jueves, 20 de septiembre de 2012

Instruyen indagar sobre material radiactivo



El Ministerio de Salud intervendrá en el caso de la presencia de material radiactivo en desuso en el Hospital de Clínicas. El titular de la cartera, Juan Carlos Calvimontes, instruyó ayer una investigación para determinar el destino de la documentación de internación del mineral.

El material, que se utiliza para el tratamiento de cáncer, fue donado al país en 1997 por el Instituto Argentino de Energía Nuclear. El Hospital de Clínicas fue el depositario, pero desde 2011 la pastilla de cobalto se encuentra en desuso y no puede ser devuelta a su origen por falta de papeles.

La autoridad informó a La Razón que se pidió encontrar el trámite que se realizó para el ingreso del material. La documentación es requerida por la Aduana para autorizar su salida del país. Además, se establecerá responsabilidades sobre pago del uso del contenedor que guarda el cobalto. El costo asciende a $us 32 mil, $us 100 por día.

“En el Ibten (Instituto Boliviano de Tecnología Nuclear) me comunicaron que el contenedor es de responsabilidad exclusiva del Hospital de Clínicas. Solicitamos el envío de la documentación y en función a la información, como ministerio, tomaremos cartas en el asunto para solucionar este tema”, manifestó Calvimontes.

En tanto, el director del Hospital de Clínicas, Félix Loza, afirmó que hasta ayer ninguna autoridad se comunicó para agilizar la salida del material radiactivo. Reiteró que en el nosocomio no existe ninguna documentación, porque la donación del cobalto llegó directamente al Ministerio de Salud.

“Hace tiempo solicité a las autoridades de Salud que me proporcionen la documentación para tramitar la salida del material radiactivo, pero a la fecha no recibí respuesta y esto es preocupante para el hospital, porque sin documentación no hay nada”, aseveró.

El martes, personal del hospital denunció que desde hace más de un año se guarda en el área de Radioterapia, un contenedor de plomo que contiene la pastilla de cobalto para el tratamiento de pacientes que tienen algún tipo de cáncer. La pastilla de cobalto (de 2 centímetros de tamaño) dejó de ser útil en 2011, cuando fue reemplazada por otra nueva. Si bien se encuentra en el interior del contenedor de la pastilla, la vida útil de repositorio no fue establecida, por lo que el cobalto podría quedar expuesto.

“La sala donde está el contenedor fue diseñada con todas las medidas de seguridad, pero está calibrada para retener la radiación de una fuente y no dos, como actualmente sucede. Es un riesgo biológico para el personal y los pacientes”, alertó el Director. La exposición a este material puede causar problemas al corazón, de visión, tiroide, vómitos y náuseas, según el experto.

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