viernes, 6 de agosto de 2010

Mutún: Empresa estatal prevé exportar 1,7 millones de Tn. de acero procesado


El complejo industrial del acero, que la estatal Empresa Siderúrgica Mutún (ESM) pretende implementar hasta 2017 en el 50 por ciento del yacimiento del Mutún que pertenece al Estado Boliviano, estará en capacidad de producir al año unas 750 mil toneladas de concentrados de hierro y exportar anualmente un total de 1,78 millones de toneladas de acero industrializado (en palanquilla) a países asiáticos, de acuerdo con el proyecto gubernamental.

La producción de hierro y acero en el Mutún estatal demandará una inversión que bordea los 1.600 millones de dólares, a ser cubierta por el Estado en primera instancia y otros países interesados como Rusia, Corea, China, Venezuela e Irán que ya mostraron interés en financiar e incluso aportar con tecnología de punta a la industria del acero en Bolivia, informó el ministro de Minería, José Pimentel.

La autoridad justificó la participación de la empresa estatal en la explotación, industrialización y exportación de hierro y acero, señalando que, facultada por la nueva Constitución Política del Estado, la ESM nació con la misión de controlar y fiscalizar el contrato de riesgo compartido suscrito con la empresa Jindal Steel Bolivia para la explotación del Mutún, pero además con la premisa de producir hierro y acero para los bolivianos en el otro 50 por ciento del mayor yacimiento mundial de hierro.

Pimentel recordó que “el presidente Evo Morales, al comprobar el retraso del contrato con la Jindal, decide que ESM se lance a la producción en el otro 50 por ciento”.

Plazos y construcción

El ministro de Minería indicó que las obras de exploración y cuantificación de reservas se inician este año, el saneamiento de tierras demorará dos años y la preparación técnica, tres años. Está previsto que el montaje de maquinaria y equipamiento esté listo hasta mediados de 2013, la planta de beneficio, hasta 2014, la planta de pelletización, hasta mediados de 2015, la planta de reducción directa, hasta septiembre de 2015 y se estima que la planta de acero y colada continua esté terminada a mediados de 2017.

El presidente de la estatal ESM, Sergio Alandia, agregó que, tras el visto bueno del Presidente, Vicepresidente, Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y Viceministerio de Inversión Pública, se determinó que en la construcción de todas las plantas se aplicará la modalidad “llave en mano”, es decir, la empresa que se adjudique el proyecto se hace cargo del diseño final, búsqueda de financiamiento y construcción de la obra.

La distribución, ubicación, planimétrica de los módulos y la infraestructura complementaria en cada una de las plantas industriales serán definidas mediante estudios de factibilidad a diseño final. Se estima que la capacidad de producción y exportación de concentrados de hierro en todo el complejo fluctuará entre 500 mil a un millón de toneladas por año.

El 50 por ciento del Mutún que corresponde al Estado tiene una superficie de 5.200 hectáreas.

Bolivia Proyectan altas inversiones en El Mutún estatal

La explotación minera e industrialización de concentrados de hierro y manganeso en el 50 por ciento del proyecto el Mutún estatal comprende una inversión global de 1.600 millones de dólares, distribuidos en varios módulos industriales.

La producción y exportación inmediata de concentrados de hierro tiene presupuestados 3,8 millones de dólares y prevé una utilidad neta de 11 millones de dólares por año.

Por la participación nacional en la fabricación de piezas y equipos de acero, se proyecta obtener entre 1 y 1,3 millones de dólares año.

El ministro de Minería comentó que iniciaron conversaciones con empresas extrajeras, como la coreana Hyundai, para implementar fábricas de partes y repuestos de máquinas en Bolivia.

El desarrollo del yacimiento permitirá obtener entre 10 y 12 millones de toneladas de concentrados al año con una inversión de 220 millones de dólares. La participación boliviana en la fabricación de equipos requerirá 50 millones de dólares.

La planta de pelletización tendrá capacidad de obtener 3 millones de toneladas de palanquilla con 195 millones de dólares de inversión. En este rubro, la participación nacional en fabricación de equipos e instalaciones será por 40 millones de dólares, según Pimentel (Los Tiempos).

jueves, 5 de agosto de 2010

En el mutún: ¿quién tiene la culpa?


Sin lugar a dudas lo del Mutún es un hecho que no acaba de solucionarse y por sus connotaciones mantiene en grandes dudas a toda la ciudadanía, pues se trata de uno de los emprendimientos más grandes en materia de minería y siderurgia para encarar, como se dijo, la verdadera reactivación de la gran minería nacional.

Por otro lado, el oriental, el asunto preocupa grandemente de manera muy particular a la gente especialmente de Puerto Suárez, que tiene cifradas sus esperanzas de desarrollo regional en el proyecto del hierro y el acero, con el componente social de favorecer a su gente con fuente de empleo por muchos años, la que debe capacitarse paulatinamente para enfrentar el reto de un cambio en sus tareas rutinarias, de comercio, agricultura y ganadería.

Para el país, el Mutún es un desafió a la capacidad de las autoridades que deben señalar con bastante acierto y solvencia la mejor opción de encarar el primer gran emprendimiento de la macro minería, bajo el sistema de sociedad estatal y privada con una empresa internacional como la Jindal que sabe de su trabajo, pero que al mismo tiempo exige reciprocidad en el cumplimiento de un convenio, que al parecer de momento fue incumplido por los dos socios.

Hablar del Mutún es señalar el yacimiento de hierro más grande en la región sudamericana, por tanto de interés o mera curiosidad de gobiernos vecinos, el caso de Brasil colindante en la frontera justamente con el yacimiento, pero además de otros potenciales inversionistas que mantienen esperanzas como Venezuela o más allá Rusia y los asiáticos que observan cada detalle en el curso de un proceso que todavía muestra inseguridad y fallas procedimentales.

Por lo que se conoce y de manera oficial es que la Jindal no cumplió con su plan de inversiones y desembolsos para alentar la explotación de hierro, aunque físicamente logró acumular una buena cantidad de hierro para su inmediata exportación, la misma que no se concretó porque…fallas hay en el cumplimiento del convenio. La Jindal y con mucha razón exige también al Estado Boliviano el cumplimiento en la dotación de una determinada cantidad de predios, que evidentemente no se sanearon para su transferencia a los hindúes. Lo que no se quiere reconocer es quién incumple primero y por tal razón obliga a una lógica posición de resistencia (a desembolsar) en defensa de derechos adquiridos a través de un contrato vigente.

Si no hay seriedad entre las partes, es casi seguro que existirán desacuerdos, lo que corresponde entonces es que “limpiando” las irregularidades, se admitan las consecuencias de un hecho que debe ser reencaminado por la vía legal, mostrando al exterior que en Bolivia son posibles los grandes emprendimientos y que mayores inversiones serán respetadas, bajo normas de plena seguridad jurídica y/o garantías exigibles y respetadas.

Se trata de la imagen nacional, por tanto no pueden admitirse improvisaciones o posiciones autoritarias. El proyecto siderúrgico debe avanzar, tomando en cuenta que el Estado está tentado de explotar la otra mitad del cerro, cuando en la práctica y una sociedad vigente de por medio, todavía no puede hacerlo en la primera mitad. Hay que establecer de quién es la culpa en el Mutún.

miércoles, 4 de agosto de 2010

$us 25,6 millones destinarán para promover el desarrollo minero sustentable en Argentina

Con el objetivo de contribuir al desarrollo sustentable de la minería, favorecer gestión ambiental minera en las provincias, identificar y recuperar áreas degradadas, y relevar información geoambiental, el Primer programa nacional de gestión ambiental minera -GEAMIN- se pone en marcha para promover una producción sustentable en este sector.

Con un préstamo otorgado por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) de 20,4 millones de dólares y un aporte nacional de $us. 5,2 millones, este programa es gestionado por la Secretaría de Minería de la Nación ante el Banco Interamericano de Desarrollo -BID- para realizar acciones destinadas al fortalecimiento de la gestión ambiental sustentable en el sector productivo minero nacional.

Recientemente, Buenos Aires se ha sumado a este Programa para fortalecer la gestión ambiental de la provincia en lo concerniente a: capacitación, asistencia técnica y mejora tecnológica para perfeccionar la evaluación de los informes de impacto ambiental y las tareas de control y monitoreo de las operaciones mineras locales.

“La actividad minera en Argentina tiene como prioridad el resguardo y sustentabilidad del medio ambiente”, dijo Mayoral en la firma del acuerdo con la Provincia de Buenos Aires, focalizando en la promoción de “la minería sustentable como alternativa de desarrollo, arraigo poblacional y mejor calidad de vida principalmente para las comunidades más alejadas del país”.

El funcionario estima que la minería argentina generará 450 mil puestos de trabajo en base a los $us. 130 mil millones que se espera para el desarrollo de nuevos emprendimientos en los próximos años (Fundamin).

Portal Minero

La carrera por el litio boliviano (Conclusión)


Basado incluso en las previsiones más conservadores, las reservas de litio de Bolivia son las más grandes del mundo. El Salar de Uyuni, una extensa y brillosa planicie de 10.000 kilómetros cuadrados cubierta de minerales incrustados en sal, y localizado en el sudoeste del departamento de Potosí, es el punto cero para los sueños de litio bolivianos.

Las empresas y gobiernos extranjeros por igual se han puesto en fila para cortejar al gobierno de Bolivia, que trata de lograr el mejor acuerdo posible para el beneficio de su gente. Entre los principales interesados están dos gigantes japoneses, Mitsubishi y Sumitomo, la última, ya tiene una participación en la controversial Mina San Cristóbal, conocida por contaminar la misma región. También está cortejando al gobierno el productor francés de vehículos eléctricos, Bolloré, así como los gobiernos de Corea del Sur, Brasil e Irán.

El gobierno boliviano ha esbozado un plan general para las diversas fases de su ambicioso proyecto del litio, pero muchos de los detalles de cómo se llevará a cabo todo esto aún queda por definir. Para entrar en el mundo técnico y económico del preciado metal ya ha invertido $us 5,7 millones en la construcción de una Planta piloto al borde del Salar de Uyuni. Se trata de que la Planta sirva para probar todos los pasos necesarios de la extracción de litio de una costra subterránea ubicada en el Salar y separarla en partes específicas y comercializables. Con base en la información obtenida de la experiencia adquirida en dicha Planta, el gobierno tiene pensado construir una planta a una escala industrial mucho mayor, capaz de producir anualmente entre 30.000 y 40.000 toneladas métricas de carbonato de litio. A esto seguirá una tercera fase para producir compuestos de litio comercializables, que el gobierno tiene previsto realizar en sociedad con inversores extranjeros.

Para recibir ayuda y poder cumplir con los enormes desafíos que enfrenta, el gobierno ha creado un Comité Asesor Científico (Comité Científico de Investigación para la Industrialización de los Recursos Evaporíticos de Bolivia) integrado por expertos de universidades, compañías privadas y gobiernos que intercambian conocimientos libremente y de mutuo beneficio.

Los desafíos venideros en el camino del litio boliviano

El núcleo de las ambiciones de Bolivia sobre el del litio son simples: sacar de la pobreza a su pueblo mediante la obtención del máximo beneficio posible de un recurso natural, en los mercados internacionales de punta. Pero de aquí a donde pretende llegar en su autopista de litio, debe enfrentar grandes desafíos como los que a continuación se detallan:

Acertando la economía

Lograr cumplir los sueños de Bolivia sobre el litio, será como apuntarle a un pequeño objeto en movimiento. El mercado de baterías para vehículos se presenta como el más lucrativo para el litio y es al que apunta el gobierno de Morales (el presidente asegura también que Bolivia construirá automóviles eléctricos), pero todavía es un juego de adivinanzas: ¿cuán grande es ese mercado y cuándo estará en la cima? Bolivia podría optar por dirigirse a mercados más tradicionales, como el del vidrio y la cerámica, pero que no son tan rentables. Una opción intermedia sería centrarse en mercados de cierto tipo de baterías para relojes, teléfonos celulares, iPods, computadoras portátiles y otros artefactos electrónicos.

¿Cuánto costará establecer una industria de baterías de litio en Bolivia? La cifra es una de las más escurridizas piezas del rompecabezas informativo sobre el tema. Si Bolivia se decide por la plena industrialización del metal el presupuesto sería de $us 200 millones o más, solo para la planta principal, pero ello no incluye los costos adicionales de construir industrias químicas de soporte y un enorme sistema de infraestructura en una región donde incluso hoy contar con electricidad es un desafío tecnológico. Un funcionario boliviano ha ubicado el costo potencial final en mil millones de dólares. Debido a esto Bolivia busca establecer una seria asociación con inversionistas, una estrategia que algunos grupos de comunidades locales no aprueban.

El hecho de que el gobierno pueda contar repentinamente con importantes nuevos ingresos del litio no es garantía de que el pueblo boliviano vaya a beneficiarse de ello. Dicho dinero podría fácilmente convertirse en un imán de la corrupción, del despilfarro y del favoritismo y generar una tensión permanente entre la demanda de utilizar los fondos para obras públicas y la necesidad de reinvertirlo en la producción estatal de litio.

Impactos medioambientales

Perdida en la gran carrera del litio boliviano se encuentra una preocupación medioambiental muy seria y real. En nombre de proveer coches más limpios para los países ricos del norte, el hermoso y raro Salar podría terminar en tierra de desechos. La adecuación de la estrategia ambiental de Bolivia para el desarrollo de litio en el sudoeste de Potosí es puesta en duda por algunas organizaciones medioambientales reconocidas en Bolivia.

Uno de los principales problemas que la producción de litio podría causar es una gran crisis de agua. La región ya sufre de una seria escasez del líquido que afecta a los productores de quinua, a la crianza de llamas, a la vital industria del turismo, y a las fuentes de agua potable. Aunque los funcionarios bolivianos aseguran que las necesidades de agua para el proyecto de litio serán mínimas, sus estimaciones se basan en información muy limitada e incompleta.

La contaminación del aire, agua y suelos es también otra trascendental preocupación. Se necesitarán grandes cantidades de químicos tóxicos para procesar las estimadas 30.000 a 40.000 toneladas de litio anuales que el proyecto pretende extraer. El escape de dichos químicos por medio de la lixiviación, derramamiento o emisiones atmosféricas pone en peligro a las comunidades y al ecosistema como un todo.

Informes sobre el Salar de Atacama en Chile describen un paisaje marcado por montañas de sal descartada y enormes canales llenos de agua azul contaminada con químicos.

Frente a estas realidades los funcionarios gubernamentales bolivianos han minimizado dichos riesgos pese a que el sistema que piensan implementar para proteger el medioambiente es en el mejor de los casos inadecuado. Las instituciones públicas como el Ministerio de Medioambiente y Agua, que son responsables de asegurar el cumplimiento de las normas medioambientales, carecen evidentemente de la capacidad o la autoridad para intervenir de una manera efectiva. (Plataforma Energética).

martes, 3 de agosto de 2010

Bolivia explora sus reservas de uranio

Bolivia inició un proyecto de exploración y prospección de sus reservas de uranio en la región de Potosí, indicó el Ministerio de Minería del país.

El proyecto es financiado por la Gobernación de Potosí y efectuado por el Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas (Sergéotecmin) con una inversión de unos 500.000 dólares.

“Es un proyecto de prospección y exploración“, señaló el director ejecutivo del Sergeotecmin, Hugo Delgado, agregando que “a fin de año habrá resultados“.

La Minería de Bolivia admitió que el país tiene “pequeñas reservas“ de uranio en algunas regiones de su territorio, pero que no son explotadas.

“Hay estudios de la década de 1970 pero no tienen evaluación de reservas“, dijo Delgado.

Los analistas destacan que el proyecto podría preocupar a diversos países occidentales, que han adelantado sospechas de que Bolivia podría enviar uranio a sus aliados de Venezuela o Irán, para apoyar sus programas nucleares.

Hace un año, los servicios de inteligencia de Israel acusaron a Bolivia de proveer éste material a la república islámica. Sin embargo, el gobierno de Morales desmintió la información, aunque admitió que el país tiene ese mineral en pequeñas cantidades no cuantificadas.

Estados Unidos y otros estados de Occidente acusan al régimen de Ahmadineyad, de construir un arma atómica encubierta bajo la apariencia de un programa de energía nuclear civil. Teherán ha rechazado todas las acusaciones, declarando que su programa nuclear busca exclusivamente satisfacer la demanda interna de energía (RT).

lunes, 2 de agosto de 2010

Misión boliviana viaja a Corea para explorar interés en litio y hierro

Una misión del Ministerio de Minería de Bolivia viaja este viernes a Corea del Sur para explorar el interés de empresarios de ese país en yacimientos de litio y hierro, informó una fuente de esa institución.

El viceministro boliviano de Desarrollo Productivo, Héctor Córdoba, y el presidente de la Empresa Siderúrgica Mutún, Sergio Alandia, se entrevistarán con ejecutivos de Hyundai y dictarán conferencias en una rueda de negocios organizada por esa firma, indicó la fuente.

El presidente boliviano, Evo Morales, busca un socio para empezar a explotar el 50% aún no asignado de las reservas del Mutún, en el oriente del país.

La otra mitad fue entregada en concesión a la siderúrgica india Jindal, pero días atrás el Gobierno de La Paz la multó con 18 millones de dólares por el retraso en su inversión para explotar el hierro y producir acero.

El cerro del Mutún, situado cerca de la frontera con Brasil, posee 40.000 millones de toneladas de varios tipos de minerales, principalmente hierro.

Córdoba explicará a los empresarios coreanos toda la oferta minera de Bolivia, incluida la reserva de litio del Salar de Uyuni (sureste), que quiere explotar para baterías de automóviles eléctricos, entre otros posibles fines.

Hasta ahora, la empresa coreana LG, las japonesas Sumitomo y Mitsubishi y la francesa Bolloré han expresado interés en ser socios de Bolivia para el litio de Uyuni (el fondo de un antiguo mar desecado, encaramado en los Andes a unos 4.000 metros de altura).

El salar tiene 10.000 kilómetros cuadrados de extensión y cuenta, según el Gobierno, con la mayor reserva mundial de litio, calculada en 19 millones de toneladas.

domingo, 1 de agosto de 2010

Recuperar la confianza del inversor minero debería ser tarea de gobierno


Si no se adoptan medidas urgentes y se muestra la cara de seguridad jurídica que desean los inversionistas nacionales y extranjeros, posiblemente no se puedan encarar los proyectos importantes que se perfilan para explotar los recursos evaporíticos en los Salares de Uyuni y Coipasa o en el Mutún, sin contar otras alternativas favorables en materia de minería.

Si se retrocede nada más que un corto tiempo en la observación del fenómeno de la minería, se coincidirá en señalar que por lo menos hasta fines del año pasado y después del golpe de precios bajos en el 2008, se ingresaba en una etapa de recuperación de la minería, especialmente la más grande, tal el caso de las operaciones en Potosí de San Cristóbal, San Bartolomé o San Vicente, añadiendo Manquiri y otras menores que marcaron un repunte de producción, asegurando los dos elementos favorables que son divisas para el TGN y las consabidas regalías para los distritos y municipios, donde se producen los hechos mineros…una suerte de alternativas para hablar –incluso– del desarrollo regional, sino nacional.

Fuera de las actividades ya señaladas, autoridades del área de minería a partir del ministerio del ramo y de la Comibol recorrieron la nueva ruta de esperanza que se dirige hacia el oriente con el hierro del Mutún o la zona altiplánica en el occidente con la riqueza de los Salares de Uyuni y Coipasa…en el primer caso las reglas de juego confrontaron fallas y aún existe una controversia sobre quién incumplió su parte, la Jindal de la India o el Gobierno de Bolivia, pero se espera que superados los entuertos, el proyecto avance en un 50 por ciento, pues la otra parte corresponderá a un emprendimiento inicialmente nacional.

En el caso del litio el perfil de operaciones es complejo y por lo menos de momento no existe compromiso con ninguna transnacional, aunque hay más de tres sumamente interesadas en explotar e industrializar el litio, pero el gobierno aún no define la estrategia de tal operabilidad. Por qué no lo hace, ese es el dilema; posiblemente porque todavía se están haciendo cálculos sobre inversiones, posibilidades, opciones y ventajas finales. Sin embargo el asunto es cuestión de tiempo, pues el país necesita eliminar los factores de desconfianza en los posibles inversores, para que se habiliten capitales y la necesaria tecnología moderna para responder al reto de un nuevo proyecto en la minería nacional.

Si la coyuntura actual plantea varias opciones para iniciar la compleja tarea de explotación del litio, comenzando en la extracción de material en las salmueras, separando varios subproductos, para después de largo proceso rescatar litio y emprender su industrialización, significa que deben sopesarse todas aquellas alternativas que muestran un conjunto de beneficios para el país, empezando por cubrir una inversión que difícilmente podría financiar el Estado.

Hay que ponerse en la realidad de la situación. Necesitamos “arrancar” con el proyecto del litio, superando las pequeñas barreras del regionalismo negativo que todavía es una especie de rémora en la proyección futurista de Bolivia y no sólo de uno o dos distritos, que indudablemente tendrán un mayor beneficio a la hora de recibir utilidades por el uso de sus recursos naturales.

Sigue pesando la frase presidencial de “querer socios y no patrones”, un factor estrictamente de política interna que sin embargo debe aclararse hacia el exterior con claras reglas de juego, con garantías y seguridad jurídica práctica y no meramente teórica, además con un conjunto de medidas que sean una forma de incentivar las inversiones y no trabas para su asentamiento en el país.

Algunos problemas no han sido eliminados totalmente, los avasallamientos por ejemplo, varias minas siguen perjudicadas, grandes operaciones están en la mira de comunarios y cívicos, no se disponen condiciones favorables para incentivar a los inversionistas, mientras la riqueza minera sigue durmiendo a flor de tierra y el país se pierde la gran oportunidad de consolidar su economía.

Es urgente que cambiando el modelo administrativo del Estado, se priorice la gestión económica, dejando la política para un par de ministros y exigiendo al resto medidas precisas para encarar el desarrollo nacional, favoreciendo por supuesto las iniciativas regionales de impulsar la explotación de sus recursos en la PERSPECTIVA MINERA inmediata.