Consiguientemente la industria mundial automotriz, el caso de la Sumitomo y Mitsubishi del Japón, la Bolloré de Francia o la LG de Corea, están empeñadas en ubicarse de “cualquier modo” en el estratégico programa que tiene el gobierno boliviano para explotar esta su estratégica reserva de litio.

A propósito de este tema hay algunas referencias interesantes para tomarlas en cuenta. El caso de las empresas japonesas que trabajan febrilmente en el análisis de las muestras de salmueras y podrían ofrecer resultados importantes en el presente mes de Octubre.

Por su parte emisarios de la francesa Bolloré – Eramet, trabajarán directamente en el salar de Uyuni para obtener 15 mil litros de material en las salmueras y proceder a su análisis en laboratorios de su país. Técnicos coreanos también obtendrán 10 mil litros de salmuera, para evaluar un futuro proceso de extracción de litio.

En todos los casos, Japón, Francia y Corea no hay plazos definidos para conocer los resultados que avalen calidad y potencia del litio boliviano. El interés de los empresarios es prácticamente voluntario y por tanto no tiene fechas definidas para que se oficialicen respuestas.

En el caso de Francia y Japón el interés corresponde a industrias de capitales privados, aunque también llegaron emisarios de la gubernamental nipona. En el caso de Corea se trata de la estatal Korea Resources Corporación (Kores) cuyo principal ejecutivo expuso también su idea de pedir una concesión para “explotar una mina de litio en Bolivia”.

Hasta el momento la propuesta más seria es la de Bolloré de Francia que para la explotación de litio en Bolivia invertiría 515 millones de euros (755 millones de dólares) la más próxima a la previsión inicial del Gobierno de Bolivia para la industrialización del litio en el salar de Uyuni. El aporte francés sería utilizado en la construcción de una planta para el tratamiento de las salmueras y la instalación de una moderna fábrica de pilas y baterías de litio, inicialmente unas 5 mil el próximo año 2010 y desde el 2012 un promedio de 25 a 30 mil baterías.

PROYECTO BOLIVIANO

Como el interés ha crecido en función a la cuantificación de la reserva de litio en Bolivia, el gobierno ha confirmado su intención oficial de encarar la pronta construcción de un complejo químico – industrial que obligará a una inversión de mil millones de dólares para aprovechar en todos los niveles la capacidad de la reserva de litio ubicada en la zona occidental del país.

El encargado de difundir detalles del proyecto nacional fue Saúl Villegas el director del área de recursos evaporíticos de la Comibol, señalando que se trata de una aplicación paulatina en el próximo quinquenio con la instalación de trece plantas, varias de éstas deberán producir los insumos químicos que necesitarán la paralela explotación de litio y su industrialización.

Esas plantas a más del tratamiento de las salmueras, producirán carbonato e hidróxido de sodio, bórax, potasio, cloruro de calcio y cal, entre otros elementos posibles de aprovechar al tratar el producto básico que son las salmueras.

De aquí adelante dependería del gobierno el avance de estos macro proyectos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario