jueves, 5 de enero de 2017

La minería termina año de incertidumbre

El año que se acaba no ha sido el mejor para la minería boliviana pese a que casi a mediados de gestión se marcó un proceso de mejoría en los precios que rigen para los concentrados que exportamos, permitiendo en el caso del sector estatal evitar la dura caída que se registraba desde la gestión del 2015, en la que las consecuencias fueron calamitosas, especialmente para Huanuni, considerado el centro minero más importante de la Comibol.

Entre los dos años de crisis sin embargo Colquiri, el otro centro minero nacionalizado, con una racional planilla de trabajadores y desarrollando un rígido programa productivo, técnicamente supervisado y disciplinadamente cumplido logró utilidades que permitieron mejorar algunas condiciones propias del distrito y la seguridad social de sus trabajadores, por supuesto beneficio para el Estado a través de Comibol y para su región por el aporte de las regalías mineras.

Volviendo al caso de Huanuni, algunos planes de contingencia para salvar la crisis no fueron los mejores, el déficit llegó a 10 millones de dólares y las operaciones no mejoraron sustancialmente por falta de recursos para encarar proyectos alternativos que permitan diversificar las operaciones en interior mina y lograr mejorar el volumen de producción.

Se suma a ese problema otro en exterior mina y es que el costoso ingenio "Lucianita", supuestamente concluido por contratistas asiáticos, simplemente no funcionó, ni siquiera se pudo hacer la prueba de rendimiento. Hubo imprevisión, porque no se puede entender cómo avanzó la construcción del ingenio sabiendo que no había agua para su funcionamiento, como no existe hasta el presente. Se trata de un caso que merece investigación y una sanción ejemplar, pues se está perjudicando el rendimiento productivo de la mina de Huanuni. Este ingenio cuesta 50 millones de dólares y su capacidad de tratamiento es de 3.000 toneladas por día.

En el caso de la minería estatal, el precio de la libra fina (LF) de estaño, que está por encima de los $us 9,00, le permite compensar los costos de producción que no es posible sostenerlos con menos de $us 8,00 por LF. Ayudará otro poco a la recuperación de Huanuni la jubilación de un buen número de trabajadores en edad de hacerlo, permitiendo que se reduzca el costo total de la planilla, que en realidad es la causa del desequilibrio financiero de esa empresa.

SECTORES MINEROS

La gestión que se acaba, si bien permitió leve recuperación en algunos rubros, aunque no significativamente, por lo menos se frenó la situación de pérdida (Huanuni) y se encaminan buenas alternativas para mejorar la actividad minera del país en términos generales, pasando por ese recuento obligado y estableciendo que el sector privado, mediano y chico siguen siendo los que generan mayores utilidades, más regalías y fuentes de empleo seguras, bajo condiciones de total cumplimiento de norman sociales.

No es la misma historia del sector cooperativo que todavía se debate entre muchas dudas sobre su futuro productivo, en función a la adecuación que debe efectuar una parte de los cuentapropistas que manejan las cooperativas en función de empresas y que ahora deben tributar como cualquier empresa minera, pero además deben reconocer los beneficios laborales de sus trabajadores, que no son precisamente socios cooperativistas. Este sector sin embargo avanzó tras una temporal ruptura política con el Gobierno, en los trámites de reconciliación y ratificaron su lealtad al partido gobernante, aunque parece que no lograrán modificar los decretos vigentes sobre su funcionamiento legal y regular.

Algo cambió en la relación "política" entre Gobierno y cooperativistas, aunque en ambos sectores saben que se necesitan, pero también llegó la oportunidad de poner freno a una desenfrenada actitud atrabiliaria de cooperativas que no son tales y empresarios que deben cumplir normas como en cualquier sector minero.

RECUPERACIÓN DE PRECIOS

El año que está por concluir permitió mejorar en cierto modo parte de la actividad minera, no toda por supuesto, pero por lo menos asegurando que en el tiempo mediato se podrá operar bajo índices de alguna sostenibilidad con los precios que en algunos casos se mantienen de subida y muy pocos soportan la presión de la gigante competencia industrial que todavía controla los volúmenes del comercio de commodities.

Un informe de orden oficial señala que hasta el pasado mes de octubre, las ventas externas de mineral boliviano sumaron 1.514 millones de dólares, esto significa que en los 10 meses del 2016 el valor de las exportaciones de minerales bolivianos aumentó en proporción del 2%, del mismo periodo anterior que fue de $us 1.482 millones, la cifra del tiempo presente se ratifica en los $us 1.514 millones.

Según datos del Ministerio de Economía y ratificados por el INE, minerales como el oro, estaño, zinc, plata metálica registraron importantes volúmenes de ventas internacionales que sumaron 1.297 toneladas hasta octubre, lo que significó un 9 por ciento más de lo que en igual periodo se vendió el año 2015.

En función a las expectativas en materia de precios, de acuerdo a las condiciones en que se desenvuelven actualmente los mercados externos, el ascenso paulatino del valor de minerales ha permitido cierta estabilidad productiva en la minería estatal que fue seriamente afectada al principio de la crisis, pero que actualmente está en franca recuperación, estimándose, aunque no se explica bajo qué elementos de seguridad los precios se mantendrían en el nivel actual en los tres próximos años, lo que facilitará un repunte de toda la minería boliviana.

PREVISIONES Y PROYECTOS

Tomando en cuenta las proyecciones anotadas, no cabe duda que se impone adoptar decisiones urgentes en el sector de la minería boliviana, pero de manera principal en el orden de previsiones, para que no suceda otra vez lo que se recuerda como hecho lamentable, cuando en la última década y en un periodo de excelentes precios las autoridades del Ministerio de Minería y Metalurgia (MMM) y de la Comibol, no tomaron recaudos para generar por lo menos un "Fondo de Asistencia" para la minería, a fin de compensar tiempos de crisis o directamente para impulsar proyectos de desarrollo minero.

En este acápite de previsiones es necesaria la aprobación de proyectos de prospección y exploración minera, disponiendo los recursos necesarios, financieros y técnico bajo responsabilidad de expertos para emplazar una nueva minería de futura rentabilidad.

Hay que actuar prácticamente, disponiendo de una vez la "reestructuración de la Comibol, de modo que al comenzar la gestión venidera (2017), se cuente con el organismo financiero, técnico - administrativo y ejecutor de la política minera boliviana que hasta el presente sigue siendo el talón de Aquiles del MMM.

Que no se siga perdiendo más tiempo en el sector productivo minero, se necesitan normativas prácticas, una Ley adecuada, reglamentada y efectiva y mucha voluntad política, para darle a la minería su verdadero valor.

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